lunes, 28 de octubre de 2013

El mito del crecimiento económico (I). ¿Por qué?


 
El pasado verano fui invitado por EUROBASK. Consejo Vasco del Movimiento Europeo a presentar una ponencia en el Curso de Verano “Sociedad, economía, mercados. Europa: Dr. Jekill o Mr. Hyde”, celebrado en Donosti/San Sebastián entre el 17 y el 19 de julio de 2013 (ver aquí el programa completo del curso).
El índice de dicha ponencia de título "El mito del crecimiento económico: hacia la desglobalización mercantil", cuyo texto íntegro puede encontrarse pinchando aquí, es el siguiente.

 
Comenzando hoy, y durante dos días más, voy a desgranar una trilogía de entradas con el contenido de la misma.
   21 RESUMEN
Desde el comienzo de la actual crisis económico-financiera en 2008, no para de repetirse el argumento según el cual la salida de la misma pasa por alcanzar de nuevo tasas positivas de crecimiento económico que reactiven el supuesto círculo virtuoso del consumo, la inversión, la producción y el empleo.
Este planteamiento en pos del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), si bien con matices, es defendido tanto por posturas neoliberales (conservadoras), keynesianas (socialdemócratas) y marxistas (planificación central). A grandes rasgos, los neoliberales se postulan a favor de la austeridad expansiva, los keynesianos apuestan por el papel del Estado como impulsor de la actividad económica a través del gasto público y los marxistas se decantan por sistemas de planificación central y propiedad pública de los medios de producción.
Superada ya la primera década del siglo XXI, ninguno de estos planteamientos de política económica asume que la experiencia acumulada a lo largo del siglo XX (y aún antes) nos muestra los límites sobre los que han chocado y siguen chocando tanto las economías capitalistas como las de planificación central, ambas regidas por afanes productivistas a toda costa.
Los principales riesgos a los que se enfrentan las diferentes comunidades de la Tierra y el conjunto de la humanidad, están directamente relacionados con la asunción acrítica del crecimiento económico como objetivo político prioritario. Me refiero en concreto tanto a las crecientes desigualdades sociales como a los gravísimos desequilibrios ecológicos.
Ello nos lleva a la urgente necesidad de ser plenamente conscientes de la perversidad de la actual globalización homogeneizante, y como antídoto, apostar por la desglobalización, comenzando a construir comunidades autosuficientes y autogestionarias, pegadas al territorio, y en la medida de lo posible desmercantilizadas en lo que toca a la satisfacción de las necesidades básicas de las personas.
Todos estos aspectos deben ser objeto de reflexión y toma de postura en la actual coyuntura del proceso de construcción europea, aquejada de males crónicos como la escasa legitimidad democrática, la burocratización, el poder absoluto del capital financiero y el neocolonialismo.
Esta ponencia se estructura en tres partes. La primera intenta responder a la pregunta ¿Por qué es un mito el crecimiento económico?, y para ello acude a argumentos relacionados con la crisis ecológica, las necesidades básicas, el mercado y el empleo. La segunda justifica avanzar en un proceso de desglobalización a escala mundial para mejorar la vida de la gente y reequilibrar las fuerzas entre el capital y el trabajo. La tercera y última señala nuevas vías para una nueva Europa.

“Los conflictos que sacuden nuestro mundo por doquier no podemos simplificarlos y clasificarlos según una visión estrecha basada en los intereses particulares del gran capital. La comunidad de destino de la especie humana frente a problemas vitales y mortales comunes exige una política de la humanidad” (Morin, 2011, 47, la cursiva es mía).

1. ¿POR QUÉ ES UN MITO EL CRECIMIENTO ECONÓMICO?
El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) se ha convertido en la forma cuasi exclusiva de medir el éxito económico y social en todas las partes del mundo. Este fervor productivista relega y oculta aspectos de naturaleza no mercantil que tienen gran importancia en la calidad de vida de las personas, por lo que presenta serias limitaciones como indicador de bienestar individual y comunitario.
Comienzo esta exposición cuestionando que el crecimiento económico sea la solución y la salida a la crisis sistémica que estamos viviendo. Sin ánimo exhaustivo, a continuación señalo una serie de dinámicas sociales, políticas, económicas y ecológicas impulsadas por el capitalismo, con el crecimiento como objetivo estrella[1], que se desarrollan a costa de la dignidad de las personas, de la cooperación entre las comunidades humanas y de la conservación de la Naturaleza. En todos los casos, atendiendo al objetivo de nuestro Curso de Verano, haré referencias a cómo dichas dinámicas se desarrollan en el seno de la Unión Europea.

1.1. Porque la crisis ecológica ligada al crecimiento nos acerca al colapso

La crisis ecológica de nuestro tiempo se ha generado y reproducido al calor de la máxima “más (producción y consumo) es mejor”. Y ello a pesar de que las más elementales leyes de la física y la termodinámica nos dicen que no es posible un crecimiento infinito en un mundo finito, que la materia y la energía se transforman desde formas aprovechables para los seres humanos hacia residuos que no pueden volver a ser utilizados.
El crecimiento económico conduce a un escenario de empeoramiento de las condiciones para la vida en la Tierra, especialmente de aquellas personas o comunidades más vulnerables. La opulencia de las áreas económicas enriquecidas se ha basado en esquilmar territorios y someter comunidades humanas desde la era de los descubrimientos a finales del siglo XV hasta la era de la globalización. En este período de más de cinco siglos, los estados de Europa han sido alumnos aventajados en lo relativo a la dominación y control por medio de la violencia y/o del comercio. Incluso recientemente, guerras como las de Afganistán, Irak o Libia se han desarrollado para apoderarse, con carácter preventivo, de los recursos energéticos claves que mueven el capitalismo terminal.
Hasta ahora, la productividad (producción/trabajo empleado) de diferentes sectores económicos no ha parado de crecer como consecuencia del uso masivo de recursos energéticos no renovables que han sustituido a la mano de obra desde el principio hasta el final del proceso productivo. Sectores como el agrario y el industrial se han beneficiado de energía barata y abundante para inocularnos la creencia en que los avances tecnológicos van a permitir un avance continuo y sin fin de la producción y el consumo. Pero ante fuentes energéticas y materiales cada vez más escasas, procede prepararse para un profundo cambio del modelo productivo, donde la mano de obra vuelva a tener un papel clave, ayudando así a reducir las elevadísimas tasas de desempleo que sufren ciertos países.

1.2. Porque una parte importante de las necesidades básicas de nuestras vidas las satisfacemos al margen del mercado

Ya señalaba Antonio Machado que “todo necio confunde el valor y el precio”. Pues bien, en la necedad del capitalismo, la cuantificación dineraria todo lo inunda, todo lo distorsiona, y perdemos de vista que una parte importante de las necesidades básicas de nuestras vidas las satisfacemos al margen del mercado.
Mientras que el “deterioro de nuestra biosfera, se ha empezado poco a poco a entender como consecuencia de las contaminaciones y de las catástrofes ecológicas, el deterioro de nuestras vidas cotidianas sigue siendo invisible como mal de civilización (…) La reforma de vida no puede eludir ni esclarecer el misterio de la vida ni el enigma del universo, pero nos enfrenta poéticamente a ese misterio y a ese enigma. Tampoco puede hacer desaparecer nuestros miedos y nuestras angustias, pero enseña a vivir con ellos aplicándoles antídotos: la participación en el destino colectivo, el vínculo afectuoso con los demás, el amor” (Morin, 2011, 246, 257).
En los últimos años, la Unión Europea está imponiendo a los países periféricos de la zona euro el desmantelamiento del estado del bienestar, así como la privatización de servicios públicos. La garantía de la prestación de dichos servicios públicos de calidad con carácter universal para todos/as los/as ciudadanos/as, era lo más parecido a la satisfacción de dichas necesidades básicas al margen del mercado, y por lo tanto accesibles de manera segura a todos/as con independencia de su nivel de renta. Si la Unión Europea se retira de ese papel que garantiza la igualdad efectiva, estamos dejando el camino libre al aumento de la desigualdad y al surgimiento de conflictos sociales. Y eso es justo lo contrario de lo que se pretendía con el proceso de construcción europea.

1.3. Porque es imposible proporcionar un empleo digno a todas las personas que lo desean o lo necesitan.

La globalización y la deslocalización van de la mano, y los fenómenos de paro masivo en ciertos estados centrales conviven con empleos absolutamente precarios en la periferia, esos que permiten bajísimos costes de producción y elevados beneficios al capital transnacional. Tradicionalmente el acceso a un empleo remunerado permitía a las familias conseguir un salario con el que satisfacer sus necesidades a través de intercambios mercantiles. Pero este mecanismo ya no está accesible para el ejército creciente de desempleados que a su vez son la condición necesaria para que la distribución de la renta siga venciéndose a favor del capital y en contra del trabajo.
Ante esta situación de dualidad del mercado de trabajo, y las escasas posibilidades de que revierta, habría que plantearse cada vez más la reducción de la jornada de trabajo remunerado, y por otro lado, el aumento del tiempo dedicado a proveer en el hogar bienes de naturaleza energética y alimentaria mediante mecanismos de autoproducción intensivos en mano de obra familiar. Hasta ahora, hemos sobreexplotado la energía abundante y barata, que ha trabajado por nosotros facilitándonos alimentos y transporte. En la nueva perspectiva que se abre de energía escasa y cara, la energía muscular de los seres humanos va a cobrar una importancia creciente. Sectores como la agricultura, la ganadería y la pesca van a comenzar a absorber mano de obra que en los últimos tiempos están expulsando los sectores industrial y de servicios, sencillamente porque producir alimentos es una actividad absolutamente prioritaria, que en breve ya no podrá llevarse a cabo mediante técnicas intensivas en energía no renovable (las típicas de la revolución verde).
La reducción sustancial de la jornada de trabajo[2] (unido a la reducción salarial, si bien teniendo en cuenta cierto salario mínimo y renta básica garantizada) y el reparto del trabajo permitiría reducir las elevadas tasas de desempleo que existen en la actualidad y aumentarían los hogares que pueden acceder a un consumo mínimo y digno. Este cambio en la distribución del tiempo de trabajo, desde el remunerado fuera del hogar hasta el no remunerado en el hogar, implica una reducción del crecimiento económico vía menor masa salarial, pero no tiene porqué suponer un peor acceso a bienes básicos para la vida, tales como los cuidados en el ámbito familiar (alimentación, atención a niños/as y mayores). Se ahorrará en la factura monetaria de energía y materiales, a cambio de dedicar más tiempo a proveer dichos bienes mediante la autoproducción.
No obstante, aún hay margen para aumentar el trabajo remunerado en sectores intensivos en mano de obra, fundamentalmente servicios ligados a los cuidados de las personas, que en los últimos años están siendo desmontados por las diferentes administraciones públicas: educación, sanidad, atención a la infancia y a la dependencia. El aumento del empleo aquí impulsa el crecimiento, con muy pocas implicaciones negativas sobre el agotamiento de recursos naturales, y al contrario, ayudando a aumentar la cohesión social y a disminuir las desigualdades.
Frente a la posibilidad de trabajar menos para que trabajemos todos, la UE fomenta políticas de trabajar más horas (aumento de la jornada laboral), durante más años (alargamiento de la edad de jubilación) y a cambio de un menor salario. Todo en aras de mejorar la competitividad frente al exterior, aunque sea a cambio de empeorar los derechos sociales en el interior.
El Consejo Europeo de Bruselas celebrado los pasados 27 y 28 de junio de 2013 se ha cerrado sin medidas de calado para afrontar la situación de desempleo en que se encuentran 27 millones de personas en la UE. En lo relativo al desempleo juvenil tan sólo se ha acordado adelantar a 2014 y 2015 la cantidad de 6.000 millones de euros sobre un monto global de 8.000 millones de euros para el período 2014-2020. Al día siguiente del Consejo, la Canciller Merkel dejó claro a los jóvenes desempleados de la UE que no va a poder ofrecerles en poco tiempo un puesto de trabajo y que la garantía juvenil pactada por la Unión es difícil de poner en práctica. Esa medida, asumida por los Veintisiete en los últimos meses, establece que todos los europeos de hasta 25 años deben tener acceso a un trabajo, formación o prácticas en un plazo máximo de cuatro meses tras terminar sus estudios o quedar desempleados. "Es un objetivo, es lo que perseguimos, pero deberíamos ser honestos y no despertar falsas expectativas porque de otro modo solo habría decepción como resultado", subrayó Merkel.  El otro gran pilar del plan europeo para impulsar la contratación de jóvenes pasa por facilitar el crédito a las pequeñas y medianas empresas, para que puedan crecer y ampliar sus plantillas. (La Vanguardia, 2013).
No hacen falta más palabras para describir el “entusiasmo” existente en la UE para luchar contra el desempleo juvenil en los países de la periferia del euro. La evidencia se impone por la vía de los hechos, y el desempleo, que tradicionalmente había sido el objetivo prioritario de política económica para gobiernos de todo signo político, ha sido absolutamente relegado en beneficio de la reducción del déficit público. Lo de que llegue el crédito a las PYMES para que inviertan y contraten, es una cantinela que estamos oyendo desde 2008. Es querer y no poder mientras se siga confiando esa tarea a entidades financieras privadas zombies. ¡Cuánta falta hace una banca pública y cooperativa y qué poco interés tienen los gobiernos en impulsarlas!.

1.4. Porque algún dirigente de la Unión Europea ya lo cuestionó hace años

Aprovechando que estamos en un Curso de Verano sobre la Unión Europea, echemos la vista atrás para conocer la postura de algún dirigente europeo relevante en el tema que nos ocupa.
Sicco Mansholt fue un político holandés que asumió diferentes cargos en la Comisión Europea entre 1958 y 1973. Se le considera el padre de la Política Agraria Común, llegando a ser Presidente de la Comisión Europea entre marzo de 1972 y enero de 1973. En 1972 afirmaba:
“hay que reducir nuestro crecimiento económico y sustituirlo por la noción de otra cultura de la felicidad y del bienestar (…) el crecimiento es solo un objetivo político inmediato que sirve a los intereses de las minorías dominantes” (Latouche, 2006).
Por si esto fuera poco, en 1973 Mansholt decía:
“Para mí, la cuestión más importante es cómo podemos alcanzar un crecimiento cero en esta sociedad. Para mí no hay duda de que en nuestras sociedades occidentales hay que alcanzar un crecimiento cero (…) Si no lo conseguimos, la distancia, las tensiones entre las naciones ricas y pobres será cada vez mayor (…) Me preocupa si conseguiremos mantener bajo control estos poderes que luchan por un crecimiento permanente. Todo nuestro sistema social insiste en el crecimiento” (Jofra Sora, 2008, 12).
Lógicamente, después de esta toma de postura, en 1973 finalizó su carrera política en las instituciones europeas. ¿Imaginamos al señor Durao Barroso hoy día haciendo afirmaciones de este calado?. ¿Es hoy la Unión Europea referencia mundial en denunciar y proponer alternativas al capitalismo salvaje y depredador que impera en la Tierra?.



[1] John Ralston Saul (2013) es de la opinión de que “Existe una nueva religión absoluta del crecimiento, el comercio, la santidad de la deuda y de los contratos comerciales, con la que intentan hacernos creer lo inteligentes que son los políticos y lo estúpidos que somos los demás. Da igual lo mala que sea la situación actual, ellos siguen aplicando las mismas recetas, haciendo lo mismo. Eso es lo que se está haciendo en España y en todas partes. El sistema avanza en la misma dirección. Los problemas que hay se están agravando. Nadie reconoce cuál es el auténtico problema. El crecimiento no nos va a sacar de donde estamos; la austeridad, tampoco. Veremos cómo resisten todo esto las democracias”.
 
[2] El estudio de la New Economics Foundation,21 horas: Por qué una semana laboral más corta puede ayudarnos a prosperar en el siglo XXI”, argumenta que liberar tiempo del trabajo remunerado puede ayudar a vivir de forma mucho más sostenible y satisfactoria (Coote et al, 2011, citado en Marcellesi y Esteban, 2011).


 
 

lunes, 14 de octubre de 2013

Las Hoces del Cabriel: cuando los responsables políticos pasan del pueblo


Desde tiempos inmemoriales, ambas riberas del río Cabriel fueron transitadas por nuestros antepasados, abriendo sendas y caminos para unir a las gentes, para integrarse y vivir en una tierra dura y bondadosa a la vez. Y a pesar de la insultante concentración de la tierra (que siempre ha existido y que se está agravando con el paso del tiempo), los caminos públicos y las servidumbre de paso público en caminos privados siempre fueron respetadas.
El pasado mes de junio, en las Hoces del Cabriel, las sendas de libertad de la ciudadanía fueron cortadas por una empresa terrateniente (CASPIMA S.L) y administraciones públicas cómplices (Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y Ayuntamiento de Minglanilla).
Cuando unas 100 personas pretendíamos acceder a los Cuchillos del Cabriel por la aldea de Mirasol, una puerta impedía el acceso público y la Guardia Civil tenía orden de impedir el paso a las personas que allí nos habíamos dado cita.
Los/as allí presentes nos emplazamos a volver en otoño, para en el caso de que administraciones no hubieran procedido a retirar la puerta, hacerlo por nuestros propios medios, con el absoluto convencimiento de que la Ley estaba y está de nuestra parte.
Convocadas por la Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM) y Ecologistas en Acción-Cuenca, el pasado domingo 13 de octubre casi 200 personas se manifestaron con el lema “SI AL ACCESO PÚBLICO A LA RESERVA NATURAL DE LAS HOCES DEL CABRIEL A TRAVÉS DE LA ALDEA DE MIRASOL”.
Cuando los manifestantes llegaron junto al antiguo Centro de Interpretación de la Reserva Natural, al igual que en la manifestación del pasado 23 de junio, se encontraron una puerta cerrada con un candado que impedía el paso por el camino público. La ciudadanía allí congregada, en Asamblea, tomó la decisión de apartar a un lado la puerta que cierra el camino para poder continuar el itinerario de la manifestación. A partir de este punto, y de acuerdo con la normativa que regula el uso público de la Reserva Natural, sólo 100 personas continuaron la marcha hasta el paraje de los túneles de los Cuchillos.
Toda la manifestación discurrió con absoluta tranquilidad, en continuo contacto con las fuerzas de la Guardia Civil que allí estaban presentes, y sin ningún tipo de incidente ni de daño a las personas ni a la propiedad. El tío Valentín, guerrillero antifranquista de Minglanilla, con casi 90 años, fue el primero en enseñar su DNI a la Guardia Civil cuando comenzaron las identificaciones, y también fue el primero en agarrarse a la puerta para apartarla. Muchos niños/as y jóvenes que allí había lo vieron a él y a sus padres/madres codo con codo, sacudiéndose yugos que no son para las personas, sino para arder en míseras casetas al borde del camino.
El Ayuntamiento de Minglanilla está incumpliendo el artículo 64 de su propia Ordenanza Municipal de Medio Ambiente (en vigor desde febrero de 2012), que señala que “Queda prohibido dañar, deteriorar o cortar todo camino o carretera, público o privado”. La obra de la puerta citada no cuenta con el preceptivo permiso y licencia de obras municipal, por lo que el Ayuntamiento debería haber procedido a remover con absoluta celeridad dicho obstáculo desde el mismo momento de su colocación. ¿Por qué no lo ha hecho con la misma diligencia con que seguro retira un vehículo estacionado en un vado permanente en el casco urbano? ¿Por qué consiente las tropelías de una empresa privada y no atiende las justas reivindicaciones de gente de su pueblo y ciudadanos en general? Lo tiene muy fácil para rectificar: una resolución de alcaldía o un acuerdo plenario procediendo a retirar la puerta y la valla, y luego, si la empresa CASPIMA S.L. entiende que se han vulnerado sus derechos, que denuncie y se dirima el asunto en los tribunales, pero de momento, que prevalezcan los intereses generales de la ciudadanía.
¿Por qué los mandos militares y/o políticos de la Guardia Civil ordenan a sus subordinados evitar la apertura de la puerta colocada a sabiendas de que la misma es el resultado de un acto completamente ilegal? Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado deben defender el cumplimiento de la Ley, y la puerta que desde hace más de un año corta un acceso público sin ningún tipo de permiso o licencia está fuera de la Ley...Y PUNTO.
Enlace al vídeo de la manifestación del 13-10-2013:
Enlace al vídeo de la manifestación del 23-06-2013:
 

domingo, 29 de septiembre de 2013

LA UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA TOMADA POR LA POLICÍA

El pasado miércoles 25 de septiembre de 2013, en el Paraninfo de Albacete, tuvo lugar la inauguración oficial del curso académico de la Universidad de Castilla-La Mancha. En el exterior, en la puerta principal, alumnos/as en defensa de la “Educación Pública de calidad, de todos y para todos” han pitado en los prolegómenos del acto, denunciando las políticas del Ministerio y de la Consejería de Educación que están convirtiendo la educación superior en un servicio de lujo sólo al alcance de una élite adinerada. Junto a ellos más de media docena de policías de uniforme.
 
El Consejero de Educación de la Junta de Castilla-La Mancha, para evitar escuchar a una parte del pueblo al que supuestamente él representa, aguarda en el interior del Paraninfo, a donde ha accedido por la puerta trasera. Dentro del Paraninfo, otra nutrida representación de policías secretas estratégicamente colocados.
Los miembros del Gabinete del Consejero de Educación, en constante contacto con la policía secreta, señalándoles la presencia en el interior del Paraninfo de tres alumnos vestidos con una camiseta roja en defensa de la Universidad Pública y de calidad. Tan pronto ha comenzado su discurso el Consejero de Educación, dos de estos alumnos se han levantado de sus asientos y se han dirigido hacia la puerta de salida, y al pasar por la tarima del escenario donde hablaba el Consejero, con absoluto respeto y en silencio, han extendido sobre la tarima una camiseta roja en defensa de la Universidad Pública y de calidad.
 
En apenas unos segundos, la fotógrafa del Gabinete del Consejero ha retirado la camiseta de la vista de las 800 personas que había en el Paraninfo. Insisto, una invitada al acto, la fotógrafa del Gabinete del Consejero, que no el personal de administración y servicios de la UCLM, la institución organizadora y responsable del acto.
Soy profesor de esta universidad desde hace 22 años, y no entiendo la vida académica ni la vida social al margen del debate argumentado de ideas, en un clima de tolerancia, pluralidad y con capacidad de autogestión de los posibles conflictos que puedan aflorar en su seno. Con todos mis respetos a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, su lugar no está ni debe estar dentro de las universidades. Pienso que los mandos políticos y policiales que les ordenaron estar presentes en este acto y los responsables universitarios que admitieron dicha presencia, se equivocaron.
 
Los estudiantes universitarios que esa mañana intentaban hacer llegar su mensaje a la sociedad, no son un peligro más que para la élite dirigente que está desguazando lo público y poniéndolo en bandeja a precio de saldo al gran capital especulador. La profunda desigualdad social que están generando estas políticas bien justifica una reacción de repulsa pacífica por parte de los estudiantes. No busquemos delincuentes donde sólo hay ciudadanos/as.

jueves, 6 de junio de 2013

Video de la entrevista realizada por el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca

Hace tiempo que no escribo en este blog. Es que estoy pensando, je, je, y aunque digo que cada vez me gusta menos hablar, y más escuchar Y HACER...de vez en cuando se presenta una entrevista.
 
En este caso me la ha realizado el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca, de Albacete. Son de los poquísimos medios que quedan en nuestra provincia, y siguen haciendo un trabajo profesional y plural, cosa muy de agradecer conforme está el patio.
 
Más abajo aparecen dos enlaces. El primero a la noticia que han redactado como resumen de la entrevista. El segundo, al video de dicha entrevista, de 50 minutos de duración.
 
 

jueves, 21 de febrero de 2013

La salida de la crisis, el euro y el crecimiento económico


Durante las próximas semanas, me han invitado a compartir reflexiones al hilo de la crisis, el euro y el crecimiento económico.
Esta semana, el viernes 22 de febrero en Betxí (organizado por El Col.lectiu) y el sábado 23 en Vilanova d'Alcolea (organizado por Arxipèlag Comarcal), abordaremos la relación entre la moneda única, la crisis y la posible salida del euro.
Entre una charla y otra, el sábado 23 por la mañana, los/as compañeros/as de ATTAC Castelló me han invitado en Benlloch (Castelló) a compartir un taller sobre ATTAC y su papel en el seno de los movimientos sociales que se enfrentan a esta crisis sistémica que está superando en profundidad y amplitud todas las previsiones. Será a las 11 de la mañana en la Casa de la Cultura

Y cambiando de tema, en otras dos conferencias, abordaremos hasta qué punto, recuperar la senda de crecimiento económico es la solución de todos los males a que nos enfrentamos ahora mismo. Llevan por título "El mito del crecimiento como salida de la crisis", y se llevarán a cabo el miércoles 27 de febrero en Granada (organizado por el colectivo de ATTAC de esta provincia) y el martes 12 de marzo en el Foro Cívico de Azuqueca de Henares (organizado por Izquierda Unida de La Campiña, que integra a IU de Azuqueca de Henares, Alovera y Villanueva de la Torre).
El crecimiento económico continuado tiene límites ecológicos (disponibilidad de materiales y energía), sociales (creciente desigualdad) y morales (vacío espiritual de personas y sociedades enteras) que exigen su reconsideración en profundidad.
Como siempre, cada vez lo tengo más claro, lo importante de las charlas y conferencias no es lo que uno dice. Todo lo contrario, es que la gente piense, comparta y se organice para la acción. Por eso cada vez me gusta hablar menos, y escuchar (y hacer) más.



viernes, 8 de febrero de 2013

Contrattacando la evasión fiscal. Las pequeñas entidades financieras son hermosas y necesarias


Los/as compañeros/as de ATTAC Madrid organizaron el pasado lunes 4 de febrero una nueva edición de Contrattacando, esta vez a vueltas con la evasión fiscal. Hace unas semanas me pidieron una pequeña contribución escrita al respecto, la cual reproduzco más abajo.

Si adaptamos el título del libro de Ernst Friedrich Schumacher de 1973 (Small is beatiful, Lo pequeño es hermoso), viene que ni pintado para aplicarlo al caso de las entidades financieras.

Desde hace demasiado tiempo estamos comprobando como las grandes entidades financieras se han convertido en los cerebros y colaboradores necesarios para perpetrar delitos de fraude fiscal que siempre acaban impunes. La sociedad en general se escandaliza cuando en determinados países quedan sin resolver ni castigar crímenes contra las personas, y sin embargo, pasa casi inadvertido cuando los directivos de grandes entidades financieras de aquí al lado eluden sus responsabilidades en las más diversas operaciones de fraude fiscal, tanto las que facilitan a sus clientes privilegiados como las que llevan a cabo en su propio beneficio.

Frente a entidades financieras privadas cada vez más grandes, que se convierten en el verdadero poder económico y político en la sombra, urge un cambio de 180 grados en las políticas que en los últimos tiempos están contribuyendo a definir un sistema financiero hiperconcentrado alrededor de unos cuantos grandes grupos. Por eso, tiene todo el sentido defender un sistema financiero con vocación de servicio público (banca pública) y proteger las pequeñas cooperativas de crédito (cajas rurales, cajas laborales) y las secciones de crédito de cooperativas ordinarias. Pequeñas entidades pegadas al territorio, con participación intensa de sus socios/as en la toma de decisiones y en la gestión cotidiana, cuyo objetivo es apoyar la economía real que satisface necesidades básicas de las personas,…que ni saben ni quieren saber de fraude fiscal, porque no buscan ganar mucho dinero rápido a costa de lo que sea, sino prestar un servicio esencial con criterios de eficiencia y justicia social.

Contra el fraude fiscal, rompamos las concentraciones de poder financiero e impliquémonos los/as ciudadanos/as en retomar, crear y controlar mecanismos alternativos que acercan a la gente las cosas importantes de la vida.


martes, 11 de diciembre de 2012

Reflexiones de Edgar Morin sobre el futuro de la humanidad


Descubrí a Edgar Morin en 1993. Por indicación de Federico Aguilera Klink, mi maestro, amigo y codirector de tesis doctoral, leí un artículo suyo con el título "El desafío de la globalidad", en el número 16 de la revista Archipiélago. Después de su lectura escribí en mi tesis lo siguiente:

"Una reflexión sobre lo que Edgar Morin (1993) ha definido como conocimiento pertinente resulta apropiada antes de entrar en materia. Frente a la idea común de que la especialización y la abstracción son garantía de éxito cognitivo, existe la opinión de que la contextualización del conocimiento nos da pistas más seguras sobre su validez. Ello lleva a Morin a afirmar que la matematización de la economía a costa de abstraerse de las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas y ecológicas ha quebrado sus posibilidades de convertirse en una disciplina de verdadera utilidad social, debido a su incapacidad para percibir la complejidad de los problemas humanos. La resistencia al pensamiento multidisciplinar es un claro botón de muestra de cómo se restringen los desarrollos científicos fuera de los compartimentos estancos de cada una de las disciplinas, limitando toda posibilidad de comprensión y reflexión desde la pluralidad -lo que a mi entender es la verdadera comprensión".

Textualmente, Morin (1993, 69) exponía en su artículo que "la inteligencia parcelada, compartimentada, mecanicista, disyuntiva, reduccionista, rompe lo complejo del mundo en fragmentos disjuntos, fracciona los problemas, separa lo que está enlazado, unidimensionaliza lo multidimensional. Es una inteligencia a la vez miope, présbita, daltónica y tuerta; lo más habitual es que acabe ciega. Destruye en embrión toda posibilidad de comprensión y de reflexión, eliminando así cualquier eventual juicio correctivo o perspectiva a largo plazo (...) Incapaz de enfocar el contexto y el complejo planetario, la inteligencia ciega se vuelve inconsciente e irresponsable. Se ha vuelto mortífera. La verdadera racionalidad es abierta, y dialoga con una realidad que se le resiste. Lleva a cabo un tráfico incesante entre la lógica y lo empírico; es fruto del debate argumentado de ideas y no una propiedad de un sistema de ideas. La verdadera racionalidad conoce los límites de la lógica, del determinismo, del mecanicismo; sabe que el espíritu humano no sabría ser omnisciente; que la realidad conlleva misterio. Negocia con lo irracionalizado, lo obscuro, lo irracionalizable. Debe luchar contra la racionalización que bebe en las mismas fuentes que las suyas y que, sin embargo, no contiene, en ése su sistema coherente que se quiere exhaustivo, más que fragmentos de realidad. No sólo es crítica, sino autocrítica."

En 2011, justo cuando acababa de cumplir los 90 años, Morin publicó La vía. Para el futuro de la humanidad. En este libro reflexiona sobre los principales problemas a los que se enfrentan nuestras sociedades imbuidas por la globalización, la occidentalización y el desarrollo. He terminado de leer la introducción al mismo y he disfrutado de su clarividencia...y esperanza. Comparto más abajo algunos párrafos de esta introducción que pueden servirnos para pensar dónde estamos y por dónde se atisban territorios sobre los que abrir estelas (vías, como él las llama).

La crisis del desarrollo.
El crecimiento se concibe como el motor evidente e infalible del desarrollo, y el desarrollo como el motor evidente e infalible del crecimiento. Ambos términos son, a la vez, fin y medio el uno del otro. Ahora bien, como dijo Kenneth Boulding, citado en el epígrafe, ‘quien crea que un crecimiento exponencial puede durar siempre en un mundo finito o es un loco o es un economista’ (…)
El desarrollo es una fórmula estándar que ignora los contextos humanos y culturales. Se aplica de forma indiferenciada sobre sociedades y culturas muy diversas, sin tener en cuenta sus singularidades, sus saberes y sus técnicas, sus formas de vida, vigentes en pueblos de los cuales se denuncia el analfabetismo, sin percibir las riquezas de sus culturas orales tradicionales. Constituye un verdadero etnocidio para los pueblos pequeños.
De hecho, el desarrollo presenta el modelo occidental como arquetipo universal para todo el planeta. Supone que las sociedades occidentales constituyen la finalidad de la historia humana. Producto del sociocentrismo occidental, el desarrollo también es el motor de una occidentalización frenética y, aunque no aporta al resto del mundo lo que la civilización occidental tiene de positivo (derechos humanos, libertades, democracia), sí comporta inevitablemente sus vicios.
El desarrollo, que pretende ser una solución, ignora que las propias sociedades occidentales están en crisis a causa, precisamente, de ese desarrollo, que ha segregado un subdesarrollo intelectual, físico y moral. Intelectual, porque la formación disciplinar que recibimos los occidentales, al enseñarnos a disociarlo todo, nos ha hecho perder la capacidad de relacionar las cosas y, por lo tanto, de pensar los problemas fundamentales y globales. Físico, porque estamos dominados por una lógica puramente económica, que no ve más perspectiva política que el crecimiento y el desarrollo, y estamos abocados a considerarlo todo en términos cuantitativos y materiales. Moral, porque el egocentrismo domina sobre la solidaridad. Además, la hiperespecialización, el hiperindividualismo y la falta de solidaridad desembocan en el malestar, incluso en el seno del confort material" (Morin, 2011).

“De ahí que, efectivamente, la globalización sea, a la vez, lo mejor (la posibilidad de que emerja un mundo nuevo) y lo peor (la posibilidad de que la humanidad se autodestruya). Comporta unos riesgos inauditos, pero también unas increíbles oportunidades. Lleva consigo una probable catástrofe, pero también permite la improbable aunque posible esperanza.
Estos procesos actuales presentan ambivalencias.
Toda crisis comporta riesgos y oportunidades, y la crisis planetaria lo hace de forma paroxística. La oportunidad está en el riesgo. La oportunidad aumenta con el riesgo. ‘Donde crece el peligro también crece aquello que salva’ (Hölderlin).
Pero la oportunidad sólo es posible si es posible cambiar de vía.
¿Es posible?” (Morin, 2011, 31).

La efervescencia creativa
En nuestra época debería fraguarse un replanteamiento, más profundo, incluso, que el del Renacimiento. Hay que repensarlo todo. Debemos volver a empezar.
De hecho, todo ha empezado ya, pero sin que lo advirtamos. Estamos en el estadio de unos preliminares modestos, invisibles, marginales y dispersos. Ya existen, en todos los continentes y en todas las naciones, una efervescencia creativa, una multitud de iniciativas locales que avanzan en el sentido de la regeneración económica, social, política, cognitiva, educativa, étnica o existencial. Pero todo lo que debería estar relacionado se encuentra disperso, separado, compartimentado. Estas iniciativas no están relacionadas entre sí, ninguna administración las tiene censadas, ningún partido toma nota de ellas. Pero son la cantera del futuro. Se trata de reconocerlas, de censarlas, de cotejarlas, de incluirlas en un repertorio, para abrir, así, una pluralidad de caminos reformadores. Son vías múltiples que, desarrollándose conjuntamente, podrán conjugarse para formar la nueva Vía, que descompondrá la que estamos siguiendo y nos dirigirá hacia la metamorfosis, todavía invisible e inconcebible.
La salvación ha empezado por la base” (Morin, 2011, 34).

"Ya no basta con denunciar. Ahora es preciso enunciar. No es suficiente reconocer la urgencia. También hay que saber empezar: empezar definiendo las vías que podrían conducir a la Vía (...) El origen está ante nosotros, decía Heidegger. La metamorfosis sería, realmente, un nuevo origen” (Morin, 2011, 35-37)