jueves, 6 de junio de 2013

Video de la entrevista realizada por el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca

Hace tiempo que no escribo en este blog. Es que estoy pensando, je, je, y aunque digo que cada vez me gusta menos hablar, y más escuchar Y HACER...de vez en cuando se presenta una entrevista.
 
En este caso me la ha realizado el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca, de Albacete. Son de los poquísimos medios que quedan en nuestra provincia, y siguen haciendo un trabajo profesional y plural, cosa muy de agradecer conforme está el patio.
 
Más abajo aparecen dos enlaces. El primero a la noticia que han redactado como resumen de la entrevista. El segundo, al video de dicha entrevista, de 50 minutos de duración.
 
 

jueves, 21 de febrero de 2013

La salida de la crisis, el euro y el crecimiento económico


Durante las próximas semanas, me han invitado a compartir reflexiones al hilo de la crisis, el euro y el crecimiento económico.
Esta semana, el viernes 22 de febrero en Betxí (organizado por El Col.lectiu) y el sábado 23 en Vilanova d'Alcolea (organizado por Arxipèlag Comarcal), abordaremos la relación entre la moneda única, la crisis y la posible salida del euro.
Entre una charla y otra, el sábado 23 por la mañana, los/as compañeros/as de ATTAC Castelló me han invitado en Benlloch (Castelló) a compartir un taller sobre ATTAC y su papel en el seno de los movimientos sociales que se enfrentan a esta crisis sistémica que está superando en profundidad y amplitud todas las previsiones. Será a las 11 de la mañana en la Casa de la Cultura

Y cambiando de tema, en otras dos conferencias, abordaremos hasta qué punto, recuperar la senda de crecimiento económico es la solución de todos los males a que nos enfrentamos ahora mismo. Llevan por título "El mito del crecimiento como salida de la crisis", y se llevarán a cabo el miércoles 27 de febrero en Granada (organizado por el colectivo de ATTAC de esta provincia) y el martes 12 de marzo en el Foro Cívico de Azuqueca de Henares (organizado por Izquierda Unida de La Campiña, que integra a IU de Azuqueca de Henares, Alovera y Villanueva de la Torre).
El crecimiento económico continuado tiene límites ecológicos (disponibilidad de materiales y energía), sociales (creciente desigualdad) y morales (vacío espiritual de personas y sociedades enteras) que exigen su reconsideración en profundidad.
Como siempre, cada vez lo tengo más claro, lo importante de las charlas y conferencias no es lo que uno dice. Todo lo contrario, es que la gente piense, comparta y se organice para la acción. Por eso cada vez me gusta hablar menos, y escuchar (y hacer) más.



viernes, 8 de febrero de 2013

Contrattacando la evasión fiscal. Las pequeñas entidades financieras son hermosas y necesarias


Los/as compañeros/as de ATTAC Madrid organizaron el pasado lunes 4 de febrero una nueva edición de Contrattacando, esta vez a vueltas con la evasión fiscal. Hace unas semanas me pidieron una pequeña contribución escrita al respecto, la cual reproduzco más abajo.

Si adaptamos el título del libro de Ernst Friedrich Schumacher de 1973 (Small is beatiful, Lo pequeño es hermoso), viene que ni pintado para aplicarlo al caso de las entidades financieras.

Desde hace demasiado tiempo estamos comprobando como las grandes entidades financieras se han convertido en los cerebros y colaboradores necesarios para perpetrar delitos de fraude fiscal que siempre acaban impunes. La sociedad en general se escandaliza cuando en determinados países quedan sin resolver ni castigar crímenes contra las personas, y sin embargo, pasa casi inadvertido cuando los directivos de grandes entidades financieras de aquí al lado eluden sus responsabilidades en las más diversas operaciones de fraude fiscal, tanto las que facilitan a sus clientes privilegiados como las que llevan a cabo en su propio beneficio.

Frente a entidades financieras privadas cada vez más grandes, que se convierten en el verdadero poder económico y político en la sombra, urge un cambio de 180 grados en las políticas que en los últimos tiempos están contribuyendo a definir un sistema financiero hiperconcentrado alrededor de unos cuantos grandes grupos. Por eso, tiene todo el sentido defender un sistema financiero con vocación de servicio público (banca pública) y proteger las pequeñas cooperativas de crédito (cajas rurales, cajas laborales) y las secciones de crédito de cooperativas ordinarias. Pequeñas entidades pegadas al territorio, con participación intensa de sus socios/as en la toma de decisiones y en la gestión cotidiana, cuyo objetivo es apoyar la economía real que satisface necesidades básicas de las personas,…que ni saben ni quieren saber de fraude fiscal, porque no buscan ganar mucho dinero rápido a costa de lo que sea, sino prestar un servicio esencial con criterios de eficiencia y justicia social.

Contra el fraude fiscal, rompamos las concentraciones de poder financiero e impliquémonos los/as ciudadanos/as en retomar, crear y controlar mecanismos alternativos que acercan a la gente las cosas importantes de la vida.


martes, 11 de diciembre de 2012

Reflexiones de Edgar Morin sobre el futuro de la humanidad


Descubrí a Edgar Morin en 1993. Por indicación de Federico Aguilera Klink, mi maestro, amigo y codirector de tesis doctoral, leí un artículo suyo con el título "El desafío de la globalidad", en el número 16 de la revista Archipiélago. Después de su lectura escribí en mi tesis lo siguiente:

"Una reflexión sobre lo que Edgar Morin (1993) ha definido como conocimiento pertinente resulta apropiada antes de entrar en materia. Frente a la idea común de que la especialización y la abstracción son garantía de éxito cognitivo, existe la opinión de que la contextualización del conocimiento nos da pistas más seguras sobre su validez. Ello lleva a Morin a afirmar que la matematización de la economía a costa de abstraerse de las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas y ecológicas ha quebrado sus posibilidades de convertirse en una disciplina de verdadera utilidad social, debido a su incapacidad para percibir la complejidad de los problemas humanos. La resistencia al pensamiento multidisciplinar es un claro botón de muestra de cómo se restringen los desarrollos científicos fuera de los compartimentos estancos de cada una de las disciplinas, limitando toda posibilidad de comprensión y reflexión desde la pluralidad -lo que a mi entender es la verdadera comprensión".

Textualmente, Morin (1993, 69) exponía en su artículo que "la inteligencia parcelada, compartimentada, mecanicista, disyuntiva, reduccionista, rompe lo complejo del mundo en fragmentos disjuntos, fracciona los problemas, separa lo que está enlazado, unidimensionaliza lo multidimensional. Es una inteligencia a la vez miope, présbita, daltónica y tuerta; lo más habitual es que acabe ciega. Destruye en embrión toda posibilidad de comprensión y de reflexión, eliminando así cualquier eventual juicio correctivo o perspectiva a largo plazo (...) Incapaz de enfocar el contexto y el complejo planetario, la inteligencia ciega se vuelve inconsciente e irresponsable. Se ha vuelto mortífera. La verdadera racionalidad es abierta, y dialoga con una realidad que se le resiste. Lleva a cabo un tráfico incesante entre la lógica y lo empírico; es fruto del debate argumentado de ideas y no una propiedad de un sistema de ideas. La verdadera racionalidad conoce los límites de la lógica, del determinismo, del mecanicismo; sabe que el espíritu humano no sabría ser omnisciente; que la realidad conlleva misterio. Negocia con lo irracionalizado, lo obscuro, lo irracionalizable. Debe luchar contra la racionalización que bebe en las mismas fuentes que las suyas y que, sin embargo, no contiene, en ése su sistema coherente que se quiere exhaustivo, más que fragmentos de realidad. No sólo es crítica, sino autocrítica."

En 2011, justo cuando acababa de cumplir los 90 años, Morin publicó La vía. Para el futuro de la humanidad. En este libro reflexiona sobre los principales problemas a los que se enfrentan nuestras sociedades imbuidas por la globalización, la occidentalización y el desarrollo. He terminado de leer la introducción al mismo y he disfrutado de su clarividencia...y esperanza. Comparto más abajo algunos párrafos de esta introducción que pueden servirnos para pensar dónde estamos y por dónde se atisban territorios sobre los que abrir estelas (vías, como él las llama).

La crisis del desarrollo.
El crecimiento se concibe como el motor evidente e infalible del desarrollo, y el desarrollo como el motor evidente e infalible del crecimiento. Ambos términos son, a la vez, fin y medio el uno del otro. Ahora bien, como dijo Kenneth Boulding, citado en el epígrafe, ‘quien crea que un crecimiento exponencial puede durar siempre en un mundo finito o es un loco o es un economista’ (…)
El desarrollo es una fórmula estándar que ignora los contextos humanos y culturales. Se aplica de forma indiferenciada sobre sociedades y culturas muy diversas, sin tener en cuenta sus singularidades, sus saberes y sus técnicas, sus formas de vida, vigentes en pueblos de los cuales se denuncia el analfabetismo, sin percibir las riquezas de sus culturas orales tradicionales. Constituye un verdadero etnocidio para los pueblos pequeños.
De hecho, el desarrollo presenta el modelo occidental como arquetipo universal para todo el planeta. Supone que las sociedades occidentales constituyen la finalidad de la historia humana. Producto del sociocentrismo occidental, el desarrollo también es el motor de una occidentalización frenética y, aunque no aporta al resto del mundo lo que la civilización occidental tiene de positivo (derechos humanos, libertades, democracia), sí comporta inevitablemente sus vicios.
El desarrollo, que pretende ser una solución, ignora que las propias sociedades occidentales están en crisis a causa, precisamente, de ese desarrollo, que ha segregado un subdesarrollo intelectual, físico y moral. Intelectual, porque la formación disciplinar que recibimos los occidentales, al enseñarnos a disociarlo todo, nos ha hecho perder la capacidad de relacionar las cosas y, por lo tanto, de pensar los problemas fundamentales y globales. Físico, porque estamos dominados por una lógica puramente económica, que no ve más perspectiva política que el crecimiento y el desarrollo, y estamos abocados a considerarlo todo en términos cuantitativos y materiales. Moral, porque el egocentrismo domina sobre la solidaridad. Además, la hiperespecialización, el hiperindividualismo y la falta de solidaridad desembocan en el malestar, incluso en el seno del confort material" (Morin, 2011).

“De ahí que, efectivamente, la globalización sea, a la vez, lo mejor (la posibilidad de que emerja un mundo nuevo) y lo peor (la posibilidad de que la humanidad se autodestruya). Comporta unos riesgos inauditos, pero también unas increíbles oportunidades. Lleva consigo una probable catástrofe, pero también permite la improbable aunque posible esperanza.
Estos procesos actuales presentan ambivalencias.
Toda crisis comporta riesgos y oportunidades, y la crisis planetaria lo hace de forma paroxística. La oportunidad está en el riesgo. La oportunidad aumenta con el riesgo. ‘Donde crece el peligro también crece aquello que salva’ (Hölderlin).
Pero la oportunidad sólo es posible si es posible cambiar de vía.
¿Es posible?” (Morin, 2011, 31).

La efervescencia creativa
En nuestra época debería fraguarse un replanteamiento, más profundo, incluso, que el del Renacimiento. Hay que repensarlo todo. Debemos volver a empezar.
De hecho, todo ha empezado ya, pero sin que lo advirtamos. Estamos en el estadio de unos preliminares modestos, invisibles, marginales y dispersos. Ya existen, en todos los continentes y en todas las naciones, una efervescencia creativa, una multitud de iniciativas locales que avanzan en el sentido de la regeneración económica, social, política, cognitiva, educativa, étnica o existencial. Pero todo lo que debería estar relacionado se encuentra disperso, separado, compartimentado. Estas iniciativas no están relacionadas entre sí, ninguna administración las tiene censadas, ningún partido toma nota de ellas. Pero son la cantera del futuro. Se trata de reconocerlas, de censarlas, de cotejarlas, de incluirlas en un repertorio, para abrir, así, una pluralidad de caminos reformadores. Son vías múltiples que, desarrollándose conjuntamente, podrán conjugarse para formar la nueva Vía, que descompondrá la que estamos siguiendo y nos dirigirá hacia la metamorfosis, todavía invisible e inconcebible.
La salvación ha empezado por la base” (Morin, 2011, 34).

"Ya no basta con denunciar. Ahora es preciso enunciar. No es suficiente reconocer la urgencia. También hay que saber empezar: empezar definiendo las vías que podrían conducir a la Vía (...) El origen está ante nosotros, decía Heidegger. La metamorfosis sería, realmente, un nuevo origen” (Morin, 2011, 35-37)

viernes, 30 de noviembre de 2012

2D: Castilla-La Mancha contra los recortes

El próximo día 2 de Diciembre se ha convocado una jornada de protesta general en toda Castilla - La Mancha, los promotores de esta acción son las plataformas en defensa de lo publico reunidas el pasado 27 de Octubre en Cuenca (plataformas de Villarrobledo, Tarancón, Cuenca, Albacete y Toledo).
La acción consiste en salir a las plazas de todos pueblos y ciudades de Castilla - La Mancha a la misma hora, las 12:00h, el mismo día 2 de Diciembre bajo el lema 2D: Castilla La - Mancha contra los recortes, haciendo visible de esta forma la disconformidad de la ciudadanía castellano-manchega con "la política de la pobreza" que esta llevando a cabo el gobierno de turno. La organización del evento es descentralizada y ciudadana, por lo que no en todos los pueblos y ciudades se puede encontrar la iniciativa estructurada para poder sumarse. Donde sea así, ATTAC Castilla - La Mancha llama a toda la ciudadanía a asumir como propia esta acción, organizando las concentraciones en sus respectivas localidades. Cuantas más poblaciones se sumen, mejor.
En Albacete ciudad, la concentración tendrá lugar en la Plaza del Altozano a las 12 horas del mediodía. 
Hay un evento creado en Facebook que sirve para extender la iniciativa: Evento 2D. También se ha creado un grupo en Facebook para poder enviar fotos de las concentraciones en los diferentes municipios con el fin de poder cuantificar los pueblos implicados: Imágenes de las movilizaciones del 2D.

domingo, 4 de noviembre de 2012

UNA RAZÓN PARA LA HUELGA GENERAL CIUDADANA DEL 14 DE NOVIEMBRE: CONTAGIAR LA ESPERANZA

Percibo que el desánimo cunde y se extiende cuando tanteo a la gente que me rodea. Estudiantes, autónomos/as, asalariados/as, pensionistas, padres y madres de familia,…todos/as coinciden en no ver la salida, o peor aún, en ver una salida fascista y autoritaria, que somete a la mayoría social y le priva de su dignidad de personas capaces de decidir libremente su destino, en el seno de una comunidad que acoge y protege. El antídoto contra este escenario pasa inevitablemente por actuar hoy, todos/as juntos/as, para recuperar y fortalecer nuestra esperanza colectiva.
La huelga general ciudadana del 14N tendría que ser el punto de partida de una movilización global, de una concienciación redoblada de las gentes de todas partes, que salen a la calle a defender su derecho a la esperanza. Su derecho a soñar un mundo donde cabe esperar más cosas buenas, sin oprimir a nadie, rompiendo concentraciones de poder que traen infelicidad y miseria a los/as más débiles.
Igual que el miedo, la esperanza es gratis, y cada uno/a toma para sí toda la que quiere. Para administrarnos una buena dosis no tenemos que quedarnos en casa resignados/as, paralizados/as y tristes. Toca salir a la calle, junto al vecino/a, el amigo/a o al desconocido/a, para decirnos “que es posible aquello que deseamos”, “que es imposible que unos pocos nos manejen a su antojo”. La esperanza es gratis, y más importante aún, nadie nos la puede robar, y en la calle crece, se multiplica y se CONTAGIA irremediablemente, porque ninguna troika ni sus hombres de paja títeres han descubierto aún una vacuna eficaz para frenar su propagación.

martes, 30 de octubre de 2012

Más sobre el debate respecto a la permanencia de España en el euro

En diciembre de 2011 escribí dos breves artículos sobre España y el euro. Su título ya tomaba partido de manera inequívoca por la salida: “¿Debería España salir del euro? Cuanto antes, es tarde” (ver aquí y aquí).
Hoy, casi 11 meses después, vuelvo a pensar sobre ello, aprovechando que los compañeros/as de ATTAC TV me van a realizar una entrevista al respecto, al igual que a otros/as miembros del Consejo Científico de ATTAC España. Así, el formato de este artículo seguirá el hilo de las preguntas que formulan con carácter general para todos/as los/as entrevistados/as.
- De seguir con la aplicación de los ajustes y reformas según los planes de austeridad aprobados en la UE, ¿hacia dónde va el país?
Desde el punto de vista de la estabilidad macroeconómica, todo apunta a que las actuales políticas de austeridad están abocando ahora (y en el futuro) a mayores desequilibrios. Esto es reconocido incluso por organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI). Dichos desequilibrios se concretan en mayor desempleo, recesión económica e incluso en mayor déficit público y deuda pública respecto al PIB. Respecto a la deuda pública y su financiación cada vez a mayores tipos de interés, no podemos dejar de ponerlo en relación con la sangría de recursos públicos que funcionan en sentido contrario a los tradicionales mecanismos redistributivos. Los impuestos que recauda el Estado fundamentalmente sobre las clases medias y bajas (IRPF, IVA), se destinan a remunerar a las grandes fortunas y fondos de inversión especulativos que compran deuda pública española, con el agravante de que lo hacen a través de paraísos fiscales y/o SICAV, de manera que estos pingües rendimientos de capital no tributan a la Hacienda Pública, agravando así su insuficiencia de recursos.
De los 4 equilibrios macroeconómicos básicos (empleo, crecimiento, inflación y déficit comercial exterior), sólo la inflación (con matices) y el déficit comercial exterior están teniendo un comportamiento “aceptable”, pero más arrastrados por la recesión económica (caída en el consumo interno y en las importaciones) que motivados por un cambio en el modelo productivo.
Hasta aquí nos hemos referido a las macromagnitudes convencionales del sistema económico capitalista. Pero lo realmente importante es su impacto sobre la ciudadanía, y aquí el panorama es desolador en el presente, con perspectivas de seguir empeorando si no se da un giro de 180º en el paradigma económico que actualmente guía la política económica de las diferentes instancias de las administraciones públicas, desde la europea a la local, pasando por los gobiernos centrales y autonómicos.
Seguir aplicando políticas de austeridad salvaje para lograr en breve plazo un déficit público en el entorno del 3% del PIB, es un grave error económico, pues olvida que la propia reducción del gasto público tiene un efecto multiplicador, en este caso negativo, sobre la actividad económica, y por lo tanto, da lugar a un círculo vicioso que deprime aún más los ingresos públicos vía impuestos y, consecuentemente, mantiene la tensión al alza del déficit público.
No cabe duda que la aplicación de las propuestas keynesianas de expansión del gasto público (y por consiguiente del déficit público) con el fin de reactivar la demanda efectiva, tendrían más éxito para superar la recesión económica. Pero no podemos perder de vista los intereses que en la sombra manejan esta situación de excepción, que con mensajes falsos pero machacones de que tenemos un Estado excesivo alientan políticas de privatización de servicios públicos. Las políticas expansivas convencionales de gasto público, de carácter fundamentalmente productivista (infraestructuras de transportes antisociales y antiecológicos, megaproyectos de nula rentabilidad social), con la intención de retornar a las anteriores sendas de producción y consumo desbocados, no sirven para afrontar con éxito los verdaderos desafíos de la sociedad española: las desigualdades sociales y la grave crisis ecológica. Urge tener claro ese otro futuro, que no es continuación natural del capitalismo inhumano y depredador en el que estamos instalados. Por eso, cada vez más ciudadanos/as comienzan a organizarse de otra forma, porque no tienen confianza alguna en que el cambio que necesitan nuestras vidas pueda ser alentado/guiado desde estructuras políticas que se definen como democráticas, pero que en realidad son simples títeres manipulados por el gran capital especulador. Hoy por hoy, a la vista de cómo se reproduce el sistema político, con alternancias estéticas en el “poder” entre unos partidos y otros, parece que aún no ha llegado el tiempo de cambiar el sistema “desde dentro” mediante los mecanismos electorales ligados a la democracia representativa formal. Es más, creo que ese cambio “desde dentro” no tiene perspectivas de producirse a medio plazo.
La alternativa hoy pasa por impulsar cambios “desde o por fuera”, pacíficos, pero profundos en lo que respecta a las nuevas formas de organización social que demandan las desigualdades sociales y la crisis ecológica. Movimientos sociales como el 15M, el 25S, Constituyentes y otros de carácter más local están ahí. Han captado la esencia de los cambios que tenemos que acometer, y ahora se trata de comenzar a ponerlos en práctica, de momento en cercanía, en grupos con cierta afinidad, porque hay que estar preparados/as para acoger a un número creciente de personas que o bien están siendo expulsadas por el sistema actual o bien quieren salirse voluntariamente de él porque no le encuentran sentido ni futuro. En este punto, la reorganización de las relaciones laborales, comunitarias y de participación política van a cobrar una importancia singular en los nuevos tiempos que nos toca transitar.
Es preciso reconocer la falacia y la inviabilidad del crecimiento económico como solución a los males sociales y ambientales de nuestras sociedades. Frente a un mercado global y un mundo en venta, hay que apostar por relaciones sociales y económicas de cercanía donde, superado cierto nivel básico, más producción y más consumo no es mejor. En definitiva, desenmascarar el mito del crecimiento económico y comenzar a explorar las sendas que nos propone "la economía del bien común", “el decrecimiento” y/o “el buen vivir”.

- ¿Debería el estado español pedir la salida del euro? ¿Bajo qué argumentos?
A este respecto es preciso señalar que cuando hablamos del euro no nos referimos sólo a una moneda, sino a toda la estructura institucional que hay detrás de ella. Esto es muy importante tenerlo en cuenta. El Tratado de Maastricht de 1992 define el marco donde se desenvolverá la Unión Monetaria Europea. Dicho marco se caracteriza por: el establecimiento de límites estrictos al déficit público y a la manera de financiarlo exclusivamente a través de los bancos privados y fondos de inversión especulativos; un Banco Central Europeo (BCE) que se abre de par en par a estos mismos bancos, mientras que se cierra a cal y canto a la hora de facilitar financiación a bajos tipos de interés a las administraciones públicas; y políticas de la Unión Europea que, de acuerdo con su tradición de mercaderes más mezquina, no avanzan en la unión fiscal ni en políticas redistributivas que permitan invertir las vergonzosas desigualdades sociales entre países y dentro de cada uno de ellos.
Los motivos que justificarían la salida del euro en el caso español estarían ligados a las gravísimas consecuencias que está soportando la mayor parte de la población española como consecuencia de tener que cumplir rigurosamente los dictados impuestos por la troika (FMI, BCE y Comisión Europea) en lo relativo a la austeridad a ultranza. A priori, se hace difícil pensar que el futuro que tendríamos fuera del euro pueda ser peor aún del que se nos presenta siguiendo dentro de la eurozona. Por tanto, entiendo que el Gobierno de España debería exigir una flexibilización del Pacto de Estabilidad y unas nuevas reglas de funcionamiento del BCE, en ambos casos para evitar la actual asfixia que la carga de la deuda está produciendo sobre el conjunto de la economía. De lo contrario, el Gobierno de España debería, para evitar su deslegitimación ante la ciudadanía, no solo dejar de pagar la deuda, sino también plantear la salida del euro, lo que no sería un caso excepcional, pues tres países de la UE que podrían estar dentro de la moneda única, no lo están porque así lo han decidido libremente.
El argumento fundamental que justificaría nuestra salida del euro es la postura absolutamente inflexible, ineficaz e injusta que la UE tiene respecto a la forma de afrontar esta crisis de deuda y de desorden financiero. La UE no asume medidas como:
- La recapitalización directa de los bancos a través de fondos europeos y su conversión en entidades financieras públicas.
- La posible quita (condonación) de la deuda ilegítima asociada a gastos e inversiones que no han contribuido a prestar servicios sociales básicos.
- El cambio de las reglas de funcionamiento del BCE para que además de la inflación se preocupe por la recuperación de la actividad económica ligada a las necesidades reales de la gente, y para que compre deuda pública a bajos intereses directamente a los estados que la emiten, sin pasar por el filtro de los especuladores financieros que la revenden en los mercados secundarios.
- El control democrático y ciudadano de los mercados financieros y de las instituciones que operan en ellos, que están en el origen, difusión y persistencia de la actual crisis. En esta línea, avanzar en el impulso y consolidación de una banca pública y cooperativa que atienda con criterios sociales aquellos ámbitos que la banca privada deja de lado o bien atiende con criterios de usura.
- El cierre y la persecución de los paraísos fiscales, colaboradores imprescindibles para que el fraude fiscal siga mermando los ingresos impositivos y por lo tanto socavando nuestras democracias.
Salir del euro implica, sobre todo, recuperar instrumentos de política económica que tradicionalmente tenían los estados de la UE, y de los que hoy incluso siguen disponiendo EE.UU, Reino Unido, Suecia, Dinamarca, China y la mayor parte de los estados del mundo. Me refiero a utilizar la política monetaria y financiera para favorecer la consecución de objetivos como el impulso de la actividad económica dirigida a satisfacer las necesidades básicas de la ciudadanía, fundamentalmente vía tipos de interés, tipos de cambio y supervisión bancaria.
Salir del euro implica, imponer férreos controles de movimientos de capital para evitar que la especulación continúe con sus estragos, teniendo claro que ello (los controles de capital) fue la norma en todos los países desde el final de la II Guerra Mundial hasta los años 80 del siglo XX, en que el pensamiento único neoliberal puso precio a todo, de la mano de legislaciones desreguladoras y liberalizadoras, favoreciendo la concentración del poder y la privatización y desmantelamiento de lo público.
Hoy por hoy, la posible salida de España del euro no es una ocurrencia insensata, ni un suicidio colectivo, ni nada apocalíptico. Es la única vía que queda para intentar invertir la actual senda de deterioro inexorable por la que está moviéndose la economía y la sociedad española en los últimos tiempos. La UE sólo se va a plantear cambios radicales en sus políticas anticrisis cuando algunos países miembros “se planten” y se nieguen a asumir las imposiciones de la troika. Quizás hoy no imaginemos al Gobierno del Partido Popular en España en esa postura de plante, pero tiempo al tiempo.