jueves, 26 de mayo de 2016

Unid@s Podemos en el punto de mira de la Troika. Dos planes B

A estas alturas del partido todos/as tenemos una cosa muy clara. La Troika, constituida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE), manojo de fundamentalismo neoliberal, es quien ordena y manda en la Unión Europea. Ha domesticado gobiernos (Irlanda, Portugal, España), los ha quitado y puesto sin pasar por las urnas (Grecia, Italia), o los ha obligado a comerse sus propias promesas electorales (la Grecia de Syriza).
 
He echado un vistazo al documento “Cambiar España: 50 pasos para gobernar juntos” que ha servido de base para el acuerdo de coalición electoral entre Podemos, IU-UP, Equo y otras fuerzas políticas. El mismo contempla las “principales líneas de actuación del gobierno de progreso y cambio” que aspiran a conducir estos partidos políticos tras el 26-J. Con todas las limitaciones de fondo y forma que se pueden señalar al mismo es, de lejos, la mejor de las opciones electorales para construir una sociedad más justa.
En un aspecto he centrado especialmente mi atención. Un hipotético gobierno liderado por Unid@s Podemos, ¿cómo rompería el cerco con que la Troika tiene limitada la soberanía de los países periféricos de la zona euro, entre ellos España, para hacer políticas públicas a favor de la mayoría social?. ¿Cómo se podría superar el Pacto de Estabilidad de la UE que deja un exiguo margen de maniobra a los gobiernos de los países miembros más castigados por la crisis?.
El documento “Cambiar España” señala explícitamente algunos puntos en esta dirección:
1) La lucha contra el fraude fiscal.
2) Una reforma tributaria progresiva.
3) Nueva senda de reducción del déficit público coherente con las prioridades de nuestra economía, poniendo más el énfasis en el aumento de los ingresos públicos que en la reducción de los gastos. El objetivo del déficit público del 3% en España se cumpliría no en 2017 (como pretende la UE), sino en 2020, al final de la próxima legislatura.
4) La reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE.
5) La celebración de una Conferencia Europea de la Deuda.
Avanzando en los puntos 1 y 2 (lucha contra el fraude y reforma tributaria progresiva), con las limitaciones muy importantes derivadas de la existencia de paraísos fiscales y una competencia fiscal atroz (para reducir impuestos) entre los propios países de la UE, es cierto que se podría mejorar la recaudación impositiva, si bien de maneara modesta. Y en todo caso, confiando que haya cierta recuperación económica, pues si retornamos de nuevo a tasas de crecimiento bajas o negativas, los ingresos impositivos se estancarían o reducirían y por este lado apenas habría margen.
Los puntos 3, 4 y 5 pasan por entablar una negociación con la Troika, más Alemania en el papel de supervisor de la ortodoxia, para hacerles caer en la cuenta que la austeridad ha sido un rotundo fracaso y que lo que conviene a Europa para superar la crisis es una expansión del gasto público con criterios sociales y ambientales, un Banco Central Europeo presto a financiar directamente los déficits públicos de los estados miembros, y una condonación de la deuda de aquellos países más endeudados. Todos estos aspectos estuvieron sobre la mesa de negociación entre Grecia y la Troika durante el primer semestre de 2015, y todos/as sabemos cómo acabó la historia.
Syriza nunca planteó en la negociación la posible salida del euro si la Troika no suavizaba las condiciones del tercer rescate. Grecia claudicó tan pronto se cortaron las líneas de financiación a su Gobierno y el Banco Central Europeo cerró el grifo del crédito a los maltrechos bancos griegos dando lugar a un corralito (imposibilidad para la ciudadanía de disponer libremente de sus depósitos en los bancos).
Al hilo de un Plan B para Europa del que tanto se habla en los últimos tiempos, creo que es importante establecer dos vías sucesivas de acción, que transmitan a la Troika el mensaje de que ahora se va en serio, hasta las últimas consecuencias:
Plan B1. Modificar el actual marco institucional del euro y del Pacto de Estabilidad. Un Banco Central Europeo al servicio (dependiente) de las políticas económicas, sociales y ambientales definidas en las instituciones representativas de la soberanía popular (Ayuntamientos, Parlamentos Autonómicos, Parlamentos Nacionales). Una Comisión Europea (Gobierno Federal de la UE) con capacidad presupuestaria suficiente (mucho mayor de la que tiene ahora), de manera que con sus políticas impositivas y de gasto pueda revertir las desigualdades sociales y territoriales que asolan la UE.
Plan B2. Si la UE no asume el Plan B1, los países cuya ciudadanía está cargando injustamente con los costes de la crisis deberían romper con el euro y con el Pacto de Estabilidad, no con la propia UE. Ello permitiría recuperar la soberanía monetaria y presupuestaria que han tenido los estados con anterioridad al Tratado de Maastricht de 1993, que les posibilitaba gestionar las fases de inestabilidad económica con relativa solvencia, sin injustas fracturas sociales.
Estas opciones sucesivas podrían plantearse a través de una estrategia conjunta entre todos los países rescatados de la zona euro (Irlanda, Grecia, Portugal y España) a la que podrían añadirse otros como Francia que también están experimentando fuerte contestación social frente a las políticas de recortes de derechos sociales.
Si a la Troika y al resto de países miembros que defienden el fundamentalismo de la estabilidad presupuestaria y la quiebra social (Alemania, Holanda, Austria, Luxemburgo, Finlandia) no se les traslada la opción real de la salida del euro, y se les muestra un plan claro para llevarla adelante, se tratará de una negociación desde la inferioridad y la debilidad.
La Troika le tenía muchas ganas a Syriza. Esperó a que llegara al gobierno y le hizo pasar por el aro. La Troika le tiene muchas más ganas aún a Unid@s Podemos. El programa de Unid@s Podemos debería recoger a las claras la ruptura con el euro, no por capricho, claro, sino en el caso de que la intransigencia de la Troika se mantenga. En caso contrario, en una negociación al respecto sin presentar una alternativa rompedora con el actual orden de cosas, seremos un pelele en sus manos.
Uno es consciente de que plantear a la sociedad española la posible ruptura con el euro y todo lo que lo rodea no es tarea fácil, que requiere transparencia y pedagogía social. En cambio, creo que es preferible a la alternativa: seguir a la deriva en una situación social de emergencia, desigualdad y precariedad, con escasas posibilidades de acceder al timón, o llevándonos la sorpresa de que una vez tomado éste se encuentra bloqueado, sin apenas margen de maniobra.

8 comentarios:

Mario Plaza dijo...

Clarito, y al grano. En lo que pueda y el lo que se me admita, colaboraré a tope. Enhorabuena por la propuesta.

A disfrutar del puente.

Jose Sanchez dijo...

Espero y deseo que tu magnífico artículo llegue y haga reflexionar, al menos a quién puede tener opciones de cambio :Unidas Podemos

Libus Gans dijo...

Te felicito por el estupendo articulo!Eres la primera persona que explica con total claridad el cometido del PlanB. Varufakis no se ha explicado tan bien,o yo no le he entendido :)El PlanB2 me parece la mejor opcion! Un saludo!

Mariano. dijo...

Cuatro estaríamos dispuestos a llegar, como tu dices, hasta las últimas consecuencias. La gran mayoría de la población pienso que no.
Llegado el muy hipotético caso de que pudiésemos gobernar tendríamos que hacerlo con un socio como el PSOE y no dudo que, llegados los momentos de tensión, los momentos críticos, la "unidad" se rompería y no dudéis de qué parte se pondría el PSOE. Por otro lado y dada la correlación de fuerzas en cuanto al control de los medios de comunicacion las campañas serían tan fuertes que ni somos capaces de imaginar y llegarían hasta donde la mayoría de nosotros mismos pensamos que no iban a llegar nunca.
En definitiva, que estoy por la labor pero antes de dar la batalla hay que estudiarlo muy, muy bien y contar con una posibilidad, aunque sea mínima, de exito. No podemos jugar con la vida de la gente y no dudéis (yo no lo dudo) que "ellos" no van a escatimar medios, DE CUALQUIER TIPO, con tal de que Admitamos el estado de cosas que han planeado para nosotros y nuestras vidas.

Vicente Juan Nácher dijo...

Hola Goyo. Yo soy mucho menos positivo hacia el realismo del programa de 50 puntos, pero aún así no te discutiré que sea el mejor de los que he leído. Lo que dice muy poco en favor de los demás.
No te discutiré la necesidad de una amenaza cierta - el plan B2, el B1 ni lo sueño - para negociar en una posición de relativa fuerza, pero para eso debería ser creíble y a día de hoy no lo es. ¿Se van a creer los pijos del Euro Grupo que España está dispuesta a pagar la factura de la energía y los intereses de la deuda con una peseta muy devaluada?
¿Nos van a apoyar Francia, Italia, etc? Tras la experiencia griega, yo apuesto a que esperarán a ver si sobrevivimos antes de mojarse.
Creo que falta en tu lista un plan B1,5 de transición para que el B2 no suene a farol. Creo necesario empezar a aplicar el día G+1 (con G de Gobierno) un programa de desconexión que le dé credibilidad. Por ejemplo implementando la moneda local en paralelo al euro mientras se sustituye la energía importada por la de generación propia a toda pastilla, se inicia una auditoría de la deuda enserio, y dejamos caer el rumor de un default. Podemos enviar a Montor o en plan Gila: “Alguien no va pagar a alguien…”. Digo yo que para eso serviría.
Gracias por abrir ventanas a la imaginación crítica.
¡Saludos!

Jose Velasco Aroca dijo...

Muy bueno Goyo, pero esa labor de pedagogía social necesita mucho tiempo, y el pueblo español no está preparado para soportar el golpe inicial que supone una salida unilateral del euro y no entenderá que en un par de años estaremos mejor que con el Euro. No debimos entrar en el euro, pero salirnos es utópico y esos de la troika lo saben.

La única alternativa que tenemos para salirnos del euro es hacer un frente común con otros países, siendo imprescindible que Francia encabece dicha salida.

Un abrazo.

Goyo dijo...

Vicente Juan. Creo que llevas razón. ¿Seremos capaces de hacer creer al Eurogrupo que nuestra amenaza de salir del euro si no hay cambios de calado en su funcionamiento va en serio? ¿Qué harán Francia e Italia? Hollande en campaña electoral prometió cambios profundos en el funcionamiento de la UE, y no tardó ni un minuto en plegarse al director de toda la orquesta: Schäuble, el Ministro de Finanzas de Alemania.
Bueno, de momento no hay ninguna amenaza de Spainexit sobre la mesa: ninguno de los cuatro grandes partidos o coaliciones para el 26J lo contempla en su programa. En el mejor de los casos, si Unid@s Podemos puede formar gobierno, se abrirán las puertas a la negociación. Y en julio, la Comisión Europea tiene que decidir la sanción que impone a España por el déficit público excesivo con que ha cerrado 2015. Gracias por interactuar.
Estimado Mariano. Señalas, hoy por hoy, dos elementos que actuarían como lastre para siquiera plantear la posibilidad de ruptura con el euro: el PSOE (parece que socio necesario de un hipotético gobierno de Unid@s Podemos) y los medios de comunicación.
De acuerdo, pero ello no debe ser obstáculo para informar a la ciudadanía de TODAS las opciones que se le presentan, porque siempre hay alternativas a las políticas públicas. Desde ya, con tiempo, hay que hacer un trabajo de pedagogía para que la gente que quiera estar informada, conozca los pros y los contra de la actual arquitectura del euro y pueda estar en disposición de entender tanto una reforma de la misma como una ruptura. Gracias por tu dosis de realismo.
En cuanto al amigo José Velasco, efectivamente una posición común de los países que han sido rescatados (Irlanda, Grecia, Portugal, España), más Francia, ayudaría a una negociación en plano de igualdad para cambiar las reglas del juego del euro (paso previo, en caso de fracasar, a la amenaza de la salida). Pero ya sabemos que los gobiernos de izquierda de Grecia y Portugal, han asumido hasta ahora los dictados de la Troika. El Gobierno Socialista de Francia, hoy por hoy, está librando un pulso con sindicatos y ciudadanía para imponer políticas de recortes sociales. Un partido socialista más aplicando políticas neoliberales. No veo fácil el apoyo de Francia a las posiciones de los PIGS, aunque no cabe duda que contar con dicho apoyo sería un puntazo.
Mario, Libus y José Sánchez, me alegro que el artículo haya resultado clarito, que no es poco.

Vicente Juan Nácher dijo...

Bueno Goyo, ninguno de los cuatro lo plantea de forma explícita, pero la música del punto 42 del acuerdo de PodemIUs (Unidos-Podemos... ¿Se les había agotado la imaginación?) me suena: reestructuración de las deudas, asunción por el BCE del exceso sobre el 60%, mutualización, modificación de plazos...

¿No te suena a "me he dejado la cartera en casa, ahora vuelvo"?