domingo, 19 de septiembre de 2010

LA HUELGA DEL 29-S Y LA CRISIS


























El próximo miércoles 22 de septiembre, a las 20,30 horas, en la Casa de la Cultura de Almansa, los amigos/as de Izquierda Unida de Almansa, me han invitado a dar una charla con el título "La crisis y la huelga general del 29S: las otras soluciones, las de la izquierda”.


La presentación Power Point que utilizaré como guión de la misma puede descargarse aquí.


Haré hincapie en un montón de razones para la huelga general que van más allá de los recortes en derechos laborales que señalan los sindicatos (si bien sólo por esto ya estaría justificada).

En esta economía globalizada existen relaciones económicas y políticas estructurales tremendamente injustas en lo social y en las relaciones con la Naturaleza, que se vienen gestando desde hace más de 3 décadas, que son las verdaderas causas del actual desorden, y a las que los sindicatos mayoritarios no han prestado apenas atención.


Como señala James Petras, "Las predicciones fallidas respecto del ocaso del capitalismo son consecuencia de haber subestimado el extremo hasta el cual los Gobiernos serían capaces de saquear las arcas públicas para resucitar al capital. Por su parte, no ha habido resistencia al retroceso de los salarios sociales y monetarios porque no existe mano de obra organizada".


Además, LAS RECETAS convencionales para salir de la crisis hablan de RETOMAR LA SENDA DEL CRECIMIENTO y acelerar la marcha del buque de la economía mundial hacia el acantilado del colapso ecológico.

lunes, 13 de septiembre de 2010

El mito del crecimiento económico










Los amigos y amigas de ATTAC País Valencià organizan un Encuentro Altermundista el próximo fin de semana en Viver (Castelló) (ver programa aquí) (ver video promocional aquí)

En el mismo me han invitado a participar con una reflexión al hilo del "mito del crecimiento (económico)". Para ello he preparado una presentación Power Point que puede descargarse aquí y que compartiré con todos/as el próximo domingo. Si todavía deseas inscribirte, aún puedes hacerlo.
Como adelanto ahí van algunos puntos de partida con los que invitar a la reflexión conjunta.

"La humanidad vive instalada en una crisis sistémica desde el final de la II Guerra Mundial hasta nuestros días. Su manifestación más relevante es el empobrecimiento progresivo de la mayor parte de la población del planeta, como consecuencia de relaciones económicas y militares asimétricas y dependientes marcadas por el esquema centro-periferia (depredador-presa).

No obstante, no ha sido hasta hace 2 ó 3 años cuando la palabra “crisis”, sin adjetivo calificativo, se ha adueñado de las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo. Sólo cuando en el mundo enriquecido los más ricos han comenzado a temer por el valor de sus fortunas financieras, y los/as trabajadores/as por el mantenimiento de sus puestos de trabajo.
Desde hace 2 años, instancias supranacionales como el G-20, la UE, el FMI, la ONU, los Bancos Centrales están señalando (aunque rara vez aplicando con eficacia) medidas de política económica para superar esta situación de estancamiento/recesión de las principales economías del mundo.
Siempre con la misma sintonía de fondo: “recuperar la senda de crecimiento y prosperidad de la economía”. Asociando directamente mayor producción y consumo material con más calidad de vida de las personas.
Las políticas aplicadas en los últimos 3 años, dictadas por y para los mercados (“para recuperar su confianza”) cabe calificarlas de esquizofrénicas.
En 2008 y 2009 se desarrolló un gran impulso del gasto público corriente y de inversión tanto para fomentar el crecimiento como para rescatar a las entidades financieras en apuros.
En 2010 y para 2011 se acometen y anuncian aumentos de impuestos de carácter regresivo y recortes de gastos públicos sociales, con el fin de evitar que aumente el déficit público.
¿Es conveniente que la salida a esta situación se produzca a través de las mismas políticas productivistas que han conducido al actual colapso?
No. El crecimiento económico es un mito al que se atribuyen cualidades o excelencias que no tiene. Cada vez más se habla de “decrecimiento” o de satisfacción austera de las necesidades básicas, tras constatar que la opulencia de una minoría es la causa de la miseria de la mayor parte de la población".

viernes, 20 de agosto de 2010

Economía en tiempos de crisis


Con el título de esta entrada, la Revista Bostezo http://www.revistabostezo.com/ organizó el pasado mes de marzo una mesa redonda en Godella (Valencia). Un amplio resumen de la misma acaba de ver la luz en su nº 4 de julio de 2010 que lleva por título "Economía eres tú".
En dicha mesa redonda participaron
David Barberá, redactor-jefe de la Revista Bostezo
Ismael Fernández, profesor de la Universitat de València, investigador en temas de economía internacional.
Miguel Ángel Sánchez, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Politécnica de valencia.
Berta García, estudiante de Ciencias Políticas y Económicas y miembro del think tank liberal Instituto Juan de Mariana.
Carmen Castro, economista y feminista especialista en políticas europeas para la igualdad de género.
Gregorio López Sanz, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y miembro de ATTAC.
Se abordaron temas como la crisis, la opacidad económica y el decrecimiento.

A continuación se reproduce un extracto de dicha entrevista.

David: Empecemos por Adam Smith, el fundador de la ciencia económica a finales del siglo XVIII. Cito directamente de Wikipedia: “Adam Smith creía que, cuando un individuo perseguía su propio interés, indirectamente promovía el de la sociedad: ‘persiguiendo su propio interés, el individuo frecuentemente promueve el interés de la sociedad con más eficacia que si lo buscara directamente’”. Esta es la fundación de la ciencia económica. Inmediatamente, surgen múltiples preguntas: ¿Hay espacio alguno para la cooperación? ¿Es capaz de capturar la economía la complejidad de las interacciones humanas? ¿O estas simplificaciones son inasumibles?

Ismael: El tema del interés propio está en el origen de la economía, pero es un elemento perturbador. La idea central es que todo el mundo va a buscar su propio interés. Lo que tiene que buscar la economía es precisamente moderarlo, ordenarlo. Prefiero -más que las definiciones de economía relacionadas con el interés e implícitas en tus preguntas- una muy posterior: el economista busca cómo se hace la asignación de recursos escasos para usos alternativos, lo que se trata es de elegir la mejor opción. Y cuando se trata de elegir, para mí el asunto de la pobreza es fundamental; creo que el que defiende el interés propio es normalmente el que tiene más poder. Y yo prefiero utilizar todo el conocimiento y toda la fuerza política para proteger a quien no puede defender su interés propio precisamente porque no tiene poder ni fuerza política.

Carmen: Me interesaría contextualizar, antes del asunto del interés propio, la economía como un sistema que se establece desde una división sexual del trabajo, construida desde la lógica de un sistema de producción patriarcal, que se basa en la aportación de las mujeres a la economía invisible, o lo que es lo mismo, que gran parte del trabajo que realizan las mujeres no forma parte históricamente de lo que está cuantificado, de lo que está visibilizado. Estoy por el interés social y el bienestar colectivo, pero siempre desde mi lógica, que es la lógica feminista y por tanto, una lógica de equidad.

Gregorio: Podemos dejar que el interés propio tenga su campo, pero debe estar supeditado a lo que son relaciones de justicia dentro de la sociedad. Así que podríamos discutir el problema del interés propio con respecto a la justicia desde la misma fundación de la ciencia económica.

Berta: Pero hay varios conceptos de justicia. Rawls hace una hipótesis imposible de aplicar: si todo el mundo antes de nacer pudiera decidir el tipo de sociedad que quiere para todos, la mayoría querría una sociedad en la que se nos garantizara la igualdad de oportunidades para todos: listos, tontos, ricos o pobres. Eso tiene una traslación económica: la idea es que, partiendo de la igualdad de oportunidades, cada cual, con su autonomía y esfuerzo personal, decida su desarrollo. Este concepto de justicia deja claro algo que para mí es fundamental: la diferencia entre igualdad de oportunidades e igualdad de resultados. Me declaro ferviente enemiga de la igualdad de resultados.
Miguel Ángel: Respecto a lo del interés propio, lo cierto es que entronca con otro asunto importante: ¿Por qué la economía ha tenido tanto éxito como ciencia social? ¿Es posible que a partir de lo que algunos consideran una ‘simplificación’ –el interés propio como motor del cambio económico- haya sido más sencillo construir una ciencia formal y matematizada, que como tal intimida y gana influencia, ‘cogiendo prestado’ de las ciencias naturales el prestigio lógico y empírico?

Berta: Me pregunto si es cierto que la economía ha triunfado tanto. En mi opinión, ha triunfado una pseudo-economía predictiva que no es científica. La función del economista es comprender lo que está pasando, lo que ha pasado y, si es un buen economista, tal vez pueda aplicar algún tipo de teoría para intentar comprender lo que podría pasar; pero esto último no es el objetivo fundamental. La pseudo-economía se dedica a decir lo que deberían hacer los políticos que, en general, no tienen mucha idea de economía y se piensan que la economía es magia: aplico una medida y vamos a sacar resultados como si fuera a sacar un conejo de un sombrero.
Ismael: A veces se acusa a la economía de estar demasiado pegada a las formalizaciones, de no atenerse a la realidad. Lo cierto es que la economía elabora modelos que son simplificaciones de la realidad. ¿Dónde está el problema de esos modelos? Pues el más grave es que los más poderosos (económica y culturalmente) intentan que nos comportemos como el modelo que ellos han diseñado. Ese ha sido, por ejemplo, el problema tradicional de la política del FMI, que se ha basado en los criterios que dicta un modelo particular a todos los países en desarrollo, sin distinción, sin estudiar en profundidad cada caso. Incluso el FMI dice ahora que aquellas políticas basadas en modelos tan rígidos eran una barbaridad.
Berta: El objetivo de la economía como ciencia social tiene que ser comprender la realidad, no marcar reglas. Tiene que explicar los fenómenos del ser, no del deber ser. La ética es deber ser. Economía, sociología, etcétera, son ser. Por supuesto, eso no quiere decir que nosotros, en nuestras propuestas personales, lo intentemos mezclar.
Gregorio: A mí sí me interesa -como economista y como persona- lo que enseña la economía para transformar la sociedad. Si nosotros nos fijamos simplemente en el precio del trigo, la cantidad, el equilibrio, la oferta, la demanda, estamos fijándonos simplemente en lo que está en la superficie. Lo importante es la regulación que hay detrás, quién la hace, a quién beneficia. Hace dos años los precios de los alimentos experimentaron unos vaivenes tremendos, y todo el mundo proponía explicaciones: esto son los biocombustibles, esto es que los chinos ahora comen más... Pues no había nada de eso, era el efecto de una especulación pura y dura, derivada de que la regulación existente en el mercado hacía posible la especulación con los alimentos.

lunes, 12 de julio de 2010

Tres años de crisis. ¿Qué viene después?












El título de esta entrada coincide con el del Curso de Verano de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla que se va a desarrollar en Carmona a lo largo de esta semana (ver programa aquí)


El coordinador de este curso, Ricardo García Zaldívar, a su vez coordinador del Comité Científico de ATTAC España, me ha invitado a impartir una conferencia el próximo miércoles con el título "Justicia Fiscal y Déficits Públicos" cuya presentación puede descargarse aquí .


De dicha presentación extraigo los siguientes párrafos (del libro de James O'Connor (1973): "La crisis fiscal del Estado")


La empresa monopolista se ha habituado a que se socialicen sus déficits, en tanto que no se socializan también sus beneficios…..
Lo que estamos viviendo en la presente crisis (que el gran capital acude al Estado para evitar pagar las consecuencias negativas de sus acciones), es algo consustancial al capitalismo, que aboca a la crisis fiscal del Estado.


Se denomina “crisis fiscal del estado” a la tendencia del gasto gubernamental a aumentar más rápidamente que los ingresos (necesidades crecientes de ciudadanos/as y grupos de presión económicos que producen mayores demandas sobre el presupuesto estatal).
Raramente se cuestionan gastos de muy dudosa utilidad social (defensa, megaproyectos) ni se plantean políticas para aumentar la recaudación de impuestos (aumento impuestos directos, lucha contra el fraude).

Los grupos de interés se han apropiado de muchas parcelas del poder estatal mediante “múltiples relaciones estrechas con el Gobierno”.
Estos grupos controlan la mayor parte de los organismos reguladores de ámbito federal, estatal y local, para garantizarse la mayor parte en el reparto del botín.

martes, 29 de junio de 2010

La crisi. Claus per entendre i actuar. ¿És possible una altra eixida?













Paco Sanz, amigo y concejal de Compromís per l'Alcúdia en el Ayuntamiento de Alcúdia (Valencia) me ha invitado a ofrecer una charla con el título que encabeza esta entrada, y que en castellano sería algo así como "La crisis. Claves para entenderla y actuar. ¿Es posible otra salida?".

He preparado una presentación que puede descargarse haciendo clic aquí

Y es que, conforme avanza la crisis y afloran más conflictos y formas de encararlos, podemos ir constatando como "Frente a tanta desmesura y sinvergonzonería que disfrazadas de legalidad están asaltando las arcas públicas, no se atisba ningún cambio de raíz que nos aleje del abismo social global representado por el belicismo, la violación de derechos humanos, el hambre, las desigualdades crecientes y el colapso ambiental".


Claro que hay otras formas de hacer frente a la crisis, radicales y posibles, pero que hoy por hoy no cuentan con apenas respaldo social organizado y activo que apoye su aplicación.

domingo, 25 de abril de 2010

DESARROLLO SOSTENIBLE NO; DECRECIMIENTO SI















El pasado 15 de abril tuve ocasión de compartir reflexiones e inquietudes sobre el decrecimiento con amigos/as de Vitoria-Gasteiz, en una conferencia organizada por la Diócesis de Vitoria. Me realizaron una entrevista que transcribo a continuación.
Las de la foto de más arriba son mis hijas pequeñas, Sofía y Angélica, justo el fin de semana anterior. Van a lomos de una burra por el Valle del Cabriel, cerca de la Huerta del Nene, en término de Casas Ibáñez. Junto a otros amigos/as realizamos una excursión de dos días para descubrir que la Naturaleza siempre está ahí, como los/as amigos/as de verdad.

- Decrecimiento: una definición breve, o define esa filosofía del decrecimiento en dos o tres puntos.

En la actual situación de grave crisis ambiental y crisis de desigualdad y empobrecimiento que sufre la mayor parte de la población del planeta, el decrecimiento nos conecta con la responsabilidad que tiene el sistema capitalista globalizado en la explicación de las mismas. Crecer continuamente, sin pararnos a pensar en los posibles efectos laterales que ello con llevaba, ha sido el objetivo básico del capitalismo. Hay que frenar y cambiar el rumbo, y el decrecimiento nos invita a ello a través de la simplicidad voluntaria, de la reducción del consumo, de la valoración de las relaciones personales, de la autoproducción de los bienes básicos que necesitamos para la vida, del intercambio directo al margen de los mercados, el reparto del trabajo,…todo con el fin de que los recursos materiales y energéticos de la Tierra se utilicen con criterios de conservación y de justicia social.

- El decrecimiento no plantea volver a las épocas pasadas o vivir peor, ¿cierto?

Esa es la crítica fácil que plantean sus detractores. El decrecimiento implica una nueva concepción de la vida donde otorguemos importancia a lo realmente importante (las relaciones humanas), donde seamos conscientes de que nuestra opulencia es la causa del empobrecimiento. Por ello, la diversidad cultural se valora hasta el extremo, como formas de adaptación al medio que se han perfeccionado a lo largo de generaciones por los diferentes pueblos del mundo. Y claro, eso choca de frente contra las pretensiones del capitalismo neoliberal que lo inunda todo con su homogeneización cultural, que convierte al mundo en un único mercado global para mayor beneficio del gran capital.

- ¿Por qué se plantea como una respuesta tarde o temprano necesaria a esta situación de crisis?

Sencillamente porque existen signos evidentes de que esta crisis sistémica en la que estamos enfrascados no permite perder el tiempo en salidas en falso que no afectan a las verdaderas raíces de los problemas. Seguir condenando a millones de personas a la extrema pobreza y a la Madre Tierra al expolio es tremendamente injusto. La variable tiempo es cada vez más determinante: no actuar con rapidez es avanzar hacia el colapso.

- ¿Qué datos concretos nos pueden hacer caer en la cuenta de que la situación actual exige este cambio en la forma de vivir?

No solo los típicos de carácter cuantitativo que nos hablan de las crecientes desigualdades entre las personas muy ricas y las muy empobrecidas (tanto dentro de nuestras sociedades como entre países), los que nos indican a que nuestra huella ecológica ha superado la capacidad de carga de nuestro planeta, etc. Sino también los de carácter más cualitativo que hacen referencia a que la felicidad de las personas no aumenta a la par que su consumo, o a que cada vez hay más personas en nuestras sociedades opulentas que padecen enfermedades de carácter psicológico o mental, asociadas a profundas frustraciones con un estilo de vida que pone por encima de todo el tener, olvidando el ser y el compartir.

- Desde un punto de vista cristiano… no es cierto que debería ser la actuación lógica… la austeridad, vivir con menos para compartir etc…

Ni más ni menos. En este sentido el mensaje de Jesús es absolutamente claro: “Deja lo que tienes y sígueme”. Es decir, renuncia a las ataduras materiales que te impiden saborear las cosas importantes de la vida, y no te preocupes, no te faltará lo verdaderamente necesario en una comunidad de iguales donde hay para todos porque todo se pone en común. La metáfora de la multiplicación de los panes y los peces, nos adentra más aún en el Reino de Dios acá en la Tierra: “compartir sin miedo, porque, aunque nos parezca que no, hay para todos/as”.

- ¿Es suficiente con que revisemos individualmente nuestro modo de vivir?

Es lo que hay que hacer. Aquí no vale decir que esto lo debe de hacer el Gobierno, que se obligue a todos/as a cambiar sus actitudes o yo no me apunto. No, no. Los cambios, más o menos profundos, comienzan por cada uno/a, y se refuerzan comunitariamente, y se extienden como levadura cuando percibimos, sin imposiciones, que ése es el camino. En este tema de buscar una vida más austera, hay que hacer, no convencer.

- ¿Existen alternativas solidarias a la crisis?, ¿cuáles?

Claro, y cada vez más. No nos engañemos, no serán portada de ningún informativo ni ningún periódico de gran tirada, pero están ahí, que es lo importante. Personas y comunidades que comienzan a liberarse de la tiranía del dinero, de trabajar más y más horas, de pagar una hipoteca de por vida, de la “realización” a través del consumo,…están en marcha, demostrando que otro mundo es REALMENTE POSIBLE. Y los/as que quieran, que se apunten a disfrutarlo.

- ¿Se puede ser optimista?

Pues ya se sabe, esto del ánimo más o menos subido, va por barrios, bueno, mejor dicho, va por personas. Los nubarrones hoy son el gran capital que ha extendido un sistema económico inhumano que controla el mundo y dificulta que este convoy pueda girar para cambiar. Los signos de esperanza son que cada vez hay más iniciativas, en un grado más o menos incipiente, que no esperan a que el mastodonte de la economía mundial cambie su sentido (porque no tienen fe en ello), y deciden poner sus energías e ilusiones en transitar por otras sendas donde más importante que la seguridad que nos proporcionan es compartir y descubrir la verdadera riqueza de las relaciones humanas.

viernes, 23 de abril de 2010

IDEAS SOBRE LA CRISIS

















La Revista Utopía ( http://www.revistautopia.org/ ) me ha formulado una serie de preguntas a vueltas con la crisis. Se publicarán en un próximo número de la misma. Mientras tanto, las pongo a continuación.


1. ¿Cuáles son a su juicio las causas de la crisis mundial?
Entiendo que es un compendio de desigualdades sociales crecientes, de belicismo, de sobreendeudamiento/sobreconsumo que implican la destrucción de la Naturaleza y de ausencia de regulación y control en asuntos tan importantes como los mercados financieros. En fin, un cóctel explosivo y de carácter profundamente estructural en esta etapa de capitalismo maduro globalizado.

2. ¿Y en España, a qué se debe la crisis?
Pienso que a todo lo anteriormente comentado, con la puntilla de un mercado inmobiliario y un sector de la construcción (tanto de obra residencial como de obra pública) absolutamente desbocado. La burbuja inmobiliaria en España no tiene nada que envidiar a la crisis de las hipotecas basuras en Estados Unidos. Como tampoco tiene nada que envidiar el déficit exterior de la economía española (exportaciones menos importaciones) al déficit exterior de la economía estadounidense: son los más altos del mundo, y eso no significa otra cosa más que sociedades que están consumiendo y viviendo muy por encima de sus posibilidades pidiendo prestado al resto del mundo. Porque en términos agregados, a los países les pasa como a los hogares, que si desean gastar por encima de su renta, deben de pedir prestado.

3. ¿Qué responsabilidad tiene el actual gobierno en la crisis?
Pues la propia de haber accedido al poder en 2004 y no haber hecho nada en todo el tiempo que transcurre hasta agosto de 2007 (crisis de las hipotecas basura) y verano de 2008 (cuando comienzan a manifestarse las primeras consecuencias sobre la economía real) para haber intentado reconducir la situación hacia un nuevo modelo productivo no dependiente del ladrillo y mucho más estricto en lo referente a regular y perseguir comportamientos económicos de alto riesgo tales como la especulación de las entidades financieras. Cuando finalmente ha habido que abordar este tema, nos encontramos que las arcas públicas están exhaustas y se apela a subir los impuestos de las clases medias y bajas para financiar políticas anticrisis.

4. Algunos sectores están criticando el papel jugado por los sindicatos, se preguntan cómo es posible que en un país con más de cuatro millones de parados no se haya producido todavía ninguna huelga general.
De momento, sin perjuicio de que el paro tendrá manifestaciones durísimas en muchísimos hogares, todavía hay una amplia cobertura social a través de prestaciones públicas. Además, el fenómeno de la economía sumergida ayuda a sobrellevar la crisis a muchas familias (se estima que casi supone una cuarta parte de la economía formal). También ocurre que hasta ahora el Gobierno no está tomando decisiones que impliquen un ataque frontal a las posiciones de los sindicatos, y estos, hasta el momento, en lo que toca a identificar el origen de la crisis y las políticas a aplicar, no ven en el Gobierno responsabilidad alguna. Lo que pueda ocurrir en los próximo meses al respecto tendrá que ver con la salida o no de la crisis, y, en caso negativo, con las posibilidades de mantener las coberturas sociales, lo cual se relaciona directamente con el margen para seguir aumentando/manteniendo el gran déficit público actual.

5. Qué opinión le merece algunas soluciones como el retraso de la edad de jubilación o la propuesta de los empresarios de abaratar el despido.
Lisa y llanamente son intentos de cargar los costes de la crisis sobre quienes no han tenido nada que ver en su generación. Se trata de recortar derechos sociales, de ir hacia atrás en el Estado del Bienestar, porque resulta que ahora con la crisis el dinero público ha habido que desviarlo a ayudar a los bancos y al gran capital, que siguen jugando al casino financiero en paraísos fiscales, donde se evaden ingresos públicos y por lo tanto se socavan los pilares sociales de nuestra economía.

6. ¿Qué otros cambios se podrían hacer, que necesariamente no afectara al abaratamiento del despido?
Los datos en la Unión Europea nos dicen que las tasas de paro son más bajas en aquellos países que tienen un mercado de trabajo más regulado, y donde los salarios son mayores. Esos países tienen fuertes sistemas educativos, de innovación y de políticas sociales. Intentar salir de la crisis por la vía de abaratar la mano de obra (a la hora de prescindir de ella), es intentar ponerse a la altura de países que ante nosotros tienen todas las de ganar en esta economía globalizada donde la deslocalización y la rapiña de recursos naturales y humanos (explotación) está a la orden del día.

7. ¿Puede ocurrir en España lo mismo que está pasando en Grecia?
Claro que puede ocurrir, porque no se está haciendo nada en el ámbito europeo ni mundial para frenar los ataques especulativos del gran capital contra los estados. Con la especulación hay posibilidad de ganar mucho dinero en muy poco tiempo, y eso desborda la avaricia de multitud de gestores de fondos de inversión que sólo buscan el máximo beneficio a corto plazo, y no les importa lo más mínimo que ello implique que mucha gente lo va a pasar muy mal. Los gobiernos asisten impasibles a este espectáculo.

8. ¿Qué medidas llevaría usted a cabo para salir de la crisis?
Fundamentalmente aquellas relacionadas con reforzar lo público, quitar poder a las grandes multinacionales, regular estrechamente al sector financiero y comenzar a transitar sendas que tienen que ver con el “decrecimiento”, es decir, “vivir mejor con un menor consumo de recursos materiales”. El consumismo es la causa principal de que hoy todo el planeta esté en venta, de que no escape nada a los tentáculos del gran capital, de que la Naturaleza muestre evidentes e irreversibles signos de agotamiento y de que la mayor parte de la humanidad viva en la miseria.

9. ¿Cuándo acabará la crisis?
No se sabe, y quien diga que lo sabe, miente. El que más y el que menos tiene sus intuiciones. Ante el panorama desolador que lo inunda todo, no para de hablarse de “brotes verdes”, pero la realidad es que dichos brotes no acaban por convertirse en nuevas ramas sólidas, y tan pronto surgen, se quedan raquíticos o se secan por la dureza y profundidad de una crisis compleja y sistémica. Pero claro, la crisis no es igual para todas las personas de este planeta, por eso es muy relativo hablar de finalización de la misma. Para los enriquecidos la crisis no va más allá de un pequeño ajuste sin mayor importancia. Para los empobrecidos, la crisis es el estado permanente en que viven las sociedades que no logran escapar de la dependencia y la avaricia de este capitalismo devorador.

10. ¿Qué cree usted que pensarán los países más pobres de la tierra de la crisis?
Pues hablando claro y pronto, pensarán que los países enriquecidos se quejan de vicio, y sin razón. Que la verdadera crisis es la que padecen todos los pueblos empobrecidos de la Tierra desde que el capitalismo comercial comenzó su expansión a finales del siglo XV y que llega a nuestros días.
Esta opresión y postración que sufren es silenciada, consentida e incentivada sistemáticamente, mientras que un leve tambaleo del estilo de vida del Norte rico se presenta como un terremoto que pone en peligro seguir instalados/as en la opulencia.
Se trata de dos niveles absolutamente diferentes, la cara y la cruz, la causa y la consecuencia,…sin embargo, seguimos empeñados en crecer, para que el pez grande siga comiéndose al chico.