miércoles, 5 de octubre de 2011

Nos roban el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF)






















Mi amigo Fernando Moreno Bernal, de ATTAC Andalucía, y coordinador de la Comisión de Justicia Fiscal Global de ATTAC España, acaba de sacar el artículo que reproduzco a continuación. No tienen desperdicio, y merece la pena leerlo para poner en su lugar estos cantos de sirena, de quienes dicen querer cambiarlo todo a golpe de cortina de humo.


Nos roban el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF)

La propuesta de Durao Barroso en nombre de la Comisión Europea proponiendo en el Parlamento Europeo la implantación de un ITF para la UE y, en su caso por la oposición manifiesta de Gran Bretaña, en la zona euro que entraría en vigor a principios de 2014, es una gran noticia para ATTAC ya que es uno de los motivos de su propia aparición, y así se valora inicialmente en el debate que se ha abierto en ATTAC Europa. Sin embargo tenemos que valorar en el actual contexto internacional y momento de la crisis financiera que sufre Europa esta propuesta.

La táctica seguida por los opositores cuando se plantea una propuesta como la nuestra pasa por distintas fases. En una primera se ningunea. No existe, no se responde ni se menciona. Cuando la propuesta es respaldada por amplios colectivos sociales y personalidades de renombre y ya no cabe el ninguneo, se abre una segunda fase donde se descalifica la misma por contraproducente e inviable técnicamente. Cuando se consigue la creación de comisiones de estudio que analicen esta viabilidad técnica y su procedencia y bondad en las actuales circunstancias se comienza la tercera fase: antes de que la gestione quién cree en ella y la defienda con coherencia, son los que siempre han estado en contra quienes se hacen cargo de implantarla y gestionarla, para intentar “demostrar” con datos y hechos lo acertado de sus posiciones anteriores. Hoy quienes la proponen y la van a gestionar son Durao Barroso y el Comisario italiano Semeta que han hecho lo indecible por impedirla.

Para hacer una correcta valoración tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

1. Esta propuesta, que ocupa las cabeceras de los periódicos y abre las noticias de los telediarios y que tiene que ser aprobada por los veintisiete parlamentos nacionales, o por todos los de la zona euro previamente, y que no entrará en vigor hasta comienzos de 2014 coincide con la aprobación del Plan de ajuste de aplicación inmediata por el Parlamento Europeo; Plan que queda oculto para el gran público tapado por la notoriedad de la propuesta progresista del ITF. Puede ocurrir lo mismo que en 2009 cuando nos vendieron la “refundación del capitalismo” y la eliminación de los paraísos fiscales mientras abrían el grifo al máximo para socializar las pérdidas de la banca privada internacional.

2. Nos roban el ITF. El ITF exigido por ATTAC es un medio para entorpecer, si no eliminar, la causa de todas las crisis: la especulación financiera. Y como segundo objetivo la financiación de los Objetivos del Milenio. La propuesta planteada por la Comisión grava a los derivados con un 0,01%, diez veces menos que lo que planteamos para tiempos sin ataques especulativos intensos, por lo que difícilmente entorpecerá esta especulación financiera.

3. La finalidad de los recursos que se obtengan no es financiar los Objetivos del Milenio sino aportar fondos a los Estados nacionales, que se han quedado sin fondos para pagar las deudas contraídas con las entidades financieras privadas por la deuda soberana e impedir su quiebra que arrastraría a estas, y para dotar de fondos a la propia Comisión Europea.

4. La Comisión Europea está buscando medios para inyectar nuevos fondos para capitalizar a la banca privada. Se habla de 200.000 millones de euros nuevos. La deuda soberana de los Estados y la contestación social impide una nueva operación como la realizada en 2009 ¿Cómo conseguir esta financiación? Endeudando a la propia Comisión Europea. Pero esta tiene un escasísimo presupuesto de 119.000 millones de euros al año. La operación prevista sería: Creamos un nuevo ingreso para la CE con un ITF bajo que no dañe la práctica especulativa habitual de las entidades financieras, pero que va a aportar, según cálculos de la propia CE 57.000 millones de euros al año, a repartir entre Estados Nacionales y la CE. Con sus ingresos los Estados nacionales son ayudados para seguir pagando la deuda y no declararse en quiebra. Por su parte, la CE tiene la posibilidad de pedir prestado a la propia banca privada a la que se quiere ayudar los 200.000 millones para inyectárselos quedando endeudada a largo plazo con ella y devolviéndoselo anualmente con los ingresos provenientes del ITF. Esta operación permite vender públicamente que se le hace pagar a la banca privada por las ayudas recibidas, cuando en realidad es un subterfugio contable para que la banca privada se endeude con ella misma a largo plazo, y pueda disponer ya de ingresos esperados futuros de la especulación financiera instrumentalizando a la Comisión Europea, a la que deja endeudada como ya lo están los Estados nacionales para el futuro. Esta operación es síntoma del nivel de degradación a la que ha llegado la economía europea con sus políticas neoliberales y a la carencia de salidas por este mismo camino.

5. La propuesta de la CE no se acompaña de una medida similar para cerrar realmente los Paraísos Fiscales, dejando las puertas abiertas para que la Banca privada pueda “fugarse” si ello fuese necesario en el futuro.


Tenemos abierta la Campaña por el ITF y los Paraísos Fiscales No. Debemos continuarla denunciando esta “posible” maniobra y llevarla a los Consejos Sociales de las Universidades para:

• Hacer que se debata en ámbitos universitarios posibilitando que de allí salgan “creadores de opinión social” que defiendan nuestros planteamientos.

• Proponer un verdadero ITF como medio de financiación de lo público: Investigación, Universidades y educación públicas; sanidad pública; Corporaciones locales, etc que ayuden a financiarlo. Hay que defender en paralelo que la forma de defender lo público es haciendo una buena gestión con los mecanismos de participación social en ella que garanticen su democratización.

• Rescatar el ITF para los intereses generales de la sociedad y de las personas.

Fernando Moreno Bernal
Cádiz, a 05 de octubre de 2011

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Como dices, Gregorio, no tiene desperdicio.

J dijo...

Esto que se dice aquí, es muy interesante y muy importante que se lleve a la práctica, pero nos tropezamos una y otra vez con esta casta política de alto nivel que nos traicionan sistemáticamente favoreciendo descaradamente los intereses de la élite. Ahora y cuando ya empieza a haber una demanda más generalizada de estas importante medida, por ser justa, y por que sencillamente clama al cielo, utilizan la técnica miserable de defendela, cuando hasta ahora han estado en la oposición o en el desprecio mas absoluto, con el único y claro propósito de demorar eternamente cualquier solución real, hacernos creer que van a hacer algo cuando en el mejor de los casos solo nos van a contentar con migajas para justificar su labor.
El problema es continuar confiando con gente que nos traiciona, que nos venden a intereses mafiosos de guante blanco, por eso mi propuesta y cualquier vía de solución pasa irremisiblemente por eliminar de cargos de elevada responsabilidad o toma de decisiones importantes a esta casta parasitaria que colabora con la élite, en este caso siendo colaboradores del secuestro de nuestro sistema financiero, haciéndose dueños y señores de nuestro medio de intercambio del que la sociedad, nuestra soberanía nacional es única y legítima propietaria.
http://comunidad.terra.es/blogs/economiamundial/default.aspx

Emilio Morales dijo...

La examinación de un posible objetivo de fusión, adquisición, privatización o transacción similar de financiación empresarial exige mantener altos niveles de seguridad para proteger documentación confidencial y evitar posibles actos de fraude. Con fin de llevar a cabo dichas transacciones en condiciones seguras la mejor solución será usar un buen proveedor de sala de datos virtual