lunes, 4 de junio de 2012

DEFENDIENDO NUESTRAS CAJAS RURALES LOCALES: POR NUESTRA TIERRA Y NUESTRA GENTE (III)

Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez

La integración de nuestras pequeñas cajas rurales locales con otra de mayor tamaño y diferente ámbito territorial supondría su desvinculación del territorio que las vio nacer y el inicio de un proceso de expansión territorial de alto riesgo financiero.

Caja Rural de Castilla-La Mancha está llevando a cabo un ambicioso y “peligroso” Plan de Expansión, en unos momentos en que la tendencia general dentro del sector financiero es la del cierre de oficinas. En concreto ha creado 29 agencias con el formato de franquicias, además de haber abierto 10 nuevas oficinas en las provincias de Albacete, Cuenca y Ciudad Real, en todo caso fuera de su territorio natural de implantación (las provincias de Toledo y Guadalajara). La experiencia reciente nos enseña que todas las entidades financieras que se han embarcado en agresivos procesos de expansión territorial han acabado mal o muy mal.

En esta línea, tanto Caja Rural de Castilla-La Mancha como Globalcaja están conformándose ya como las continuadoras del papel que hasta hace poco representaba Caja Castilla-La Mancha en el concierto financiero y político regional. Ambas entidades están asumiendo una serie de operaciones de alto riesgo asociadas a la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCLM), de Ayuntamientos de grandes ciudades, de ciertos colegios oficiales, de empresas de la Comunidad de Madrid, de oficinas de farmacia, de empresas prestadoras de servicios sociales,…con un nexo común: sus problemas financieros están relacionados con los impagos de la JCCLM. Esta precariedad financiera de la administración regional tiene visos de convertirse en permanente, y por lo tanto podría hacer pasar gravísimas dificultades a toda la cadena de agentes y entidades financieras implicadas. En todos estos casos, las grandes cajas rurales de la región están desligándose del territorio rural y sus gentes que las vieron nacer y desarrollarse, asumiendo operaciones con elevados riesgos (ejemplo: calificación de bono basura que tiene la deuda pública de la JCCLM), lo que implica un círculo vicioso que empeora la solvencia por la mayor ponderación que tienen dichos activos a la hora de determinar la ratio de solvencia.

Hace un año (8-6-2011), un grupo de profesores de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete ya alertaban de la desvinculación territorial afirmando que “Por su parte, las cajas rurales, de las que había provinciales y locales, están embarcadas en un proceso de fusión y conversión en cajas rurales de ámbito regional. Así se produce un alejamiento del territorio y de los pueblos que las forjaron hace casi medio siglo, porque las decisiones sobre su gestión se centralizarán, se reducirán los cauces de participación directa de sus socios en la vida de la entidad, y poderes políticos y económicos buscarán la forma de utilizarlas en beneficio particular” (http://gregoriolopezsanz.blogspot.com.es/2011/06/cajas-rurales-locales-financiacion.html).

La integración de las 4 entidades reforzaría la solvencia y liquidez del SIP que se creara gracias a que las ratios de las 3 entidades locales en esta materia son mejores que los de la Caja Rural de Castilla-La Mancha. Pero ello será a costa de un fuerte empeoramiento de las ratios individuales de cada caja rural local, que con un peso de apenas el 15% en el SIP se verán arrastrados a la baja por el peso hegemónico de la entidad central. La ratio de solvencia (core capital o Tier 1 = capital+reservas/activos ponderados por el riesgo) de Caja Rural de Castilla-La Mancha ronda el 15%, mientras que el de las 3 cajas rurales locales es sustancialmente mejor (alrededor del 22% de media), por lo que tras la constitución del SIP la nueva ratio de solvencia conjunta bajará para las cajas rurales locales por debajo del 20% (el 16% aproximadamente). Es decir, en este caso, la excelente salud financiera de las entidades adheridas permite aumentar la ratio de solvencia de la entidad central, a costa de empeorar el de las primeras.

Lo anterior (la mejora de las ratios que va a experimentar la entidad resultante del SIP) va a permitir que Caja Rural de Castilla-La Mancha siga adelante con su peligrosa y arriesgada política de expansión territorial y de inversiones (concesión de préstamos en sectores ajenos a la agricultura, la ganadería, las familias y las PYMES del ámbito rural). En estos tiempos, más que nunca, se impone la prudencia, evitando entrar en nuevos negocios de muy discutible rentabilidad social, que más pronto que tarde podrían requerir rescates públicos (de los que cada vez tenemos más ejemplos). Si la entidad central se va al traste, las cajas rurales locales serían arrastradas, ya que unen su porvenir al de Caja Rural de Castilla-La Mancha. Si nuestras cajas rurales locales no tienen necesidad de integrarse, ¿por qué tanto empeño en ello?.

Hemos solicitado en diversas ocasiones a los consejos rectores información relativa a los costes operativos de las entidades en la actualidad y cuáles serían los resultantes con posterioridad a la hipotética constitución del SIP. Siendo la reducción de los costes operativos el objetivo principal de la constitución del SIP, no puede tomarse una decisión al respecto sin un estudio sereno y pormenorizado de los mismos. A pesar de ser ésta una petición de información reiterada que hemos hecho desde el inicio de este proceso, a estas alturas aún sigue sin ser atendida. Pudiéramos llevarnos la sorpresa de que unos mayores costes de servicios generales de la Entidad Central se repercutieran a las Entidades Adheridas vía SIP. Insistimos, no se ha proporcionado información alguna sobre estos extremos para poder tomar una decisión al respecto. Por ello, esta Plataforma ha elaborado dicha información basándose en datos oficiales de la UNACC (Unión Nacional de Cooperativas de Crédito), y nuestros temores se han visto confirmados.

Las conclusiones no pueden ser más claras. Las ratios de número de socios por trabajador, número de tarjetas de crédito por trabajador, créditos concedidos por trabajador, costes que soporta cada socio por trabajador y el % que suponen los costes de personal respecto a los préstamos concedidos son escandalosamente más altos en la Caja Rural de Castilla-La Mancha, y lo serían también en el SIP, respecto a los que ahora soportan las 3 cajas rurales locales.

En el ámbito estatutario de nuestras cajas rurales (que son locales) nuestro tamaño no puede decirse que sea pequeño sino todo lo contrario. Es cierto que somos entidades pequeñas en el plano nacional pero como solo operamos a nivel local nuestro tamaño es bastante relevante si nos comparamos con el resto de entidades que existen en cada uno de nuestros municipios.

En lo que toca al poder de decisión, la integración a través del SIP supondría un absoluto vaciamiento de las competencias de las Asambleas y los Consejos Rectores de las entidades adheridas, por lo que la participación de los/as socios/as de estas pequeñas entidades carecería de sentido. Se establece en el Contrato de Integración que los elementos fundamentales de la vertebración del Grupo serán: una instancia central de Gobierno (la entidad central), una integración financiera (mutualización de solvencia, liquidez, tesorería y resultados del 100%) y una integración funcional (de política financiera, de operativa y de negocio). Y se estipula que se hará con respeto a la personalidad jurídica y al ámbito territorial de cada entidad. Pues bien, todo esto es “querer y no poder”. Es decir, las entidades adheridas serán las encargadas de aplicar en su ámbito territorial las políticas que les vengan impuestas desde la entidad central, a la que estarán absolutamente ligadas mediante una relación de total dependencia. El mantener la marca y ámbito territorial natural de las entidades adheridas es algo testimonial y de imagen, porque lo importante, la política financiera, vendrá dictada desde la entidad central. Los 3 Consejeros de las entidades adheridas no tendrán ninguna capacidad de veto para evitar decisiones contrarias a los intereses de sus entidades.

(Continuará)

Más información:

http://www.facebook.com/profile.php?id=1024635281#!/pages/Cajas-Rurales-Locales/218840694812518

viernes, 1 de junio de 2012

DEFENDIENDO NUESTRAS CAJAS RURALES LOCALES: NO QUEREMOS SER VASALLOS DE NADIE (II)

Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez

La integración que se propone para nuestras 3 cajas rurales locales (Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez) no se produciría en un plano de igualdad, sino que la Caja Rural de Castilla-La Mancha mandaría y las 3 cajas rurales locales obedecerían. Habría una entidad líder y el resto serían seguidoras de la anterior en todo aquello que la primera estableciese, es decir, se perdería la soberanía y el poder de decisión en asuntos de vital importancia.

Aunque jurídicamente definan la integración como un Sistema Institucional de Protección + Grupo Cooperativo, en la práctica sería una absorción de las cajas rurales locales por parte de Caja Rural de Castilla-La Mancha.

Esto equivale a una fusión aunque no tenga la modalidad jurídica de una sociedad anónima (como en el caso de Bankia) o de una cooperativa de segundo grado (que es la fórmula jurídica de las cajas rurales locales). La opción elegida es la de Grupo Cooperativo, donde habrá una “entidad central” que a través del SIP adoptará todas las decisiones importantes relativas a la integración de sus negocios, de servicios de interés común, la protección mutua frente al riesgo de liquidez e insolvencia, la mutualización de resultados y la centralización de sus estrategias de negocio y políticas básicas). Las “entidades adheridas” estarán obligadas a asumir dichas decisiones.

A este respecto, el argumento a favor de la integración según el cual “nos obliga el Banco de España”, nunca ha sido justificado documental. En varias ocasiones hemos solicitado a los consejos rectores de nuestras cajas rurales locales que se nos proporcione documentación por escrito respecto a las mencionadas observaciones del Banco de España y a las exigencias de tamaño y eficiencia de las entidades, pues de lo contrario, se estaría ocultando a sus socios/as información absolutamente relevante para entender y valorar el Contrato que se nos presenta para su consideración.

No queremos que se nos meta más miedo, sino que, en el caso de tener que afrontar problemas, se analicen en positivo las estrategias para superarlos, desde la tranquilidad de ser entidades completamente solventes, que a lo largo de 50 años se han sabido adaptar a los cambios exigidos en la regulación del sector, y que ahora no va a ser menos. No podemos, no debemos, rendirnos a las primeras de cambio e integrarnos con Caja Rural de Castilla-La Mancha, una entidad que nada tiene que ver y en nada se parece a las nuestras.

Nuestros pueblos siempre han luchado por la libertad, incluso en tiempos mucho más convulsos que éstos. El SIP que se propone es un paso atrás en la libertad y un paso adelante en la sumisión, pues establece la existencia de una única unidad de decisión (entidad cabeza o central) cuyos acuerdos serán obligatorios para todas las entidades del SIP. A su vez se adoptarán compromisos recíprocos de solvencia, liquidez y mutualización de resultados. Ello es un ejemplo más de “sumisión” de las entidades adheridas a lo que establezca la entidad central. Ésta última regirá la marcha del SIP en un contexto de mayoría aplastante en los órganos de decisión del mismo.

Las competencias delegadas por el SIP en los Consejos Rectores de las cajas rurales locales o son de escasa relevancia o estarán condicionadas en su desarrollo por la política marcada desde el SIP, es decir, decidiremos en nuestros pueblos aquello que nos digan desde arriba. Se trata de competencias como la aprobación de operaciones de riesgo de crédito hasta el 15% de los recursos propios de la entidad, la aplicación de las políticas del SIP, la determinación del sentido del voto de sus representantes en el Consejo Rector del SIP, la gestión del Fondo de Educación y Promoción, la designación de representantes en el Consejo Rector del SIP, la gestión de las políticas de personal en aplicación de las marcadas por el SIP y el régimen tarifario de operaciones de activo, pasivo y comisiones con arreglo a la política del SIP. Todas ellas son de absoluto sentido común y de escasa relevancia, o en el resto de casos, consisten en gestionar competencias de acuerdo con las directrices que emanan desde arriba, con nulo margen para adaptarlas a las peculiaridades de cada una de las Entidades Adheridas, pues siempre se utiliza la coletilla “de acuerdo con la política marcada por el SIP”.

La política de riesgos del futuro SIP podría dejar sin financiación proyectos de interés local que no cumplan determinados criterios técnicos como avales o rentabilidad financiera. Y es que, hasta ahora, las cajas rurales locales han llevado a cabo una evaluación de riesgos que ha ponderado sobre todo el conocimiento y la cercanía a las personas que solicitaban préstamos, y que se ha manifestado a su vez como eficiente (con las ratios de morosidad más bajas de todo el sector financiero). En el futuro, dentro del SIP, esto ya no será así, y podría ocurrir que las exigencias de política de riesgos impidieran financiar determinados proyectos de inversión en nuestros pueblos que no contaran con avales suficientes o no alcanzaran determinados umbrales de rentabilidad.

Igualmente, con el SIP aumentarían las posibilidades de pérdidas de empleo entre los/as trabajadores/as de las cajas rurales locales. La experiencia de los procesos de fusión o integración de entidades financieras en España muestra que el colectivo más castigado en todos estos procesos ha sido el de los empleados/as de las entidades afectadas. Tras las fusiones se ha perdido entre el 20 y el 25% del empleo existente en el sector de las cajas de ahorro respecto al existente con anterioridad. La reducción de costes operativos pasa necesariamente por la vía de los despidos de personal y la agrupación de los servicios generales en la Entidad Central.

El SIP propuesto es un viaje sin retorno, donde las cajas rurales locales, desde el mismo momento de la adhesión, perderán toda posibilidad de volver atrás. El SIP tendrá una duración mínima de 12 años, así como un régimen de bajas voluntarias y obligatorias que en todo caso deberán ser autorizadas por el Banco de España. Las penalizaciones por baja, se trate tanto de voluntaria como obligatoria, implicarán una sanción económica igual al 30 ó 35% de los recursos propios, según cada caso, además de una indemnización por los daños y perjuicios causados al SIP. Toda la tramitación del procedimiento de baja corresponderá al Consejo Rector de la Entidad Central del SIP. Estas condiciones draconianas son, de hecho, la forma de convertir el SIP en un contrato permanente e indefinido, de facto irreversible. Los promotores son conscientes de los escasos refuerzos positivos e interés que el modelo tiene para nuestras cajas rurales locales, de ahí que pongan todo tipo de impedimentos para dificultar la salida. Sería el fin de nuestras cajas rurales locales tal y como las hemos conocido hasta ahora.

En el SIP que pretende crearse, las cajas rurales locales no podrán decidir respecto a futuros compañeros de viaje, ya que la potestad de aprobar la adhesión de nuevas entidades quedará sólo en manos del Consejo Rector de la Caja Rural de Castilla-La Mancha. Otro ejemplo más de la supremacía absoluta de la Entidad Central respecto de las pequeñas cajas rurales locales. Éstas últimas no tendrán posibilidad alguna de oponerse a nuevas adhesiones que puedan entender que perjudican sus intereses. A la vista de cómo se han desarrollado otras experiencias de SIP similares en el sector de las cajas rurales en España, serían altas la posibilidades de que más pronto que tarde las cajas rurales locales que ahora se integraran en el SIP perdieran totalmente su identidad y se diluyeran en una macroentidad financiera absolutamente desvinculada de nuestra tierra y nuestra gente (caso de Cajacampo tras su SIP con Cajamar).

(Continuará)

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martes, 29 de mayo de 2012

DEFENDIENDO NUESTRAS CAJAS RURALES LOCALES: LO PRIMERO, LAS FORMAS (I)

Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez

Desde hace año y medio se venía especulando con la posible integración de las cajas rurales locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez con otra caja rural de mayor tamaño y ámbito territorial. Hace unos días, los Consejos Rectores de estas 3 entidades aprobaron un Contrato de Integración con la Caja Rural de Castilla-La Mancha. A través de la serie de pequeños artículos que se inicia con el de hoy, desde la Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales queremos mostrar nuestra oposición a dicho contrato, para que nuestros pueblos en general y los/as socios/as de estas pequeñas cooperativas de crédito en particular, cuenten con más puntos de vista y razones a la hora de ejercer su voto al respecto en las asambleas que hay convocadas para el próximo domingo 10 de junio.

Lo primero de todo, tal y como ya tuvimos ocasión de hacer en las Asambleas del año pasado, es manifestar nuestro reconocimiento y agradecimiento a los diferentes Consejos Rectores y trabajadores/as de nuestras cajas rurales locales que desde su creación hace 50 años han dedicado su tiempo y esfuerzo a consolidar y hacer más fuertes a estas entidades, como un instrumento fundamental al servicio de las gentes y las empresas de nuestros pueblos. Es justo reconocerlo, y así lo hacemos.

No obstante lo anterior, toca ahora también señalar algunos elementos importantes con los que estamos en completo desacuerdo. Pero no estamos en contra porque sí, sino porque creemos que la integración que se nos propone es una opción que condena a nuestras cajas rurales a un papel de sumisión, dependencia y riesgo respecto a la Caja Rural de Castilla-La Mancha (CRCLM). Para apoyar esta postura vamos a dar a continuación razones argumentadas, con el fin de que TODOS/AS los/as socios/as, a quienes toca tomar la decisión final, puedan hacerlo con la información, el tiempo y el debate necesarios.

Las Asambleas de estas tres pequeñas cajas rurales locales celebradas el pasado mes de junio de 2011 determinaron que el Consejo Rector llevaría a cabo actos informativos con sus socios/as para tratar sobre el futuro de las mismas. Casi 11 meses después de dicho acuerdo Asambleario, los diferentes consejos rectores han dado cumplimiento al mismo, pero no para iniciar todo un proceso de estudio y análisis de los diferentes escenarios de futuro que se plantean a nuestras cajas rurales, sino para presentar un documento cerrado que ya ha sido aprobado, y al que solo resta su visto bueno por la Asamblea y por el Banco de España para que surta efectos legales. Con todos nuestros respetos a los consejos rectores, insistimos, con todos nuestros respetos, creemos que esta manera de proceder ha hurtado el debate a la masa social de las entidades en un asunto de absoluta transcendencia para su futuro, al no haberse aportado ninguna información sustancial y objetiva sobre asuntos tales como:

- la normativa legal del Banco de España o del Ministerio de Economía que obliga a nuestras cajas rurales locales a iniciar procesos de integración con otras entidades de mayor tamaño,

- la estructura actual y la previsible de los costes de explotación de la entidad, para seguir prestando servicios financieros de calidad como se ha venido haciendo hasta ahora,

- las diferentes vías estratégicas para adaptar y reforzar la entidad ante los cambios que está experimentando el sistema financiero en los últimos tiempos.

Por todo ello pensamos que, en tanto en cuanto no se aborden estos asuntos con carácter previo, debería quedarse sobre la mesa el Contrato de Integración que se nos ha presentado. Dicho Contrato de Integración es una respuesta inadecuada (no debatida, de arriba hacia abajo) a los retos a que se enfrenta nuestra caja rural local.

En las Asambleas Ordinarias del año pasado, los consejos rectores apelaron a la integración con otras entidades basándose en que el Banco de España así lo exigía. En todo este tiempo, ninguna prueba han aportado de este extremo. Es más, especialistas del ámbito financiero de la talla de Francisco Álvarez, quien impartió una conferencia en Casas Ibáñez el pasado 20 de abril, negó contundentemente que hubiera disposiciones legales del Banco de España que obligaran a la integración. Además, algún Presidente de estas pequeñas cajas rurales locales ha manifestado que el conjunto de las Cajas Rurales en el sistema financiero español no supone más del 5%, por lo que al Banco de España no le preocupa lo más mínimo su estructura, algo que choca y contrasta con las supuestas exigencias del Banco de España. Además, porque todo hay que decirlo, el Banco de España es hoy un organismo regulador y supervisor que ha demostrado a las claras su incompetencia y mal hacer, al no haberse enterado del callejón sin salida en que se iban metiendo las entidades financieras españolas a través del ladrillo, y al haber propuesto como solución fusiones e integraciones que se han manifestado como bombas de relojerías que están estallando en las últimas semanas, poniendo en jaque a todo el sistema (casos de CCM, CAM, Cajasur, Banco de Valencia, Bankia). Con todos nuestros respetos a los técnicos del Banco de España, que seguro que en muchos casos han alertado y denunciado a sus superiores estos derroteros de alto riesgo, el Banco de España y a la cabeza su Gobernador, ha estado siempre a las órdenes de la gran banca y de los gobiernos de turno, contra el pueblo llano. NO ACEPTAMOS, las recomendaciones del Banco de España respecto al tamaño apropiado de nuestras entidades, las tomamos justo en sentido contrario, es decir, aquello que no hay que hacer para poder seguir adelante…y a la evidencia empírica nos remitimos. HOY, el propio Gobierno de España, echando balones fuera (todo sea dicho de paso), está encargando a consultoras externas y al Banco Central Europeo la cuantificación del lastre de los activos dudosos de los bancos ligados al negocio inmobiliario. Al Banco de España…ni se le ha consultado.

Ahora, los consejos rectores de estas pequeñas cajas rurales locales, además de seguir esgrimiendo este argumento, añaden que el panorama económico español apunta a un empeoramiento en los próximos años, y que conforme pase el tiempo, la cuenta de resultados de éstas entidades van a experimentar mermas que pudieran hacerle incurrir en pérdidas en un plazo de 3 ó 4 años, y por lo tanto, se debilitaría su posición de cara a negociar una integración futura, y la autoridad competente nos obligaría a fusionarnos con alguna entidad. Antes y ahora, el mismo argumento, el del miedo: todo se va a poner peor. Frente a este argumento, proponemos el de la esperanza: el de que podemos trabajar y luchar juntos/as para superar las posibles dificultades, porque no nos engañemos, nuestras cajas rurales locales nacieron hace 50 años en un escenario de dificultades sociales, políticas y económicas de más calado que las que podemos tener ahora, y surgió para superar la tiranía de los bancos que miraban por encima del hombro a las gentes más humildes de nuestro pueblo (igual que ahora hacen el Banco de España y las grandes entidades financieras con las experiencias de cooperativas de crédito en el medio rural). Pero poniéndonos en el peor de los casos, si algún año se incurriera en pérdidas (algo que no tendría porqué suceder si se actúa con la prudencia y diligencia característica de nuestras entidades), todas ellas cuentan con un capital y unas reservas voluntarias más que suficientes que podrían absorber dichas pérdidas sin ningún tipo de consecuencias para los/as socios/as y clientes de la entidad.

Desgraciadamente, esta manera de proceder de los consejos rectores, ocultando los detalles de la negociación, y trayendo a las Asambleas una propuesta completamente cerrada, no satisface los deseos de transparencia y participación, tanto en la negociación como en la toma de la decisión final, que un grupo de socios/as reiteramos a nuestros consejos rectores en sendas cartas enviadas con fecha de enero de 2011 y enero de 2012. La mayor parte de los socios/as de nuestras cajas rurales locales se han enterado por la prensa que GLOBALCAJA estaba teniendo conversaciones de integración con las 3 cajas rurales locales de la región, pero nunca supieron del contenido de las mismas. Igualmente, la agencia Europa Press (http://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-caja-rural-lm-paso-integrarse-cajas-rurales-villamalea-casas-ibanez-mota-cuervo-20120515110257.html), el pasado 15 de mayo se hacía eco de que “La Caja Rural de Castilla-La Mancha abordará en su Asamblea General Ordinaria del próximo 15 de junio su integración con las cajas rurales de Villamalea, Casas Ibáñez y Mota del Cuervo, según figura en el orden del día de dicha Asamblea”

Creemos que el Consejo Rector debería haber garantizado más eficazmente el derecho de información de los socios recogido en el artículo 12 de nuestros estatutos, y lo podría haber hecho simplemente convocando con carácter previo a la Asamblea Ordinaria una Asamblea Extraordinaria Informativa (algo que sólo ha hecho el Consejo Rector de la Caja Rural de Villamalea).

(Continuará)

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domingo, 27 de mayo de 2012

NOTA DE PRENSA DE LA PLATAFORMA POR LA DEFENSA DE LAS CAJAS RURALES LOCALES DE MOTA DEL CUERVO, CASAS IBÁÑEZ Y VILLAMALEA (24 de mayo de 2012)

La integración de las cajas rurales locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez con la Caja Rural de Castilla-La Mancha debilitaría a estas pequeñas entidades y las alejaría de sus pueblos y de sus gentes.

Los Consejos Rectores de las Cajas Rurales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez han aprobado un Contrato de Integración de estas 3 entidades con la Caja Rural de Castilla-La Mancha. Se pretende que en las Asambleas que se celebrarán el próximo domingo 10 de junio de 2012 se ratifique dicha integración.

Un grupo de socios/as de estas cajas rurales locales, agrupados en la Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales, entienden que dicha integración perjudicaría gravemente los intereses de sus pueblos y de sus gentes. Por ello, han iniciado una campaña informativa para trasladar a la población en general y a los/as socios/as en particular, razones para pensar y debatir sobre el futuro de estas pequeñas cooperativas de crédito, que en la actualidad tienen una salud financiera envidiable y cumplen un papel clave en el desarrollo de sus pueblos.

En los próximos días la Plataforma va a convocar actos públicos informativos en las tres poblaciones para suplir la escasa, nula o parcial información que los consejos rectores de estas cajas rurales han ofrecido en el último año.

La oposición de la Plataforma a la integración se justifica porque:

1. Los/as socios/as no han podido participar en el proceso de información, debate y negociación del Contrato de Integración.

2. El Banco de España no obliga a integrarse, y ante la difícil situación económica general que atravesamos, las pequeñas cajas rurales locales cuentan con una situación sólida de solvencia.

3. No se trata de una integración en un plano de igualdad entre las 4 cajas rurales: la Caja Rural de Castilla-La Mancha mandaría y las 3 cajas rurales locales obedecerían.

4. La integración supondría la desvinculación de nuestras cajas rurales locales del territorio que las vio nacer y el inicio de una expansión territorial de alto riesgo.

5. Aunque jurídicamente se defina la integración como un Sistema Institucional de Protección (SIP), en la práctica sería una absorción de las cajas rurales locales por parte de Caja Rural de Castilla-La Mancha.

6. Nuestros pueblos siempre han luchado por la libertad, incluso en tiempos mucho más convulsos que éstos. El SIP que se propone es un paso atrás en la libertad y un paso adelante en la sumisión.

7. La integración fortalece la solvencia de la Caja Rural de Castilla-La Mancha a costa de empeorar la solvencia de las 3 cajas rurales locales pequeñas, que en los últimos años han seguido estrategias de negocio más prudentes y pegadas al territorio.

8. La integración a través del SIP supondría un vaciamiento de las competencias de las Asambleas y los Consejos Rectores de las entidades adheridas, por lo que la participación de los/as socios/as de estas pequeñas entidades carecería de sentido.

9. Las competencias delegadas por el SIP en los Consejos Rectores de las Entidades Adheridas estarán condicionadas en su desarrollo por la política marcada desde el SIP, es decir, decidiremos en nuestros pueblos aquello que nos digan desde arriba.

10. La Caja Rural de Castilla-La Mancha, futura cabeza del SIP, podría utilizar a su favor el exceso de solvencia que se generará tras la integración, concertando operaciones de riesgo que pondrían poner en aprietos al conjunto de las entidades.

11. La política de riesgos del futuro SIP podría dejar sin financiación proyectos de interés local que no cumplan determinados criterios técnicos como avales o rentabilidad financiera.

12. Con el SIP aumentarían las posibilidades de pérdidas de empleo entre los/as trabajadores/as de las cajas rurales locales, ya que las tareas relacionadas con los servicios centrales ya no se realizarían en el ámbito local, sino que las desempeñaría la Caja Rural de Castilla-La Mancha de manera centralizada.

13. El SIP propuesto es un viaje sin retorno, donde las cajas rurales locales, desde el mismo momento de la adhesión, perderán toda posibilidad de volver atrás.

14. En el SIP que pretende crearse, las cajas rurales locales no podrán decidir respecto a futuros compañeros de viaje, ya que la potestad de aprobar la adhesión de nuevas entidades quedará sólo en manos de Caja Rural de Castilla-La Mancha.

Por todo lo anteriormente expuesto, se solicita a todos/as los/as socios/as que componen la Asamblea de nuestras cajas rurales que se informen y se impliquen, y si así lo estiman, que se opongan al Contrato de Integración que proponen los Consejos Rectores. En estos tiempos que corren, donde la ciudadanía está harta de comprobar día tras día como las grandes entidades financieras están cada vez más alejadas del interés de los/as ciudadanos/as, es hora de defender lo cercano y lo pequeño. Nuestras pequeñas cajas rurales locales tienen presente, y además son la mejor opción de futuro para nuestra gente y nuestra tierra.

Mesas redondas a celebrar sobre “El futuro de las Cajas Rurales Locales”

Casas Ibáñez, Lunes 4 de junio a las 20 horas, en el Centro Social.
Mota del Cuervo, Martes 5 de junio a las 20 horas en el Museo de la Alfarería (Plaza de la Cruz Verde)
Villamalea, Viernes 8 de junio a las 20 horas en el Salón de Actos del Ayuntamiento

Más información:


Información de contacto:

Ángel Luis Castellano Bobillo (Mota del Cuervo): 609268056

Francisco Escribano Sotos (Villamalea): 617641492

Gregorio López Sanz (Casas Ibáñez): 629383890

miércoles, 23 de mayo de 2012

Mano a mano con Fernando del Amo, sobre la penúltima reforma financiera

Otra vez, millones de euros sin condiciones para salvar la banca.
LA NACIONALIZACIÓN DE BANKIA, OCASIÓN PERDIDA DE CREAR LA BANCA PUBLICA
La de mayo de 2012, es la cuarta reforma financiera en España desde el año 2009 y la segunda que pone en marcha el actual Gobierno en un periodo de cuatro meses. Gregorio López y Fernando del Amo, economistas de Attac Castilla-La Mancha relatan las claves de las nuevas reglas del juego para las entidades financieras, las medidas de rescate y las oportunidades perdidas en la última reforma del Ejecutivo.
(NOTA: Gracias a Gema Palencia y Orlando Lumbreras, compañeros de ATTAC Castilla-La Mancha, que son los ideadores y productores de todo esto)

¿Qué es la reforma financiera y qué se pretende con ella?

Gregorio López. Es un concepto técnico y eufemístico para denominar la política de salvamento de entidades financieras que están llevando a cabo no sólo los gobiernos de la Unión Europea a través de dinero público (a fondo perdido y/o prestado), sino también el Banco Central Europeo a través de la denominada “barra libre de liquidez” que ha inyectado más de 1 billón de euros entre diciembre y febrero pasado al 1% de interés con un plazo de vencimiento de 3 años. Es decir, ha permitido que entidades financieras que estaban muertas parezca que siguen vivas (bancos zombies).
Fernando del Amo. Nos cuentan los “expertos” que es imprescindible que bancos y cajas sean fuertes y solventes cueste lo que cueste. Para ello, haría falta que queden muy pocas entidades ya que si son muy grandes no se arruinarán, porque su ruina significaría la de todo el sistema (demasiado grandes para caer). Además hay que ayudarles a que aumenten sus provisiones con las que hacer frente a los impagos de promotores inmobiliarios que especularon con el suelo y que ahora son descampados sin valor, viviendas a medio terminar, o expropiadas a familias que no pueden pagar su hipoteca. Los bancos y cajas son ahora dueños de inmuebles imposibles de vender, cuando hay millones de personas sin vivienda y encima las entidades financieras precisan de la ayuda pública para que sus pérdidas no sean muy cuantiosas.

¿Será el final del proceso o vendrán otras reformas?

Gregorio López. En España, la última reforma financiera, la de Bankia, es ya la cuarta, y se ha producido apenas 3 meses después de la tercera que tuvo lugar en febrero pasado para provisionar todos los activos de los bancos ligados al ladrillo. Provisionar significa que antes de repartir beneficios, los bancos deben dejar a un lado una parte de los mismos para hacer frente a determinadas operaciones que les “han salido mal”, y así que cuando se produzca el descalabro ya estén preparados. Conforme pasa el tiempo y la situación económica no mejora, la morosidad aumenta, los activos de los bancos son cada vez de peor calidad y nuevos rescates (reformas) son más probables.
Fernando del Amo. Desde el inicio de la crisis los diferentes gobiernos no han hecho otra cosa que ayudar al sector financiero. Comprándoles los activos de la crisis tóxica, o con intervenciones o nacionalizaciones.

Pero esta no es la primera vez, durante los años 80 y 90 se intervino a multitud de entidades bancarias se sanearon con el dinero de todos para ser luego “vendidas” a los grandes bancos actuales Santander, BBVA: Banesto, la Banca de Rumasa, la Banca pública (Caja Postal, Banco de Crédito Agrícola, Banco de Crédito Local que formó la A de Argentaria), Banca Catalana, Banco Urquijo etc. Es decir, que las “Reformas financieras” han sido una tradición histórica en la España de Franco, de la transición, del PSOE o del PP y la falta de asunción de responsabilidades, salvo en contadas ocasiones, una muestra más de las nefastas conexiones existentes entre la élite financiera y política.

¿Cuánto nos va a costar la reforma?

G.L. De momento nos cuesta los intereses que tenemos que pagar para que el Estado consiga ese dinero en los mercados de capitales internacionales (alrededor de un 6%). Se supone que los bancos a los que les prestamos el dinero lo devolverán al Estado con unos intereses del 8%...pero pudiera ser que no lo devolvieran porque les resultara imposible. En ese caso el Estado pasaría a ser accionista de esa entidad financiera, y el dinero prestado se convertiría en capital, y ya no regresará las arcas públicas.

Desde el primer momento de esta crisis, de 2008 hasta 2012, sólo hay una cosa segura: “Hay dinero abundante y barato para los bancos, hay recortes salvajes para la gente”. La política al servicio del gran capital.

Si se están tomando medidas, ¿Por qué las bolsas se desploman y la prima de riesgo se dispara?

F.A. Después de las medidas que ha tomado el Gobierno y la sensación de improvisación es evidente que los especuladores financieros no se fían de la situación de España. Exigir una “auditoria independiente de todo el sistema bancario en 2 meses deja la supervisión del Banco de España y del propio gobierno en nada.

Un ejemplo de cómo se hacen las cosas es que una de las auditoras independientes calificó a bancos irlandeses de estupendos, meses antes de su quiebra y nacionalización.

En cuanto a la situación de los “mercados” Además en estos momentos estamos ante un posible “cambio de rumbo” en la zona euro con la victoria de Hollande y las sucesivas derrotas de Merkel. Hay en debate temas como el ITF, los eurobonos, una política de inversiones, que se hablarán en la “cumbre del crecimiento”. Si se dan estos cambios habría unos perdedores: Wall Street y la City de Londres que intentan atacando a la prima de riesgo provocar una situación que impida ese cambio.

¿Qué ha pasado con Bankia?

G.L. Bankia surgió de la fusión de varias Cajas de Ahorro muy diferentes y con serios lastres. Era una bomba de relojería, todo era cuestión de tiempo. Si había recuperación económica, podría salir del agujero escondiendo por un tiempo sus vergüenzas, pero como no la ha habido, ha caído. La supervisión del Banco de España se ha manifestado como la de un verdadero bombero pirómano: no se ha enterado antes y cuando ha acudido a arreglar el desaguisado ha formulado una fusión explosiva.

F.A. El Fondo de Regulación y Ordenación Bancaria (FROB) había prestado a Bankia una cantidad de dinero a través del Banco Financiero y de Ahorro (BFA), el “banco malo” donde fueron a parar toda esa basura sin valor de suelos y viviendas a medio terminar. El BFA no tenía buena salud y, la “solución” era que el FROB convirtiera el préstamo en acciones y controle así BFA y a través suyo Bankia. Al ser el máximo accionista, el FROB tendrá que hacerse cargo de los activos inmobiliarios. Se habla de 7.500 millones que junto a los 4.500 del “préstamo” nos costará más que el ajuste en sanidad y educación (10.000 millones).

¿Cómo valoráis su nacionalización?

G. L. Es una nacionalización de lo más graciosa. Dimite el presidente de Bankia (Rodrigo Rato), y éste anuncia su sucesor (José Ignacio Gorirgolzarri, otro tiburón de las finanzas privadas).

Luego, el Estado pone el dinero para quedarse con el 45% de esta entidad, pero no destituye al Consejo de Administración ni coloca a administradores públicos.

Es una “nacionalización” temporal hasta que den un nuevo destino a la entidad. Una ocasión perdida para comenzar una opción por una banca pública al servicio y bajo el control de la ciudadanía.

F.A. Se ha hecho un gran desembolso sin condiciones. Bankia seguirá operando en paraísos fiscales con sus filiales, dejando sin casa a los que no puedan pagar su hipoteca, cobrando comisiones abusivas, sin solucionar el tema de las participaciones preferentes que ha dejado sin su dinero a miles de clientes, y sin que sus dirigentes asuman ninguna responsabilidad. Por supuesto, sin que se ponga en marcha una banca pública que se dedique a ayudar a la economía real y productiva a crear empleo, renta y riqueza.

¿Hay realmente otras opciones?

G.L. Todo lo que no pase por un mayor control ciudadano, por romper la concentración de poder que hoy supone el sistema financiero, serán meros parches para dejar intacta la relación de fuerzas a favor del gran capital especulativo. Aunque hoy día sean aún testimoniales, la banca ética y la banca cooperativa son todavía resquicios sobre los que transitar en un futuro.

F.A. La ayuda pública no se puede hacer sin condiciones. Un desempleado andaluz que cobra el PER (4.000 millones en 25 años según el ECONOMISTA) tiene que hacer una serie de trabajos. Sin embargo, Bankia en una semana se lleva más cantidad sin que tenga que cumplir ninguna condición.

También hace falta una banca pública, orientada a la concesión de créditos a PYMES, familias y a la economía productiva y que puede hacerse potenciando el papel del ICO, empleando institutos de finanzas autonómicos como el que propone el gobierno andaluz o a través de la estructura y personal de las cajas de ahorros intervenidas

Es necesario un cambio en todos los ciudadanos. Endeudarse hasta las cejas no es una buena opción y debemos utilizar medios alternativos como la banca ética, las cajas rurales o el empleo del trueque, de bancos de tiempo o de monedas alternativas.

¿Cómo va a influir todo esto en el sistema financiero de Castilla-La Mancha y en los propios castellanomanchegos?.

G.L. En la región ya nos quitaron Caja Castilla-La Mancha (CCM) y la vendieron al mejor postor. Entidades con domicilio social en nuestra región sólo quedan 2 grandes cooperativas de crédito (Globalcaja y Caja Rural de Castilla-La Mancha) y 3 cooperativas de crédito locales (Villamalea, Casas Ibáñez y Mota del Cuervo). En esta línea, tanto Caja Rural de Castilla-La Mancha como Globalcaja están conformándose ya como las continuadoras del papel que hasta hace poco representaba CCM en el concierto financiero y político regional. Ambas entidades están asumiendo una serie de operaciones de alto riesgo asociadas a la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCLM), de Ayuntamientos, de ciertos colegios oficiales, de empresas de la Comunidad de Madrid, de oficinas de farmacia, de empresas prestadoras de servicios sociales. En este punto tienen un nexo común y es que sus problemas financieros están relacionados con los impagos de la JCCLM, que tiene visos de convertirse en permanentes, y por lo tanto pueden hacer pasar por gravísimas dificultades a toda la cadena de agentes e instituciones financieras implicados. En todos estos casos, las grandes cajas rurales de la región están desligándose de su objetivo inicial, del territorio rural y sus gentes que las vieron nacer y desarrollarse, asumiendo operaciones con elevados riesgos.

sábado, 28 de abril de 2012

Audio y video de la conferencia de Paco Álvarez Molina sobre el sistema financiero y las cajas rurales locales


Os paso los enlaces a la conferencia que sobre el sistema financiero y las cajas rurales locales impartió Paco Álvarez Molina el pasado viernes 20 de abril en Casas Ibáñez.
Audio (gracias a Alonso, de Radio Manchuela)
Video+audio (gracias a Jesús Chinarro)
Las cajas rurales locales (cooperativas de crédito) son una alternativa muy interesante y de exitosa experiencia, frente a entidades financieras privadas que sólo buscan maximizar sus beneficios exprimiendo a la ciudadanía. Conócelas y apóyalas.
Ale, a darle difusión.


jueves, 19 de abril de 2012

Enlaces a videos de mis últimas charlas









Aquí dejo algunos enlaces a vídeos de las últimas charlas que he impartido, siempre intentando hablar poco (40 minutos) y dejando el protagonismo (1 hora) al debate y reflexiones de la gente. Y es que, cada vez es más interesante y produce más frutos la puesta en común, y uno disfruta más escuchando y siendo interpelado con las opiniones de la gente.


Coferencia "La crisis, el euro y la austeridad fiscal. Alternativas económicas"
Organizada por ATTAC Asturias el 16 de febrero de 2012, en Oviedo (Asturias)
XVII.4.52. (2) Vídeo


Conferencia "La economía de lo público"
Organizada por EQUO Albacete el 11 de abril de 2012, en Albacete.

Video 1 Introducción de Miquel (12:21): http://www.youtube.com/watch?v=ljOjfzVNFL4

Video 2 Charla de Goyo (1a parte) (12:06): http://www.youtube.com/watch?v=5BswdphEZx8

Video 3 Charla de Goyo (2a parte) (11:21): http://www.youtube.com/watch?v=_Nh-QQPuZB4

Video 4 Charla de Goyo (3a parte) (12:14):
http://www.youtube.com/watch?v=JorkjJz8SDY



Esta tarde (jueves 19 de abril) estaré en Valencia donde me han invitado a compartir reflexiones alrededor de "El casino financiero y la crisis del euro" los amigos/as del Seminario Crítico de Ciencias Sociales de la Universitat de València.
XVII.4.58. (1) Programa


Volver a Valencia simpre me trae buenos recuerdos. Entre 1986 y 1991 cursé mis estudios de Economía en esta ciudad, y tuve la suerte de encontrarme con compañeros/as y profesores/as que me abrieron la mente a nuevas realidades, y desde entonces, me animaron siempre a acercarme con espíritu crítico a todo lo que me envolvía.