viernes, 24 de febrero de 2012

JORNADA DE CONVIVENCIA A FAVOR DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS










Los responsables políticos nos dicen que, muy a su pesar, no tienen más remedio que aplicar fuertes recortes en las políticas sociales para salir de la crisis. Este mensaje nos llega desde el Gobierno Central, los gobiernos autonómicos y los ayuntamientos. Pero salvo los municipios, que llevan décadas en situación de dependencia y sumisión financiera, las otras dos instancias de gobierno tienen a su disposición la puesta en marcha de políticas económicas alternativas que permitan mantener y mejorar servicios como la sanidad, la educación, las pensiones y los servicios sociales. Lo que pasa es que en última instancia no les preocupa la gente, y siguen las políticas que les dictan los adalides del neoliberalismo más extremo: los organismos económicos internacionales (FMI, BM, BCE, Comisión Europea), las grandes empresas transnacionales y los especuladores financieros (entidades financieras, fondos de inversión).





Claro que HAY ALTERNATIVAS, que nos ocultan, silencian o desprecian con la ayuda de los grandes medios de desinformación. Y dichas alternativas pasan por reforzar lo público, las políticas impositivas progresivas, reformar el papel del Banco Central Europeo a la hora de financiar a los Estados, impulsar una banca pública con responsabilidad social y, no menos importante, atacar el fraude fiscal comenzando por el cierre de los paraísos fiscales. Es decir, haciendo aflorar potenciales ingresos públicos que hoy están en manos de una minoría que sólo los utiliza en su beneficio exclusivo, aunque ello implique avanzar por la pendiente de una desigualdad social aberrante y criminal.





Poco a poco, conforme la gente se siente atacada en su dignidad, comienzan a surgir iniciativas de concienciación para la acción. Esta vez me han invitado a mi pueblo (Casas Ibáñez), al Instituto de Enseñanza Secundaria Bonifacio Sotos, donde entre 1982 y 1986 cursé el bachillerato. Aquí os dejo el cartel anunciador...con una sugerente "merienda coloquio" como colofón. Será el próximo lunes 27 de febrero a las 18 horas en el edificio de Bachillerato (Carretera de Albacete).

miércoles, 15 de febrero de 2012

Jueves y viernes en Asturias






Los próximos días voy a estar por Asturias. No conozco esta tierra, y la conjunción casual de la invitación de ATTAC Asturies e Izquierda Xunida d'Avilés...me animaron a reducir mis lagunas de geografía y a ampliar mis amigos/as, que al final es lo que realmente merece la pena.



El jueves 16 de febrero (Jueves Lardero), a las 7 de la tarde compartiré reflexiones en La Madreña de Oviedo sobre "La crisis, el euro y la austeridad fiscal: alternativas económicas". Organizan los compañeros/as de ATTAC Asturies en colaboración con el 15M Oviéu-Oviedo.



El viernes 17 de febrero, a las 7 de la tarde, en el Centro de Estudios Universitarios de Avilés, organizado por la Fundación la Izquierda d'Asturies e Izquierda Xunida d'Avilés, pondremos en común ideas respecto a "Crisis. Recortes. Alternativas".



Cada día que pasa, el rosario de ataques orquestados por el gran capital se dirigen contra un mismo objetivo: hacer saltar por los aires la dignidad de la gente y elevar su miedo a la enésima potencia. El shok y bloqueo mental generalizado que hasta ahora se está produciendo en nuestro entorno debería dar paso a dos actitudes ciudadanas complementarias: a) comenzar a cambiar nuestra vida en lo personal con el referente de la desmercantilización y b) aumentar nuestros lazos de unión y acción en cercanía en defensa de lo público, en el seno de nuestras comunidades.



Seguro que, de este callejón, o salimos con un nuevo espíritu y unidos, o no salimos.

miércoles, 8 de febrero de 2012

¿CÓMO CAMBIA EL MUNDO Y CÓMO PODRÍA CAMBIAR NUESTRA MANCHUELA?








La Asociación para el Desarrollo de La Manchuela me ha invitado a compartir una reflexión sobre el futuro de nuestra comarca, en una Jornada que organizan el próximo sábado 11 de febrero en Casas de Ves. Aunque no soy adivino, si tengo mis intuiciones. Ahí va el texto.








EL FUTURO DEL DESARROLLO RURAL. “¿CÓMO CAMBIA EL MUNDO Y CÓMO PODRÍA CAMBIAR NUESTRA MANCHUELA?”

Vivimos un tiempo caracterizado por el agotamiento de las formas de organización política, social y económica que vieron la luz en Europa a finales del siglo XVII con el advenimiento de las revoluciones burguesas e industrial. Revoluciones basadas en la primacía de los Estados-nación y en una sociedad cada vez más mercantilizada en el seno del sistema capitalista. La globalización contemporánea no es más que llevar al extremo la concentración del poder político y económico en manos del gran capital financiero y transnacional, a costa de desmantelar los servicios públicos que caracterizaban el Estado del bienestar, saquear los recursos naturales e intimidar y atemorizar a la mayor parte de la población, que observa como sobre su presente y su futuro se ciernen cada vez más riesgos e incertidumbres.

Por ello, ante un escenario que se va configurando como una especie de darwinismo social, donde los más poderosos mantengan su posición de privilegio frente a unas masas desposeídas hasta de esperanza, los territorios rurales y las comunidades que los conforman, están cada vez más llamados a jugar un papel crucial en la lucha de las personas por recuperar la dignidad y el control sobre sus vidas, por avanzar hacia comunidades autosuficientes que puedan afrontar con garantías la provisión de recursos energéticos, materiales, alimentos y servicios básicos como la educación, la sanidad y los servicios sociales.

Todos estos bienes y servicios imprescindibles para una vida digna, hoy, no están bajo el control de las comunidades locales, sino que son manejados por grandes multinacionales o gestionados por gobiernos cómplices del capital financiero que en su agenda no tienen otras ideas más allá de la privatización y la maximización de beneficios a toda costa. Este proceso de una progresiva dependencia de los mercados exteriores y de centros de decisión urbano-financieros, que acontece en España desde los años 50 del siglo XX, ha ido de la mano de un éxodo rural sin precedentes, y del desmantelamiento de toda una cultura forjada a lo largo de los siglos, que había permitido a nuestros antepasados la adaptación a su entorno natural mediante técnicas y saberes respetuosos con el agua, la tierra y el clima.

Pienso que el futuro inmediato de nuestra Manchuela pasa porque sus gentes recuperemos esos saberes y los aderecemos de las innovaciones tecnológicas propias de nuestro tiempo, para volver a ser los dueños/as de nuestro destino, para dejar de depender de mercados caprichosos y especulativos a la hora de conseguir bienes y servicios básicos para la vida. Y ello abre un campo amplísimo para la cooperación entre la gente de un mismo pueblo y de pueblos limítrofes. Para conseguir lo necesario de manera más fácil, mediante intercambios en cercanía. Algo que siempre ha ocurrido en nuestra tierra hasta que llegó la era de los transportes privados basados en combustibles fósiles, de la concentración de servicios en grandes ciudades, del consumo-despilfarro masivo, de gobiernos nacionales y regionales que relegaron a la dependencia y a la sumisión a los Ayuntamientos.

Seguro que estas mismas ideas expuestas hace una década, hubieran sido acogidas con indiferencia, escepticismo o simplemente rechazadas, pero hoy, en medio de esta profunda crisis sistémica, son cada vez más tenidas en cuenta por mucha gente que se está quedando en la cuneta, y que conforme vienen los tiempos no aspiran a una vida de lujo, consumo y estrés, sino que buscan una manera de ser y estar austera, digna y respetuosa con ellos mismos y con la Naturaleza.

De manera telegráfica lanzo algunas ideas para el debate. Propuestas que, maduradas y construidas de abajo a arriba podrían formar parte de un plan de acción a impulsar y coordinar por la Asociación y la Mancomunidad para el Desarrollo de La Manchuela:

- La agricultura, la ganadería y sus industrias transformadoras deberían diversificarse todo lo posible, reorientándose para abastecer con carácter prioritario los mercados comarcales, mediante el uso de semillas, razas ganaderas y técnicas tradicionales.
- Volver a ocupar y a habitar todos aquellos espacios que históricamente fueron asentamientos humanos plenos de vida y de actividad, y que desde la segunda mitad del siglo XX se despoblaron y se arruinaron.
- Ampliar los servicios públicos de transporte y las relaciones culturales, humanas y económicas entre los pueblos de la comarca, pensando especialmente en los más pequeños, revirtiendo así el proceso de creciente dependencia de los pueblos con la capital de la provincia.
- Volver a recuperar la autosuficiencia energética en nuestra tierra, completando las fuentes tradicionales de biomasa y tracción animal con las más modernas a partir del sol y del viento. En este sentido, fomentar sistemas descentralizados de generación, distribución y consumo de energía.
- En cuanto a servicios básicos como la sanidad, la educación y los servicios sociales, avanzar en una mayor descentralización de los mismos en la comarca, conformando foros de participación y decisión ciudadana para gestionar de manera directa su prestación.
- No podemos olvidarnos de defender hasta el extremo a nuestras instituciones de crédito comarcales: secciones de crédito de cooperativas y cajas rurales. Con su existencia y apoyo, el resto de cosas que queramos hacer será más fácil. Hagamos oídos sordos a los cantos de sirena que ofrecen la Luna por renunciar a nuestras raíces e integrarnos en grandes entidades financieras que no sienten nuestra tierra.
- Y por último, pero no menos importante, avanzar en la unidad de reivindicación y acción entre todos los municipios, de cara a una financiación estable, suficiente y no condicionada, para llevar adelante la prestación de todos los servicios que les corresponden con garantías de calidad y continuidad. En este punto, a los responsables políticos de los Ayuntamientos les corresponde un papel impulsor, pero el protagonismo es del conjunto de los colectivos y las gentes de nuestra comarca. Las administraciones central y autonómica no pueden continuar considerando a los Ayuntamientos y al mundo rural como menores de edad. Pero no cabe esperar que este cambio se produzca si no tomamos la iniciativa en cuanto a nuevas formas de organización y gestión de lo público y lo comunitario. Ahora mismo se han desmantelado y se siguen desmantelando servicios básicos para la ciudadanía: Es el momento de derrochar movilización e imaginación (las dos cosas a la vez) para volver a ponerlos en marcha sobre bases más estables, participativas y justas.

Algo nuevo está gestándose ya, y será como nosotros/as queramos que sea. No dejemos que nos frenen la pasividad, el miedo, ni las promesas de que todo volverá a ser como antes. Manos a la obra, construyendo cosas y personas nuevas, con nuestro sentido de la justicia, JUNTOS/AS. Porque las cosas no volverán a ser como antes.

viernes, 6 de enero de 2012

El ajuste de Rajoy se ceba en el Estado de Bienestar










Dogmas y desigualdad versus debate y justicia fiscal y social.

Comunicado de Attac España 6-1-2012

Los nuevos recortes aprobados por el Gobierno de Rajoy dificultarán aún más la salida de la crisis en España. Se trata de medidas que lejos de favorecer la reactivación de la actividad económica, incrementarán las desigualdades aún más al reducir la capacidad adquisitiva de los asalariados y pensionistas sin afectar a los especuladores y grandes magnates del sistema financiero. La tímida reforma fiscal planteada es manifiestamente insuficiente para superar de una manera socialmente justa y equitativa la crisis que estamos padeciendo.

El Consejo de Ministros del Gobierno de España celebrado el pasado 30 de diciembre de 2011 aprobó un conjunto de “Medidas urgentes de orden económico y social y de corrección del déficit público” que reduce los gastos públicos en casi 9.000 millones de euros y aumenta los ingresos en casi 6.300 millones de euros. En su conjunto se trata de políticas que abrirán todavía más la brecha social, deprimirán aún más la economía y no van a contribuir a crear empleo digno. ATTAC España saca a la luz el presente comunicado sobre el calado de algunas de las medidas aprobadas, señalando sus limitaciones y proponiendo alternativas.

- Lo primero de todo, es abordar una cuestión de fondo nada despreciable en el caso que nos ocupa. Desde ATTAC venimos denunciando la nula voluntad del gobierno anterior y del actual para avanzar hacia un sistema de financiación pública que permita liberar a la ciudadanía de la tiranía de los mercados financieros especulativos. Como el Banco Central Europeo no es sensible a las necesidades de la gente, el gran capital hace su agosto exprimiendo las arcas públicas de los estados prestándoles a tipos de interés de usura. Los intereses de la deuda pública se convierten en un pesado lastre de prioritario pago (según la última reforma constitucional), que se anteponen a los derechos individuales y sociales de las personas. La “pelota” de la deuda y sus intereses sirven de justificación para desmontar y vender lo público, y sobre este asunto no se plantean medidas radicales, sino más sumisión a los mercados especulativos.

- En su comunicado, el Gobierno cita textualmente: “(…) estas medidas responden a la necesidad de afrontar el primer problema de España, que es el paro y que sólo se puede vencer si facilitamos financiación de la economía del país, algo que el déficit público impide”. Se trata, desde nuestro punto de vista, de un planteamiento absolutamente erróneo. Que las familias y las PYMES no tengan financiación no tiene casi nada que ver con el déficit público, y mucho que ver con unas entidades financieras que dedican las multimillonarias ayudas de los Gobiernos a seguir especulando en vez de financiar la economía real. Attac considera escandaloso en este sentido el aval de 100,000 millones de euros ofrecido por el gobierno a los bancos, sin contrapartida o garantía de que se utilicen para promover el crédito a familias y empresas. Ello está relacionado con la negativa de los gobiernos de crear una banca pública que de verdad vele por el interés general y haga llegar la financiación directamente a quien más la necesita, sin intermediarios. Mientras no se recupere una potente banca pública España seguirá sufriendo problemas de financiación en la actividad económica y en el desarrollo de los servicios públicos y en consecuencia el desempleo no remitirá.

- El Gobierno ha aprobado el incremento en un 1 por 100 de las pensiones a partir del 1 de enero de 2012, lo que sigue siendo absolutamente insuficiente para evitar una mayor pérdida de poder adquisitivo, tras la congelación de 2011 y una tasa de inflación en 2011 que rondará el 2,5%.

- Se recupera la desgravación en el IRPF por adquisición de vivienda habitual en las mismas condiciones que existían hasta el 31 de diciembre de 2010, se establece un IVA superreducido del 4 por 100 para la adquisición de primera vivienda a partir de 2012 y se aumentan los tipos impositivos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de naturaleza urbana cuando su valor se sitúe por encima de la media. Con las dos primeras medidas se mantiene viva la esperanza de una recuperación del mercado inmobiliario, cuya burbuja llevó de cabeza a la actual situación de profunda crisis. Las grandes constructoras, inmobiliarias y entidades financieras están detrás de esta medida, que sigue apostando por animar a un mayor endeudamiento privado de las familias. En su lugar, se olvida la posibilidad de impulsar un amplio parque de vivienda pública y en arrendamiento, absolutamente subdesarrollado en España respecto a otros países de la Unión Europea-15. Además, la medida de aumentar el IBI de Urbana no discrimina entre quienes tienen una única vivienda que constituye su residencia habitual y quienes han especulado en el mercado de la vivienda y acumulado varias de ellas con la finalidad de obtener grandes beneficios en breve plazo. Los impuestos, además de para recaudar, también deberían utilizarse para penalizar conductas antisociales, como es el caso de la especulación con un bien básico como la vivienda. La desgravación que se propone es absolutamente ineficaz para resolver el grave problema social de la vivienda y beneficia una vez más a los promotores de la burbuja inmobiliaria.

- Mantenimiento del sueldo de los funcionarios y tasa de reposición cero de las plantillas. Mantenimiento del Salario Mínimo Interprofesional en 641, 40 euros para 2012. Ambas medidas implican una pérdida de poder adquisitivo para el 10-15% del total de trabajadores/as. Esto tendrá su reflejo en una caída del consumo, y consecuentemente, en un mayor desempleo tanto por la vía del empeoramiento de las expectativas empresariales como por la no reposición de vacantes. También están avisando de la no renovación de contratos a trabajadores del sector público, a los que consideran funcionarios sólo para reducirles el sueldo o eliminarles las pagas extras; ésos irán de cabeza a la calle y los Servicios Públicos se entregarán directamente a los especuladores...

- Se crea un gravamen complementario, temporal (ejercicios 2012 y 2013) y progresivo, en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para la reducción del déficit público. Los porcentajes aplicables oscilan entre el 0'75 por 100 para el primer tramo de la tarifa, el correspondiente a las rentas más bajas, hasta el 7 por 100 para las rentas superiores a 300.000 euros, tramo que se crea nuevo para este gravamen. Sin perjuicio de considerar positiva la progresividad fiscal de esta medida, el peso principal de la misma recaerá sobre las clases medias asalariadas. En su lugar hubiera sido más conveniente haber incrementado sólo el tipo impositivo de los tramos más altos de la base liquidable (digamos por encima de los 53.000 euros), evitando el recargo sobre los inferiores a esta cuantía. Con la actual modificación el tipo marginal máximo del IRPF se sitúa en el 52%, muy por debajo todavía del tipo marginal máximo del 56% que regía en los años 80 del siglo XX, y que sucesivos gobiernos del PSOE y el PP rebajaron hasta el 43%.

- También se establece el gravamen complementario para las rentas del ahorro en porcentajes que oscilan entre el 2 por 100 para los rendimientos de hasta 6.000 euros y el 6 por 100 para rendimientos superiores a 24.000 euros. Se trata de un paso adelante, pero escandalosamente corto, al aumentar la tributación de las rentas de capital, las cuales tienen un tratamiento fiscal especialmente favorable, a pesar de que dichas rentas se concentran en pocos contribuyentes. Pero en este tema, más importante que lo que se propone, es lo que se deja de hacer, ya que se sigue dando oxígeno a la actividad financiera y especulativa del gran capital sin atacar frontalmente el fraude fiscal ni perseguir la utilización de los paraísos fiscales. Las SICAV (Sociedades Anónimas de Inversión de Capital Variable) no se verán afectadas por el aumento del tipo de gravamen propuesto, pese a que la ciudadanía clama desde hace tiempo por su eliminación.

- No hay una sola medida que ataque el mayor cáncer de la sociedad española: la evasión fiscal. Llama la atención que la mayor presión fiscal se aplica sobre todo a los salarios (con una recaudación estimada de 4.111 millones de euros) y no a las rentas de capital (que sólo aportarán 1.246 millones de euros), cuando es en este segundo apartado donde se produce gran parte de la evasión fiscal. Gravar las nóminas de los asalariados es el impuesto más fácil de recaudar para un Gobierno. Es en el impuesto sobre capitales donde se tienen que realizar mayores esfuerzos. El fraude fiscal no se elimina sólo con buenas intenciones, sino que hay que tomar medidas concretas para atajarlo. La limitación de los pagos en efectivo anunciada por el gobierno la víspera de Reyes bien podría ser una de ellas pero habrá que comprobar si se aplica realmente y si es seguida por otras más contundentes. Incluso un gobierno tecnocrático como el del italiano Mario Monti acaba de prohibir las transacciones comerciales con un valor superior a 1.000 euros en metálico para reducir el fraude fiscal.

- Si se quiere aspirar a crear un modelo productivo que no se base solamente en la construcción y el turismo y que apueste por uno de mayor valor añadido, aumentar la inversión en I+D+I es absolutamente imprescindible, lo que es justamente lo contrario de lo que el Gobierno propone: reducir el presupuesto para I+D+I en un país como España, que tiene un retraso considerable respecto a los países de la zona euro, va a suponer el despido de centenares de investigadores del CSIC. Los ingresos necesarios para mantener y ampliar el nivel de inversión en I+D+I podrían venir de impuestos sobre los bienes de lujo y los coches de alta gama.

- A pesar de que los organismos económicos internacionales (UE, FMI) y los gobiernos títeres a los que manipulan nos aseguran que éstas son las únicas políticas posibles, Attac sigue insistiendo en que HAY ALTERNATIVAS para aumentar los ingresos públicos, que ni el actual Gobierno, ni el anterior, se han planteado llevar a cabo. Entre otras podemos citar:

a) Mantener indefinidamente el nuevo Impuesto de Patrimonio que el Gobierno del PSOE resucitó el año pasado sólo para 2011 y 2012, y que anteriormente había suprimido en 2008.

b) Eliminar las exenciones en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

c) Prohibir totalmente las SICAV y obligar a sus titulares a tributar al 35% por los fondos actualmente acumulados

d) Fijar un impuesto con carácter disuasorio para gravar los movimientos de capital especulativos.

e) Crear un nuevo impuesto sobre los beneficios de las entidades financieras, que se añada al que Attac ha venido exigiendo desde hace mucho tiempo: el ITF o Impuesto a las Transacciones Financieras

f) Aumentar el tipo del Impuesto de Sociedades que en los últimos años se ha reducido, a pesar de que sólo las empresas con beneficios tributan por el mismo. El tipo impositivo aplicado realmente está muy lejos del 30% teórico. Así lo pusieron de manifiesto los informes de auditoría del último ejercicio liquidado registrados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por las diez principales empresas españolas por capitalización bursátil. Según los cálculos que hacen las propias compañías en sus memorias, el pago teórico, el que tendrían que realizar al tipo nominal del 30%, roza los 15.300 millones de euros. Pero la cantidad que llegó a Hacienda es mucho menor: 12.242 millones de euros. Ello supone un tipo impositivo del 23,9% sobre el beneficio antes de impuestos, es decir, seis puntos menos que el oficial, lo que equivale a más de 3.000 millones de merma. Todo ello, tras aplicar deducciones, reducciones, créditos fiscales y otras figuras para rebajar el pago de impuestos.

viernes, 30 de diciembre de 2011

CUANDO LOS GOBIERNOS CONDENAN A MUERTE ESPACIOS DE VIDA. NO AL ATC EN VILLAR DE CAÑAS NI EN NINGÚN SITIO








El segundo Consejo de Ministros del flamante Gobierno del Partido Popular, ha dejado caer la espada de Damocles del ATC sobre Villar de Cañas y su entorno. Sólo ha tenido que “apretar el botón” de un proceso que le ha servido en bandeja el anterior gobierno del PSOE. Y es que, para complacer al lobby nuclear y maltratar a la Tierra y a sus gentes, ambos gobiernos son iguales. Ecologistas en Acción de Albacete (EeA-Ab) y la Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM) siempre lo hemos tenido claro: “Nucleares NO, ATC tampoco. Ni en Zarra, ni en ninguna parte”. Todo pasa por comenzar a desmantelar las nucleares que están funcionando en la actualidad, y así, evitar el problema de raíz: no generar residuos nucleares de alta actividad y por lo tanto prescindir del ATC.
Desgraciadamente, algunos de los colectivos anti ATC del Estado español han incidido mucho en “no en mi tierra”, pero poco o nada en “no en ninguna parte”. Si postulamos el cierre de centrales nucleares, eso va de la mano de comenzar a reducir el consumo de energía, en línea con el “Decrecimiento”, implica vivir mejor utilizando menos energía y además más limpia.
La descolonización de la ideología dominante supone un cambio de valores y un cambio radical de las relaciones sociales de producción y de distribución. La mayor parte de las cosas que afectan a las personas se gestionan a nivel micro-territorial. Hay que revalorizar lo local y caminar hacia sistemas energéticos descentralizados, que chocan frontalmente contra el modelo nuclear.
Nuestros antepasados resolvieron con más sentido común y justicia ambiental e intergeneracional la necesidad humana básica de utilizar energía para dar calor (leña), para trabajar el campo (tracción animal), para fertilizar la tierra (estiércol animal), para la movilidad (caminando o en burro), etc…siempre mediante sistemas respetuosos con la Naturaleza y bajo control de las comunidades locales. No se trata de volver atrás, sino de adaptar la tecnología actual según la sabiduría tradicional. La Tierra se pisa sin pisotearla, se respiran los aromas de sus campos sin contaminarlos, se bebe de sus fuentes limpias sin secarlas, se sube a sus puntales y se desciende a sus vallejos, nos esperanzamos contemplando multitud de bichos, matojos y el brezo en flor.
La relocalización energética supone producir energía localmente mediante diferentes tecnologías que cubren las necesidades locales y se financian con ahorro local. ¿Cómo conseguirlo?. Cuando se consideren los costes sociales y medioambientales de la energía nuclear y térmica convencional se relocalizarán muchas actividades generadoras de energía. El sector de las energías renovables se adapta al principio de la producción/consumo local.
Las necesidades energéticas son construcciones culturales e históricas y por eso es fundamental orientar la creación de necesidades del futuro en la buena dirección, basadas en la “sobriedad”. La diversidad de las culturas y las soluciones adaptadas localmente es la condición de un comercio social pacífico. Lo contrario, la homogeneización cultural y la globalización económica, abre la puerta a la rapiña global, y a ATC’s de miseria.
Ahora se inicia la verdadera lucha contra el pisoteo de nuestra Tierra por gentes e intereses que no la aman, y que sólo buscan en ella acrecentar sus fortunas. Gentes del entorno de Villar de Cañas, de Cuenca, de Castilla-La Mancha y del resto del Estado vamos a comenzar a manifestarnos y a oponernos pacífica y unitariamente contra esta tropelía, que no es más que otro coletazo final de este capitalismo terminal, insaciable en destrozar vidas y espacios. Este peligro que se cierne sobre el futuro nos refuerza en nuestras convicciones para la defensa de nuestra Madre Tierra, la de nuestras abuelas, la de nuestras hijas y la de nuestras nietas, y no pararemos hasta poner patas arriba los desatinos y los sueños delirantes del gran capital especulador y esquilmador, y de los gobiernos cómplices, que quieren convertir nuestra tierra en un basurero nuclear.
¡¡Contra la tiranía y por la vida. No al ATC en ninguna parte!!.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Debería España salir del euro? Aclarando dudas (II)









El viernes de la semana pasada publiqué un artículo en el que a la pregunta de más arriba contestaba con “Cuanto antes, es tarde”. A continuación paso a contestar los muchos comentarios que ha suscitado, buena parte de ellos planteando dudas sobre su conveniencia.

Lo primero de todo es señalar mi coincidencia con quienes piensan que lo mejor sería “cambiar las cosas desde dentro del euro” (caso de Miguel Otero, de ATTAC España http://www.attac.tv/altermedia/2011/12/2495 ). Pero, como eso no es así, como no se están acometiendo en la Eurozona los cambios en profundidad que afecten a la actual estructura que sustenta al sistema financiero y monetario, es por lo que apuesto por la ruptura, e intentarlo al margen. España no sería el primer ni el último estado de la Unión Europea (sí, dentro de la UE, pero fuera de la Eurozona) que funcionaría con su moneda propia. Una cosa muy importante: lo relevante no es tanto la moneda en sí, como el conjunto de reglas que hay detrás y el correspondiente margen de maniobra que ello permite a los gobiernos para enfrentar crisis como la que nos ocupa. Otra cosa más. Los cambios que requiere la implantación de una nueva moneda son complejos, y requerirían un análisis profundo y exhaustivo para preparar todo un conjunto de regulaciones que eviten distorsiones y males mayores. Regulaciones que en los últimos años hemos desterrado a favor de la liberalización y de los magnates de las finanzas. Las mismas que ahora debemos recuperar porque son imprescindibles para ordenar nuestra convivencia garantizando valores como la justicia y la dignidad.


Uno de los comentarios dejados en mi blog, firmado por Juan Manuel, afirma que “Volver a la peseta sería la solución si fuéramos autosuficientes en recursos, pero con la enorme dependencia que tenemos del petróleo,…”. Mi reflexión va de la mano, también, de introducir cambios radicales en el metabolismo energético de nuestras sociedades. Seguir devorando petróleo al ritmo actual es un crimen contra la humanidad. Su encarecimiento por la reducción de su producción, por vaivenes especulativos y/o por la hipotética depreciación de la nueva peseta, bien mirado sería una bendición si arrastrara tras de sí políticas serias de apoyo a energías alternativas de generación y distribución descentralizada, que confieran mayor independencia y autonomía a la ciudadanía respecto a las multinacionales energéticas.

Otro comentario, en este caso de Antonio, señala que leyó en El País lo siguiente: "Con todo, el bloqueo de depósitos o la restricción para disponer de fondos sería una broma infantil comparada con el efecto devastador que tendría la desaparición del euro y la conversión obligatoria de nuestros ahorros a pesetas (…) los depósitos y las deudas pasarían a denominarse automáticamente en pesetas pero con una pérdida general de valor. Los últimos informes de UBS y Citigroup estiman que una reintroducción del dracma, la peseta o la lira conllevarían una devaluación de entre el 40% y el 60%, es decir, que de golpe los depositantes perderían en torno la mitad de sus ahorros." Mi opinión es que con argumentos como este se pretende meter más miedo en el cuerpo a la ciudadanía, para paralizarla y que asuma dócil y acríticamente medidas pensadas para seguir enriqueciendo a los causantes de todo este desaguisado. Todo depende de cómo las autoridades monetarias gestionen la transición del euro a la peseta. Si se decide retornar a la peseta al cambio por el que en su día se introdujo el euro (1 euro = 166,386 pts), todos los ahorros de la gente se consignarían en la nueva peseta. Hasta ahí, ningún sobresalto. Si a partir de ese momento la peseta comienza a depreciarse, lo que se produciría sería una pérdida de valor de los ahorros en la medida que nuestra capacidad de compra en el extranjero sería menor. Pero la capacidad de compra dentro de España no tendría porqué verse erosionada, si la inflación interna no experimenta subidas por encima de la revalorización de los salarios o de las rentas del capital (los tipos de interés con que se remuneran las cuentas de ahorro). Debe quedar claro que esa depreciación de los ahorros en un 40% sólo actuaría en el caso de aquellas personas que desarrollan sus actividades de consumo (muchas veces de carácter elitista y de lujo) principalmente en el extranjero, que ahora verían como sus ahorros les permitiría adquirir menos bienes de esta naturaleza. Y también afectaría negativamente a todos/as aquellos/as que se dedican al “antisocial” negocio de la especulación financiera, cambiando unas divisas por otras sólo para conseguir grandes ganancias sin desarrollar ninguna actividad productiva real. Éstos últimos son quienes ya están tomando posiciones, colocando su dinero en otras divisas distintas del euro, y desprendiéndose de la deuda pública soberana nominada en euros, con lo que fuerzan a la baja el precio de la deuda en los mercados secundarios y por lo tanto aumentan la rentabilidad de la misma, obligando a pagar mayores tipos de interés por las nuevas emisiones (prima de riesgo). Actuando así empujan más hacia el abismo a las economías periféricas de la zona euro. ¿Hay que tener consideración hacia los intereses de este tipo de personas cuando nos planteamos abandonar el euro?.


Un comentario Anónimo afirma que “el "post" es muy bonito pero utópico... Continuo sin ver cómo salir del euro puede ayudar (…) ¿No podemos hacer eso "estando" en el euro?” En el mismo sentido, mi amigo y compañero Ángel afirma “La única pega que le veo es que las políticas que propones, técnicamente se podrían llevar a cabo desde la Unión Europea, si quisiesen. Otra cosa es si quieren o no. Es decir, no solo son factibles saliendo del euro y encerrándonos en España. Es más, ¿saliéndonos del euro garantiza que todo eso se va a hacer? Yo no lo tengo claro.” Vuelvo a señalar que seguir en el euro, según los acuerdos del Consejo Europeo, implica continuar atados de pies y manos para romper el círculo vicioso de aumento de la carga de la deuda, empeoramiento de condiciones laborales, reducción de salarios, caída de la actividad económica, reducción de ingresos impositivos y consolidación fiscal por el lado de los gastos, lo que nos condena a la regresión y subdesarrollo de las políticas sociales.

Mi compañero Fernando del Amo, de ATTAC Toledo, expone los siguientes argumentos. “Es cierto que la situación actual y del futuro es muy grave, pero esto no implica que si saliéramos del euro estaríamos mejor (…) Pero devaluar tiene efectos negativos (…):
- Como sabemos España es un país endeudado hasta las cejas. Es cierto que la mayor parte de la deuda es privada, de las entidades bancarias, empresas promotoras inmobiliarias, familias y además la deuda pública. Toda la deuda está en euros y pagarla en pesetas nos saldría mucho más cara.
- De acuerdo que saldrían capitales a mansalva especulativos (¿es que en el casino hay otros?). La salida de capitales y su cambio por divisas haría bajar aún más el valor de la peseta. La solución sería aumentar los tipos de interés, también como medio de frenar la inflación. Subir los tipos de interés sería una ruina para la masa de hipotecados con tipos de interés variable”.

En cuanto a los dos argumentos anteriores de Fernando, mencionar lo siguiente. Respecto a que hay que devolver la deuda en euros, eso sólo sería en el caso de la deuda pública y privada concertada en los mercados internacionales, pero no tendría que ser así para la deuda adquirida por residentes de un país o los préstamos pedidos por las familias a las entidades financieras nacionales, en cuyo caso se convertiría en pesetas. Además, ello podría ir de la mano de una quita de la deuda (reducción de su monto consensuado o no con los acreedores) y de una auditoría de la deuda para que los verdaderos beneficiados por la misma (las entidades financieras rescatadas) sean quienes la paguen en última instancia. Por otro lado, habría que evitar la salida de capitales estableciendo restricciones a su libre movimiento, y no sería preciso subir los tipos de interés hasta en tanto no se percibieran tensiones inflacionistas con origen en un exceso de demanda, lo cual no es probable que ocurra en tanto no se salga de la recesión. También habría que establecer mecanismos para que los tipos de interés de préstamos hipotecarios no quedaran expuestos a alzas excesivas de los tipos de interés. En este sentido, podría explorarse la posibilidad de reinstaurar un banco público de crédito hipotecario que refinanciara en mejores condiciones aquellos préstamos imposibles de asumir por las familias ante circunstancias sobrevenidas asociadas a la crisis.

Fernando del Amo también apunta que “De acuerdo en que necesitamos vivir de otra manera, reducir nuestro nivel de derroche, de consumismo y que el decrecimiento y el buen vivir son objetivos hacia los que encaminarse, pero empobrecer de forma rápida y traumática a la gente no significa ir hacia un decrecimiento”. Desde mi punto de vista, entrar en una senda de decrecimiento no tiene porqué empobrecer a la mayor parte de la población. Se trata de avanzar hacia una nueva manera de vivir, desmercantilizando en parte la satisfacción de las necesidades básicas, y por tanto, liberando a las personas del endeudamiento de por vida. Se trata de un cambio de modelo en su conjunto, de sus valores y objetivos, y comenzar por lo relativo a una nueva ética monetaria y financiera es un paso adelante en esta dirección. El dinero cumple la función social de facilitar la actividad económica que en última instancia permite a la gente vivir mejor. Su gestión no puede seguir dejándose en manos de banqueros y especuladores sin escrúpulos.

Mi compañera Carmen, de ATTAC Madrid, escribe “Sólo hay un detalle de tu manifiesto, no menor, que no respaldo; si yo tuviera que decidir esta salida ni por lo más remoto dejaría que se fueran los capitales”. De acuerdo. Pero si algunos con anterioridad ya hubieran salido al barruntar el retorno a la peseta o simplemente por haber cambiado sus posiciones de euros a otras divisas (ante el temor de depreciación del euro), no permitiría después su entrada para culminar su jugada especulativa al aprovecharse de la variación del tipo de cambio. En el nuevo escenario, la financiación de la economía real (empresas productivas y familias) no quedaría en manos de bancos privados, sino de bancos públicos y cooperativas de crédito pegadas al territorio.

Mi buen amigo Jaime Royo, de Alatoz, en la Tierra de Jorquera y Ves, apunta “Salir del euro (…) doblaría la carga financiera al Estado, particulares y empresas. El choque podría ser brutal y entonces lo peor, ocurriría con adelanto”. Efectivamente, salir del euro supondría algún que otro contratiempo, pero continuar dentro de él, con las imposiciones que acaba de señalar el Consejo Europeo, no tiene porqué ser una opción mejor. Lo de la carga financiera pienso que también es discutible, pues una banca pública y cooperativa adecuadamente fomentada haría saltar el actual monopolio de los grandes bancos. Ya se que todo esto es muy difícil de instrumentar conforme está el patio, pero ¿quién iba a imaginar hace un año que el propio Rajoy pediría al BCE que comprara deuda masiva y directamente a los Estados en apuros y no en los mercados secundarios?. Pues ya lo ha hecho.

Las medidas que hoy nos parecen imposibles de aplicar, serán más factibles de llevarse a cabo cuando empeore la situación, con el agravante de que conforme pasa el tiempo sin actuar de manera contundente nos acercamos más al colapso.

viernes, 9 de diciembre de 2011

¿Debería España salir del euro? Cuanto antes, es tarde (I)





Tras la reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo y del Consejo de la UE de los días 8 y 9 de diciembre de 2011, continuar dentro de la moneda común sólo traerá más desigualdades y fracturas sociales

Hay quienes dicen que una salida del euro de España en el contexto de la actual crisis sería un desastre. Sin embargo, los/as que así se manifiestan no suelen calificar de desastre lo que YA está aconteciendo como consecuencia de seguir aferrados a toda costa al euro y a sus reglas: las nulas esperanzas de millones de trabajadores/as de encontrar un empleo, la quiebra generalizada de administraciones públicas y los servicios que hasta ahora venían prestando, el miedo creciente de la gente a su futuro inmediato, el poder absoluto de los magnates de las finanzas gracias a la connivencia de políticos cómplices, el aumento de la represión policial para frenar las ansias de ciudadanía de la gente indignada, el pisoteo de derechos sociales porque la estabilidad presupuestaria se impone a las personas,...

Toda esta cruda realidad se ha gestado, ha irrumpido y se está propagando gracias a una moneda única pensada y estructurada para mayor gloria de los bancos. Límites estrictos al déficit público y a la manera de financiarlo exclusivamente a través de los bancos privados y fondos de inversión especulativos. Un Banco Central Europeo (BCE) que se abre de par en par y ofrece créditos en barra libre a estos mismos bancos, mientras que se cierra a cal y canto a la hora de facilitar financiación a la economía real: pequeñas empresas, familias y administraciones públicas. Instituciones de la Unión Europea que, de acuerdo con su tradición de mercaderes más mezquina, no quieren ni oír hablar de fiscalidad justa ni de políticas redistributivas que permitan reforzar la solidaridad e invertir las vergonzosas desigualdades sociales.

Así, después de los resultados decepcionantes del Consejo de Gobierno del BCE y del Consejo de la UE, aliñados con los flirteos de ambas instituciones con el Fondo Monetario Internacional, la agonía del euro se prolonga, y se lastran con ruedas de molino las esperanzas de quienes más están sufriendo las consecuencias de la crisis. Por ello, ante este panorama desolador, cualquier alternativa se presenta como digna de estudio y de posible aplicación.

Salir del euro implica, sobre todo, recuperar instrumentos de política económica que tradicionalmente tenían los estados de la UE, y de los que hoy incluso siguen disponiendo EE.UU, Reino Unido, China y la mayor parte de los estados del mundo. Me refiero a utilizar la política monetaria y financiera para favorecer la consecución de objetivos como el impulso de la actividad económica dirigida a satisfacer las necesidades básicas de la ciudadanía (vía tipos de interés y tipos de cambio). También pasa por recuperar el control ciudadano de los mercados financieros y de las instituciones que operan en ellos, avanzando en el impulso y consolidación de una banca pública y cooperativa que atienda con criterios sociales aquellos ámbitos básicos de la vida que la banca privada deja de lado o bien atiende con criterios de usura.

Salir del euro implica, expulsar (bueno, saldrán ellos solos en estampida) a todos los capitales especulativos que ante el temor de una devaluación de la nueva peseta, buscarán evitar una pérdida patrimonial. Perfecto. Una vez que hayan salido, no hay que dejarles entrar de nuevo. Hay que imponer férreos controles de movimientos de capital para evitar que la especulación continúe con sus estragos, teniendo claro que ello (los controles de capital) fue la norma en todos los países desde el final de la II Guerra Mundial hasta los años 80 del siglo XX, en que el pensamiento único neoliberal puso precio a todo, de la mano de legislaciones desreguladoras y liberalizadoras, que favorecieron la concentración del poder y la privatización y desmantelamiento de lo público.

Salir del euro implica, reconocer la falacia y la inviabilidad del crecimiento económico como solución a los males sociales y ambientales de nuestras sociedades. Frente a un mercado global y un mundo en venta, es preciso apostar por relaciones sociales y económicas de cercanía donde, superado cierto nivel básico, más producción y consumo no es mejor. En definitiva, desenmascarar el mito del crecimiento económico y comenzar a transitar por las sendas que nos propone “el decrecimiento” y/o “el buen vivir”. De las dos funciones básicas del dinero, medio de cambio y depósito de valor, sólo debería protegerse la primera, y la segunda, ligada a la acumulación de riqueza y a la especulación financiera, debería restringirse severamente.

Salir del euro implica, rechazar la pertenencia a un club de países que se rige mediante normas fijadas por los grandes lobbies empresariales y financieros, donde dos estados marcan la estela a seguir y el resto aprueba acríticamente. Y si a algún gobierno se le ocurre cuestionarlas, se ejecuta un golpe de estado a partes iguales entre especuladores e instituciones económicas internacionales, y se ponen en el poder un grupo de “tecnócratas” bien adiestrados, con una amplia experiencia al servicio de la bestia financiera.

Salir del euro implica, tomar las riendas de nuestro propio destino. Asumir que se va a producir un fuerte choque con colapso incluido (en línea con el que ya está teniendo lugar), pero que podemos aprovechar el momento para impulsar de raíz un cambio de envergadura, no cosmético, en línea con la profundidad y la gravedad de la crisis sistémica en la que estamos inmersos.

Pero como cabe pensar que el próximo gobierno del PP no se va a sumar al cambio al que invitan estas propuestas, y además no hay tiempo que perder, toca a la gente, organizada en pequeñas comunidades, comenzar a vivir de otra manera. Sin perder de vista lo que ocurre en las altas instancias de gobierno, sin dejar de luchar en la calle por cambios globales, pero comenzando ya a transformar lo más cercano, lo local, comenzando por nosotros/as mismos/as, uniendo inquietudes y respuestas. No hay excusa. La desunión en estos momentos es un lujo que sólo podrían permitirse los ricos, y ni ellos la practican.