jueves, 19 de julio de 2012

Llamamiento de ATTAC a la movilización social permanente

Comunicado de Attac España apoyando la convocatoria del 19 de julio de 2012

Este pasado día 11 de julio los ciudadanos pudimos constatar de nuevo la distancia existente entre el gobierno (arropado por una amplia mayoría parlamentaria) y el pueblo español. Pudimos oír cómo se desgranaban, con una desvergüenza insultante y entre aplausos, una tras otra cada medida que el Gobierno actual (como también el anterior) dijo que no tomaría, y por lo cual pudo acceder a una confianza del electorado basada en promesas que hoy todos sabemos falaces. Entre las medidas aprobadas, ATTAC resalta:

- Una subida del IVA que nos coloca por encima de países como Alemania o Francia, impuesto indirecto que por gravar el consumo va a tener efectos devastadores en aquellas personas que difícilmente llegan a fin de mes, recayendo la mayor parte del esfuerzo en pensionistas, mileuristas (o aspirantes al título), y desempleados, pero también en la economía en su conjunto, al deprimir aún más la demanda interna. Para ATTAC, el rechazo a la subida del IVA debería acompañarse de la exigencia de una aplicación inmediata en la UE del Impuesto a las Transacciones Financieras, que son operaciones que no pagan impuestos.

- La eliminación para los trabajadores públicos de una de sus modestas pagas (la extraordinaria de Navidad), medida que, como la anterior, reducirá el consumo de las familias cuyas rentas proceden de trabajar para proveernos a todos los españoles de la sanidad, la educación, la ciencia, la seguridad, la justicia, y todo el resto de servicios públicos necesarios en una sociedad civilizada.

- La reducción de la prestación por desempleo supone añadir el insulto a la ofensa, y ello dirigido a las más humildes familias de este país, quienes sobreviven con esa minúscula renta, y que son ya demasiados millones de personas exponiéndose a la exclusión social y a la miseria.

- La eliminación de consorcios y mancomunidades o de ayuntamientos, que provocará la privatización de numerosos servicios públicos locales y autonómicos y que solo favorecerá a empresas amigas de los que ostentan el poder. Así como la demagógica propuesta de reducir concejales que en realidad esconde una disminución de la pluralidad democrática.

A ello se añaden otra serie de medidas que han de trasladar más la carga de la crisis financiera a quienes no solo no se beneficiaron de la burbuja que la causó, sino que en buena medida ya arrastraban la losa de hipotecas sobrevaluadas por inmuebles cuya tasación falaz fue la base de pingües beneficios del complejo inmobiliario financiero de este país.

Ni una sola de esas medidas va a mejorar la capacidad de la economía española para recuperarse, muy al contrario serán causa de peores resultados macroeconómicos y causarán devastación social en una sociedad ya muy dañada. A nadie engaña que dichas medidas solo tienen un destino, garantizar el pago de la deuda que el complejo inmobiliario financiero tomó en el exterior para hinchar la burbuja del ladrillo, con la connivencia de la banca de Alemania, de Francia o del RU. Esa misma deuda privada que ahora se quiere tornar en pública mediante el préstamo externo que garantizará el Estado, para capitalizar a quienes organizaron, hincharon y disfrutaron la burbuja.

Peor aún, no se ha tomado ni una sola medida para poner coto –y menos depurar responsabilidades- al riesgo sistémico que han causado esas entidades financieras y grandes empresas. Y no solo no se les castiga sino que además se les premia, accediendo a su petición de reducción del poder de negociación de los trabajadores, o la apertura de posibilidades de lucro mediante privatizaciones de los servicios públicos que puedan ser rentables, o la permisividad ante sus prácticas oligopólicas cuando no de manipulación de precios, o la amnistía fiscal a los grandes evasores o la continuidad de megaproyectos ruinosos contratados con esas mismas grandes empresas que en este último año han incrementado un 5% los ingresos de sus cúpulas directivas. Se pretende la privatización del Estado, para negocio de grandes empresas, bancos y capitalistas. Ninguna de las medidas propuestas se acompaña de un mayor control de las transnacionales, de las grandes cadenas comerciales y de distribución y de la banca.

Ante tamaña desvergüenza criminal la sociedad está despertando, percibiendo que el gobierno tan solo presta oídos al interés de una minoría acaudalada, y por ello más y más ciudadanos y ciudadanas nos estamos alzando contra esas injusticias que vacían de contenido nuestra democracia como Estado social y de derecho que declara ser.

ATTAC se posiciona contra ese dictado de políticas económicas criminales, y anima a la ciudadanía a que se oponga a ellas y participe en esta confrontación sabiendo que lo que está en juego es el bienestar de la mayoría (cuando no su supervivencia) frente a la codicia de una oligocracia insolente, insociable, e irresponsable. No queda más remedio que salir a manifestar nuestro rechazo de estas medidas, sin miedo a la creciente y violenta represión de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que ya se está produciendo, sabiendo que la unidad de acción en la calle de toda la ciudadanía comprometida es la mejor defensa de la democracia y de los derechos sociales y políticos que este gobierno ilegítimo está atropellando de forma descarada. ATTAC hace un llamamiento a la movilización social permanente y apoya la convocatoria del próximo 19 de julio como primera jornada de esa movilización social en toda España.

16 de julio de 2012

domingo, 15 de julio de 2012

LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS DEL GOBIERNO DE ESPAÑA Y DEL GOBIERNO DE CASTILLA-LA MANCHA NO CONTESTAN…¿O NO SABEN?


En los últimos 8 meses, Ecologistas en Acción de Albacete (EeA-AB) y la Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM) ha obtenido la callada por respuesta a varias peticiones de información o recursos realizados ante las administraciones públicas.

De acuerdo con la Ley 27/2006 por la que se regulan los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente, cualquier asociación o particular tiene derecho a acceder a la información ambiental que obre en poder de las autoridades públicas, sin que para ello se esté obligado a declarar un interés determinado. Amparados en esta Ley, hemos formulado las consultas y recursos que se mencionan a continuación.

El urbanismo salvaje: la amenaza que no cesa
La primera de estas peticiones fue una carta registrada el pasado 30 de noviembre de 2011 en las sedes de la Confederación Hidrográfica del Júcar en Albacete (ver aquí) y de la Comisión Provincial de Urbanismo de Albacete (ver aquí). En dicha carta trasladábamos a las administraciones central y autonómica nuestra preocupación por las implicaciones negativas para el dominio público hidráulico en el caso de llegar a aprobarse el Plan de Ordenación Municipal (POM) de San Pedro (Albacete).

Señalábamos en la misma que, sin perjuicio de la autonomía municipal en materia de ordenación del territorio, nos parecían absolutamente desmesuradas e irreales las previsiones que el POM hace respecto a la calificación de nuevo suelo urbanizable tanto para uso residencial como industrial. Pensábamos, y seguimos creyendo, que los tiempos del urbanismo desaforado y antisocial han pasado, lo que debería servirnos para no incurrir en los mismos errores de cara al futuro.

Pero lo que más nos preocupaba es la actuación que se pretende llevar a cabo sobre el río Quéjola. El POM prevé una serie de “medidas correctoras” encaminadas a aumentar su capacidad de drenaje en su tramo colindante al casco urbano, a pesar de tratarse de un cauce que no tiene en la actualidad ningún problema de esta naturaleza. El encauzamiento “salvaje” del cauce principal así como el drenaje transversal de la margen izquierda de la vega no tiene razón de ser. Sólo conllevarían obras de elevado coste monetario y gran impacto ambiental y paisajístico sobre una vega relativamente bien conservada en la actualidad. Lo más razonable, según nuestra opinión, sería respetar las zonas inundables de la vega de San Pedro y evitar las construcciones, tal y como a lo largo de siglos han hecho las gentes de esa localidad. Por eso no compartimos el sentido del informe emitido por la CHJ con fecha 17-11-2010, registro de salida 3810, que después de establecer una serie de impedimentos a la declaración de zona urbanizable en la vega del río, finalmente da su visto bueno condicionado al desarrollo de unas obras de gran envergadura que supondrían el deterioro irreversible de un cauce y una vega de gran valor ambiental y patrimonial.

La caza del conejo de monte causante de daños en cultivos: matar moscas a cañonazos

El día 23 del pasado mes de marzo se presentó un recurso de alzada ante la Consejera de Agricultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (ver aquí), contra la Resolución de 7-3-2012 de los Servicios Periféricos de Agricultura de Albacete que prorrogaba la declaración de comarcas de emergencia cinegética temporal por daños del conejo de monte, autorizando su caza hasta el 1 de abril mediante hurón y redes, y hurón y escopeta. El motivo era que en este período muchas especies protegidas catalogadas como vulnerables o en peligro se encuentran en período de cortejo y reproducción, y por lo tanto se produce un daño sobre las mismas. Ante esta autorización indiscriminada para la caza del conejo, pensamos que en su lugar deberían haberse establecido, mediante los informes técnicos pertinentes, los lugares concretos donde existe exceso de población de conejos, pero no haber hecho una autorización general para todas las comarcas o términos municipales. Esta prórroga no ha tenido resultados positivos de control, tal y como lo han reconocido las propias organizaciones agrarias. La estrategia principal para el control de la sobrepoblación de conejos es muy simple, aunque requiere su tiempo, y pasa por recuperar el equilibrio natural, mediante una relación presas-depredadores compensada. Y justamente, por presiones e intereses de ciertos sectores de cazadores y una visión cortoplacista, se han realizado actuaciones que caminan en el sentido contrario.

El control de depredadores de especies cinegéticas: ni estudios ni informes que lo justifiquen

El pasado 28 de marzo de 2012, presentamos una solicitud de información (ver aquí) sobre las autorizaciones de control de depredadores de especies cinegéticas (zorros y urraca fundamentalmente). Iba dirigida al Coordinador de Servicios Periféricos de la Consejería de Agricultura en Albacete, y en la misma se cuestionaban prácticas autorizadas por la Administración sin llevar a cabo los estudios previos que las justificasen. Para finalizar se solicitaba información sobre si se han concedido en la provincia de Albacete autorizaciones de esta naturaleza a titulares de cotos cinegéticos, así como los informes y condicionantes que se han exigido. Cuestionamos el control de depredadores por muchos argumentos, pero el principal de estos últimos años es que se han seguido autorizando métodos de control incluso en zonas donde había sobrepoblación de conejos, contribuyendo aún más al desequilibrio en el medio natural y a favorecer la explosión actual de los conejos.

Han pasado casi 8 y 4 meses respectivamente, desde que se presentaron estas solicitudes de información y/o recursos, y las administraciones central y autonómica han dado la callada por respuesta. En definitiva, nuevos ejemplos de la nula voluntad de responder a justas demandas ciudadanas de información que tienen amparo en la legislación vigente. Por ello, cabe hacernos la siguiente pregunta: ¿para qué queremos administraciones públicas que no garantizan los derechos básicos y que además actúan con prepotencia y desprecio hacia la ciudadanía y las organizaciones sociales?.




NUESTRAS CAJAS RURALES LOCALES: MIRANDO AL FUTURO



Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Villamalea, Casas Ibáñez y Mota del Cuervo

20 de junio de 2012

En las asambleas celebradas el pasado domingo 10 de junio de 2012, los/as socios/as de las cajas rurales locales de Villamalea, Casas Ibáñez y Mota del Cuervo manifestaron su firme oposición a la propuesta de integración de sus cooperativas de crédito con Caja Rural de Castilla-La Mancha. La propuesta de integración fue planteada, negociada y defendida por los actuales consejos rectores.

Dicha oposición de las asambleas soberanas llevaba implícito un mandato a sus consejos rectores para adaptarnos a los nuevos tiempos, pero siempre desde soluciones locales de gestión en cercanía, que garanticen la independencia de nuestras cajas rurales, implicando a la masa social y al resto de la gente de nuestros pueblos a una participación cada vez más intensa y responsable, avanzando en la cooperación entre iguales.

Es ahora, pues, el momento de comenzar a pensar, debatir y consensuar los Planes de Futuro de nuestras cajas rurales, para que tan pronto lo tengamos claro, nos pongamos todos/as manos a la obra. Este proceso debe organizarse y desarrollarse de manera transparente, explicando a la gente de manera sencilla a la vez que con rigor, las características más relevantes del ámbito social, económico y financiero donde operan nuestras cooperativas de crédito. Sólo a través de una información rigurosa, comprensible y plural podremos tomar las decisiones más convenientes para que el futuro de nuestras cajas rurales locales siga siendo esperanzador, al lado de nuestra gente, en el corazón de nuestra tierra.

Desde la Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Villamalea, Casas Ibáñez y Mota del Cuervo adelantamos de manera telegráfica lo que a nuestro entender deberían ser las características distintivas de nuestras cooperativas de crédito en el futuro. Y lo hacemos sólo con la intención de lanzar el debate, sin ninguna pretensión de imponer, tan sólo con el deseo de avanzar en temas que pensamos deben ser objeto de reflexión y toma de postura. Entre ellos cabría citar los siguientes:

- Nuestras cajas rurales locales deben mantener e impulsar su vigente modelo de gestión democrática de alta intensidad, donde los/as socios/as tienen la capacidad de participar directamente y sin intermediarios en la vida cotidiana de estas entidades. Si algo ha dejado claro la presente crisis financiera es que no podemos confiar nuestros ahorros a entidades bancarias que, sin ningún tipo de control por parte de los ahorradores y de los organismos de regulación y supervisión, buscan conseguir la mayor rentabilidad con nuestro dinero a través de la especulación y prácticas inmorales.

- Nuestras cajas rurales locales deben de seguir absolutamente vinculadas a los sectores que hace medio siglo estuvieron detrás de su nacimiento: la agricultura y la ganadería. Son la base de la riqueza de nuestros pueblos, y por ello deben tener un apoyo especial.

- Nuestras cajas rurales locales deben abrirse aún más a la actividad industrial y de servicios de nuestros pueblos, así como al resto de potenciales socios/as y clientes. Es preciso iniciar una campaña de concienciación e información ambiciosa en nuestros pueblos y su entorno más inmediato, para explicar a toda la gente las virtudes de nuestras cooperativas de crédito, como un patrimonio social que hemos de defender y hacer crecer, animando a nuestros/as vecinos/as a hacerse socios/as y a participar activamente en las mismas.

-Nuestras cajas rurales locales deben operar en todo momento con criterios de prudencia, rentabilidad económico-social y legalidad, cumpliendo de manera estricta y sin excusas la normativa del Banco de España, siendo referentes de autogestión, transparencia y buenas prácticas.

- Nuestras cajas rurales locales deben avanzar hacia su conversión en entidades financieras éticas, que presten especial atención al destino y a las consecuencias de sus inversiones, para que con nuestro dinero no se alimenten burbujas especulativas, no se financien proyectos que deterioran el medio ambiente, no se concedan créditos a empresas que no respetan los derechos humanos, no se busque la máxima rentabilidad a toda costa,… En el ámbito de las finanzas éticas la pregunta relevante no es ¿qué tipo de interés me va a dar mi entidad financiera por mi dinero?, sino ¿qué va a hacer mi entidad financiera con mi dinero?.

- Nuestras cajas rurales locales deben actualizar/adaptar las uniones con otras cajas rurales que hasta ahora han tenido lugar alrededor de grupos cooperativos (Grupo Caja Rural). Dichas uniones han permitido prestar servicios mancomunados de calidad y a costes asumibles, con un elevado margen de independencia de las entidades que forman parte de las mismas.

Los tiempos difíciles que nos toca vivir van a ser mucho más llevaderos y van a alumbrar más esperanzas si en los pueblos nos unimos para desarrollar las actividades cotidianas fundamentales para la vida, si aprovechamos las fortalezas con que ya contamos y contribuimos a su difusión y perfeccionamiento. No cabe duda que nuestras cajas rurales locales son uno de esos pilares.

miércoles, 13 de junio de 2012

LAS CAJAS RURALES LOCALES DE VILLAMALEA, CASAS IBÁÑEZ Y MOTA DEL CUERVO SEGUIRÁN SIENDO INDEPENDIENTES

Nota de prensa de la Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Villamalea, Casas Ibáñez y Mota del Cuervo (11-6-2012)

LAS CAJAS RURALES LOCALES DE VILLAMALEA, CASAS IBÁÑEZ Y MOTA DEL CUERVO SEGUIRÁN SIENDO INDEPENDIENTES

Las asambleas de estas 3 entidades han rechazado contundentemente la integración con Caja Rural de Castilla-La Mancha

En las asambleas celebradas ayer domingo día 10 de junio, los/as socios/as manifestaron su firme oposición al contrato de integración con Caja Rural de Castilla-La Mancha que habían presentado los tres consejos rectores de estas entidades. En las tres entidades los votos negativos han superado a los que han apostado por apoyar la propuesta de integración. Los votos se han repartido de la siguiente forma. En Mota del Cuervo (Cuenca) el resultado fue de 861 NO y 203 SI (80% y 20% respectivamente). En Villamalea (Albacete) fueron 256 noes (56%) y 226 sies (44%). En la asamblea de Casas Ibáñez (Albacete) han sido 190 votos para el NO (61%) y 124 votos para el SI (39%). En cualquier caso para salir adelante esta propuesta tendría que haber obtenido una mayoría cualificada de 2/3 de los votos en cada una de las tres entidades.

“El trabajo de información, difusión y debate de ideas que se ha desarrollado desde la Plataforma ha permitido que los/as socios/as de nuestras entidades hayan podido escuchar diferentes puntos de vista y decidir en consecuencia. Los resultados invitan a seguir trabajando por nuestra tierra y nuestra gente, a través de cooperativas de crédito locales que tienen más de 50 años de vida. Adaptándonos a los nuevos tiempos, pero siempre desde soluciones locales, implicando a la masa social y al resto de la gente de nuestros pueblos”, han señalado los portavoces de la Plataforma, que está constituida por socios de las tres cajas rurales locales.

“Los argumentos negativos, catastrofistas y del miedo deben dejar paso a un futuro de esperanza, porque podemos y debemos construirlo entre todos/as, respetando la pluralidad y confiando en nuestra gente, avanzando en la cooperación entre iguales, con el mismo espíritu con que nuestros/as abuelos/as iniciaron esta aventura en tiempos mucho más difíciles que los que nos toca vivir ahora”, expresaron desde la Plataforma en Defensa de las Cajas Rurales Locales.

Por último constataron esperanzados que “la perfecta colaboración a través de la Plataforma entre socios de las tres entidades locales de la región puede ser la base de un estrechamiento de vínculos y la búsqueda de un futuro común a través de diferentes convenios de colaboración que, respetando el compromiso y la autonomía de cada una con su tierra, genere buenas sinergias y permita seguir prestando servicios financiero eficientes y de calidad”.

lunes, 4 de junio de 2012

DEFENDIENDO NUESTRAS CAJAS RURALES LOCALES: POR NUESTRA TIERRA Y NUESTRA GENTE (III)

Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez

La integración de nuestras pequeñas cajas rurales locales con otra de mayor tamaño y diferente ámbito territorial supondría su desvinculación del territorio que las vio nacer y el inicio de un proceso de expansión territorial de alto riesgo financiero.

Caja Rural de Castilla-La Mancha está llevando a cabo un ambicioso y “peligroso” Plan de Expansión, en unos momentos en que la tendencia general dentro del sector financiero es la del cierre de oficinas. En concreto ha creado 29 agencias con el formato de franquicias, además de haber abierto 10 nuevas oficinas en las provincias de Albacete, Cuenca y Ciudad Real, en todo caso fuera de su territorio natural de implantación (las provincias de Toledo y Guadalajara). La experiencia reciente nos enseña que todas las entidades financieras que se han embarcado en agresivos procesos de expansión territorial han acabado mal o muy mal.

En esta línea, tanto Caja Rural de Castilla-La Mancha como Globalcaja están conformándose ya como las continuadoras del papel que hasta hace poco representaba Caja Castilla-La Mancha en el concierto financiero y político regional. Ambas entidades están asumiendo una serie de operaciones de alto riesgo asociadas a la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCLM), de Ayuntamientos de grandes ciudades, de ciertos colegios oficiales, de empresas de la Comunidad de Madrid, de oficinas de farmacia, de empresas prestadoras de servicios sociales,…con un nexo común: sus problemas financieros están relacionados con los impagos de la JCCLM. Esta precariedad financiera de la administración regional tiene visos de convertirse en permanente, y por lo tanto podría hacer pasar gravísimas dificultades a toda la cadena de agentes y entidades financieras implicadas. En todos estos casos, las grandes cajas rurales de la región están desligándose del territorio rural y sus gentes que las vieron nacer y desarrollarse, asumiendo operaciones con elevados riesgos (ejemplo: calificación de bono basura que tiene la deuda pública de la JCCLM), lo que implica un círculo vicioso que empeora la solvencia por la mayor ponderación que tienen dichos activos a la hora de determinar la ratio de solvencia.

Hace un año (8-6-2011), un grupo de profesores de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete ya alertaban de la desvinculación territorial afirmando que “Por su parte, las cajas rurales, de las que había provinciales y locales, están embarcadas en un proceso de fusión y conversión en cajas rurales de ámbito regional. Así se produce un alejamiento del territorio y de los pueblos que las forjaron hace casi medio siglo, porque las decisiones sobre su gestión se centralizarán, se reducirán los cauces de participación directa de sus socios en la vida de la entidad, y poderes políticos y económicos buscarán la forma de utilizarlas en beneficio particular” (http://gregoriolopezsanz.blogspot.com.es/2011/06/cajas-rurales-locales-financiacion.html).

La integración de las 4 entidades reforzaría la solvencia y liquidez del SIP que se creara gracias a que las ratios de las 3 entidades locales en esta materia son mejores que los de la Caja Rural de Castilla-La Mancha. Pero ello será a costa de un fuerte empeoramiento de las ratios individuales de cada caja rural local, que con un peso de apenas el 15% en el SIP se verán arrastrados a la baja por el peso hegemónico de la entidad central. La ratio de solvencia (core capital o Tier 1 = capital+reservas/activos ponderados por el riesgo) de Caja Rural de Castilla-La Mancha ronda el 15%, mientras que el de las 3 cajas rurales locales es sustancialmente mejor (alrededor del 22% de media), por lo que tras la constitución del SIP la nueva ratio de solvencia conjunta bajará para las cajas rurales locales por debajo del 20% (el 16% aproximadamente). Es decir, en este caso, la excelente salud financiera de las entidades adheridas permite aumentar la ratio de solvencia de la entidad central, a costa de empeorar el de las primeras.

Lo anterior (la mejora de las ratios que va a experimentar la entidad resultante del SIP) va a permitir que Caja Rural de Castilla-La Mancha siga adelante con su peligrosa y arriesgada política de expansión territorial y de inversiones (concesión de préstamos en sectores ajenos a la agricultura, la ganadería, las familias y las PYMES del ámbito rural). En estos tiempos, más que nunca, se impone la prudencia, evitando entrar en nuevos negocios de muy discutible rentabilidad social, que más pronto que tarde podrían requerir rescates públicos (de los que cada vez tenemos más ejemplos). Si la entidad central se va al traste, las cajas rurales locales serían arrastradas, ya que unen su porvenir al de Caja Rural de Castilla-La Mancha. Si nuestras cajas rurales locales no tienen necesidad de integrarse, ¿por qué tanto empeño en ello?.

Hemos solicitado en diversas ocasiones a los consejos rectores información relativa a los costes operativos de las entidades en la actualidad y cuáles serían los resultantes con posterioridad a la hipotética constitución del SIP. Siendo la reducción de los costes operativos el objetivo principal de la constitución del SIP, no puede tomarse una decisión al respecto sin un estudio sereno y pormenorizado de los mismos. A pesar de ser ésta una petición de información reiterada que hemos hecho desde el inicio de este proceso, a estas alturas aún sigue sin ser atendida. Pudiéramos llevarnos la sorpresa de que unos mayores costes de servicios generales de la Entidad Central se repercutieran a las Entidades Adheridas vía SIP. Insistimos, no se ha proporcionado información alguna sobre estos extremos para poder tomar una decisión al respecto. Por ello, esta Plataforma ha elaborado dicha información basándose en datos oficiales de la UNACC (Unión Nacional de Cooperativas de Crédito), y nuestros temores se han visto confirmados.

Las conclusiones no pueden ser más claras. Las ratios de número de socios por trabajador, número de tarjetas de crédito por trabajador, créditos concedidos por trabajador, costes que soporta cada socio por trabajador y el % que suponen los costes de personal respecto a los préstamos concedidos son escandalosamente más altos en la Caja Rural de Castilla-La Mancha, y lo serían también en el SIP, respecto a los que ahora soportan las 3 cajas rurales locales.

En el ámbito estatutario de nuestras cajas rurales (que son locales) nuestro tamaño no puede decirse que sea pequeño sino todo lo contrario. Es cierto que somos entidades pequeñas en el plano nacional pero como solo operamos a nivel local nuestro tamaño es bastante relevante si nos comparamos con el resto de entidades que existen en cada uno de nuestros municipios.

En lo que toca al poder de decisión, la integración a través del SIP supondría un absoluto vaciamiento de las competencias de las Asambleas y los Consejos Rectores de las entidades adheridas, por lo que la participación de los/as socios/as de estas pequeñas entidades carecería de sentido. Se establece en el Contrato de Integración que los elementos fundamentales de la vertebración del Grupo serán: una instancia central de Gobierno (la entidad central), una integración financiera (mutualización de solvencia, liquidez, tesorería y resultados del 100%) y una integración funcional (de política financiera, de operativa y de negocio). Y se estipula que se hará con respeto a la personalidad jurídica y al ámbito territorial de cada entidad. Pues bien, todo esto es “querer y no poder”. Es decir, las entidades adheridas serán las encargadas de aplicar en su ámbito territorial las políticas que les vengan impuestas desde la entidad central, a la que estarán absolutamente ligadas mediante una relación de total dependencia. El mantener la marca y ámbito territorial natural de las entidades adheridas es algo testimonial y de imagen, porque lo importante, la política financiera, vendrá dictada desde la entidad central. Los 3 Consejeros de las entidades adheridas no tendrán ninguna capacidad de veto para evitar decisiones contrarias a los intereses de sus entidades.

(Continuará)

Más información:

http://www.facebook.com/profile.php?id=1024635281#!/pages/Cajas-Rurales-Locales/218840694812518

viernes, 1 de junio de 2012

DEFENDIENDO NUESTRAS CAJAS RURALES LOCALES: NO QUEREMOS SER VASALLOS DE NADIE (II)

Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez

La integración que se propone para nuestras 3 cajas rurales locales (Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez) no se produciría en un plano de igualdad, sino que la Caja Rural de Castilla-La Mancha mandaría y las 3 cajas rurales locales obedecerían. Habría una entidad líder y el resto serían seguidoras de la anterior en todo aquello que la primera estableciese, es decir, se perdería la soberanía y el poder de decisión en asuntos de vital importancia.

Aunque jurídicamente definan la integración como un Sistema Institucional de Protección + Grupo Cooperativo, en la práctica sería una absorción de las cajas rurales locales por parte de Caja Rural de Castilla-La Mancha.

Esto equivale a una fusión aunque no tenga la modalidad jurídica de una sociedad anónima (como en el caso de Bankia) o de una cooperativa de segundo grado (que es la fórmula jurídica de las cajas rurales locales). La opción elegida es la de Grupo Cooperativo, donde habrá una “entidad central” que a través del SIP adoptará todas las decisiones importantes relativas a la integración de sus negocios, de servicios de interés común, la protección mutua frente al riesgo de liquidez e insolvencia, la mutualización de resultados y la centralización de sus estrategias de negocio y políticas básicas). Las “entidades adheridas” estarán obligadas a asumir dichas decisiones.

A este respecto, el argumento a favor de la integración según el cual “nos obliga el Banco de España”, nunca ha sido justificado documental. En varias ocasiones hemos solicitado a los consejos rectores de nuestras cajas rurales locales que se nos proporcione documentación por escrito respecto a las mencionadas observaciones del Banco de España y a las exigencias de tamaño y eficiencia de las entidades, pues de lo contrario, se estaría ocultando a sus socios/as información absolutamente relevante para entender y valorar el Contrato que se nos presenta para su consideración.

No queremos que se nos meta más miedo, sino que, en el caso de tener que afrontar problemas, se analicen en positivo las estrategias para superarlos, desde la tranquilidad de ser entidades completamente solventes, que a lo largo de 50 años se han sabido adaptar a los cambios exigidos en la regulación del sector, y que ahora no va a ser menos. No podemos, no debemos, rendirnos a las primeras de cambio e integrarnos con Caja Rural de Castilla-La Mancha, una entidad que nada tiene que ver y en nada se parece a las nuestras.

Nuestros pueblos siempre han luchado por la libertad, incluso en tiempos mucho más convulsos que éstos. El SIP que se propone es un paso atrás en la libertad y un paso adelante en la sumisión, pues establece la existencia de una única unidad de decisión (entidad cabeza o central) cuyos acuerdos serán obligatorios para todas las entidades del SIP. A su vez se adoptarán compromisos recíprocos de solvencia, liquidez y mutualización de resultados. Ello es un ejemplo más de “sumisión” de las entidades adheridas a lo que establezca la entidad central. Ésta última regirá la marcha del SIP en un contexto de mayoría aplastante en los órganos de decisión del mismo.

Las competencias delegadas por el SIP en los Consejos Rectores de las cajas rurales locales o son de escasa relevancia o estarán condicionadas en su desarrollo por la política marcada desde el SIP, es decir, decidiremos en nuestros pueblos aquello que nos digan desde arriba. Se trata de competencias como la aprobación de operaciones de riesgo de crédito hasta el 15% de los recursos propios de la entidad, la aplicación de las políticas del SIP, la determinación del sentido del voto de sus representantes en el Consejo Rector del SIP, la gestión del Fondo de Educación y Promoción, la designación de representantes en el Consejo Rector del SIP, la gestión de las políticas de personal en aplicación de las marcadas por el SIP y el régimen tarifario de operaciones de activo, pasivo y comisiones con arreglo a la política del SIP. Todas ellas son de absoluto sentido común y de escasa relevancia, o en el resto de casos, consisten en gestionar competencias de acuerdo con las directrices que emanan desde arriba, con nulo margen para adaptarlas a las peculiaridades de cada una de las Entidades Adheridas, pues siempre se utiliza la coletilla “de acuerdo con la política marcada por el SIP”.

La política de riesgos del futuro SIP podría dejar sin financiación proyectos de interés local que no cumplan determinados criterios técnicos como avales o rentabilidad financiera. Y es que, hasta ahora, las cajas rurales locales han llevado a cabo una evaluación de riesgos que ha ponderado sobre todo el conocimiento y la cercanía a las personas que solicitaban préstamos, y que se ha manifestado a su vez como eficiente (con las ratios de morosidad más bajas de todo el sector financiero). En el futuro, dentro del SIP, esto ya no será así, y podría ocurrir que las exigencias de política de riesgos impidieran financiar determinados proyectos de inversión en nuestros pueblos que no contaran con avales suficientes o no alcanzaran determinados umbrales de rentabilidad.

Igualmente, con el SIP aumentarían las posibilidades de pérdidas de empleo entre los/as trabajadores/as de las cajas rurales locales. La experiencia de los procesos de fusión o integración de entidades financieras en España muestra que el colectivo más castigado en todos estos procesos ha sido el de los empleados/as de las entidades afectadas. Tras las fusiones se ha perdido entre el 20 y el 25% del empleo existente en el sector de las cajas de ahorro respecto al existente con anterioridad. La reducción de costes operativos pasa necesariamente por la vía de los despidos de personal y la agrupación de los servicios generales en la Entidad Central.

El SIP propuesto es un viaje sin retorno, donde las cajas rurales locales, desde el mismo momento de la adhesión, perderán toda posibilidad de volver atrás. El SIP tendrá una duración mínima de 12 años, así como un régimen de bajas voluntarias y obligatorias que en todo caso deberán ser autorizadas por el Banco de España. Las penalizaciones por baja, se trate tanto de voluntaria como obligatoria, implicarán una sanción económica igual al 30 ó 35% de los recursos propios, según cada caso, además de una indemnización por los daños y perjuicios causados al SIP. Toda la tramitación del procedimiento de baja corresponderá al Consejo Rector de la Entidad Central del SIP. Estas condiciones draconianas son, de hecho, la forma de convertir el SIP en un contrato permanente e indefinido, de facto irreversible. Los promotores son conscientes de los escasos refuerzos positivos e interés que el modelo tiene para nuestras cajas rurales locales, de ahí que pongan todo tipo de impedimentos para dificultar la salida. Sería el fin de nuestras cajas rurales locales tal y como las hemos conocido hasta ahora.

En el SIP que pretende crearse, las cajas rurales locales no podrán decidir respecto a futuros compañeros de viaje, ya que la potestad de aprobar la adhesión de nuevas entidades quedará sólo en manos del Consejo Rector de la Caja Rural de Castilla-La Mancha. Otro ejemplo más de la supremacía absoluta de la Entidad Central respecto de las pequeñas cajas rurales locales. Éstas últimas no tendrán posibilidad alguna de oponerse a nuevas adhesiones que puedan entender que perjudican sus intereses. A la vista de cómo se han desarrollado otras experiencias de SIP similares en el sector de las cajas rurales en España, serían altas la posibilidades de que más pronto que tarde las cajas rurales locales que ahora se integraran en el SIP perdieran totalmente su identidad y se diluyeran en una macroentidad financiera absolutamente desvinculada de nuestra tierra y nuestra gente (caso de Cajacampo tras su SIP con Cajamar).

(Continuará)

Más información:


martes, 29 de mayo de 2012

DEFENDIENDO NUESTRAS CAJAS RURALES LOCALES: LO PRIMERO, LAS FORMAS (I)

Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez

Desde hace año y medio se venía especulando con la posible integración de las cajas rurales locales de Mota del Cuervo, Villamalea y Casas Ibáñez con otra caja rural de mayor tamaño y ámbito territorial. Hace unos días, los Consejos Rectores de estas 3 entidades aprobaron un Contrato de Integración con la Caja Rural de Castilla-La Mancha. A través de la serie de pequeños artículos que se inicia con el de hoy, desde la Plataforma por la Defensa de las Cajas Rurales Locales queremos mostrar nuestra oposición a dicho contrato, para que nuestros pueblos en general y los/as socios/as de estas pequeñas cooperativas de crédito en particular, cuenten con más puntos de vista y razones a la hora de ejercer su voto al respecto en las asambleas que hay convocadas para el próximo domingo 10 de junio.

Lo primero de todo, tal y como ya tuvimos ocasión de hacer en las Asambleas del año pasado, es manifestar nuestro reconocimiento y agradecimiento a los diferentes Consejos Rectores y trabajadores/as de nuestras cajas rurales locales que desde su creación hace 50 años han dedicado su tiempo y esfuerzo a consolidar y hacer más fuertes a estas entidades, como un instrumento fundamental al servicio de las gentes y las empresas de nuestros pueblos. Es justo reconocerlo, y así lo hacemos.

No obstante lo anterior, toca ahora también señalar algunos elementos importantes con los que estamos en completo desacuerdo. Pero no estamos en contra porque sí, sino porque creemos que la integración que se nos propone es una opción que condena a nuestras cajas rurales a un papel de sumisión, dependencia y riesgo respecto a la Caja Rural de Castilla-La Mancha (CRCLM). Para apoyar esta postura vamos a dar a continuación razones argumentadas, con el fin de que TODOS/AS los/as socios/as, a quienes toca tomar la decisión final, puedan hacerlo con la información, el tiempo y el debate necesarios.

Las Asambleas de estas tres pequeñas cajas rurales locales celebradas el pasado mes de junio de 2011 determinaron que el Consejo Rector llevaría a cabo actos informativos con sus socios/as para tratar sobre el futuro de las mismas. Casi 11 meses después de dicho acuerdo Asambleario, los diferentes consejos rectores han dado cumplimiento al mismo, pero no para iniciar todo un proceso de estudio y análisis de los diferentes escenarios de futuro que se plantean a nuestras cajas rurales, sino para presentar un documento cerrado que ya ha sido aprobado, y al que solo resta su visto bueno por la Asamblea y por el Banco de España para que surta efectos legales. Con todos nuestros respetos a los consejos rectores, insistimos, con todos nuestros respetos, creemos que esta manera de proceder ha hurtado el debate a la masa social de las entidades en un asunto de absoluta transcendencia para su futuro, al no haberse aportado ninguna información sustancial y objetiva sobre asuntos tales como:

- la normativa legal del Banco de España o del Ministerio de Economía que obliga a nuestras cajas rurales locales a iniciar procesos de integración con otras entidades de mayor tamaño,

- la estructura actual y la previsible de los costes de explotación de la entidad, para seguir prestando servicios financieros de calidad como se ha venido haciendo hasta ahora,

- las diferentes vías estratégicas para adaptar y reforzar la entidad ante los cambios que está experimentando el sistema financiero en los últimos tiempos.

Por todo ello pensamos que, en tanto en cuanto no se aborden estos asuntos con carácter previo, debería quedarse sobre la mesa el Contrato de Integración que se nos ha presentado. Dicho Contrato de Integración es una respuesta inadecuada (no debatida, de arriba hacia abajo) a los retos a que se enfrenta nuestra caja rural local.

En las Asambleas Ordinarias del año pasado, los consejos rectores apelaron a la integración con otras entidades basándose en que el Banco de España así lo exigía. En todo este tiempo, ninguna prueba han aportado de este extremo. Es más, especialistas del ámbito financiero de la talla de Francisco Álvarez, quien impartió una conferencia en Casas Ibáñez el pasado 20 de abril, negó contundentemente que hubiera disposiciones legales del Banco de España que obligaran a la integración. Además, algún Presidente de estas pequeñas cajas rurales locales ha manifestado que el conjunto de las Cajas Rurales en el sistema financiero español no supone más del 5%, por lo que al Banco de España no le preocupa lo más mínimo su estructura, algo que choca y contrasta con las supuestas exigencias del Banco de España. Además, porque todo hay que decirlo, el Banco de España es hoy un organismo regulador y supervisor que ha demostrado a las claras su incompetencia y mal hacer, al no haberse enterado del callejón sin salida en que se iban metiendo las entidades financieras españolas a través del ladrillo, y al haber propuesto como solución fusiones e integraciones que se han manifestado como bombas de relojerías que están estallando en las últimas semanas, poniendo en jaque a todo el sistema (casos de CCM, CAM, Cajasur, Banco de Valencia, Bankia). Con todos nuestros respetos a los técnicos del Banco de España, que seguro que en muchos casos han alertado y denunciado a sus superiores estos derroteros de alto riesgo, el Banco de España y a la cabeza su Gobernador, ha estado siempre a las órdenes de la gran banca y de los gobiernos de turno, contra el pueblo llano. NO ACEPTAMOS, las recomendaciones del Banco de España respecto al tamaño apropiado de nuestras entidades, las tomamos justo en sentido contrario, es decir, aquello que no hay que hacer para poder seguir adelante…y a la evidencia empírica nos remitimos. HOY, el propio Gobierno de España, echando balones fuera (todo sea dicho de paso), está encargando a consultoras externas y al Banco Central Europeo la cuantificación del lastre de los activos dudosos de los bancos ligados al negocio inmobiliario. Al Banco de España…ni se le ha consultado.

Ahora, los consejos rectores de estas pequeñas cajas rurales locales, además de seguir esgrimiendo este argumento, añaden que el panorama económico español apunta a un empeoramiento en los próximos años, y que conforme pase el tiempo, la cuenta de resultados de éstas entidades van a experimentar mermas que pudieran hacerle incurrir en pérdidas en un plazo de 3 ó 4 años, y por lo tanto, se debilitaría su posición de cara a negociar una integración futura, y la autoridad competente nos obligaría a fusionarnos con alguna entidad. Antes y ahora, el mismo argumento, el del miedo: todo se va a poner peor. Frente a este argumento, proponemos el de la esperanza: el de que podemos trabajar y luchar juntos/as para superar las posibles dificultades, porque no nos engañemos, nuestras cajas rurales locales nacieron hace 50 años en un escenario de dificultades sociales, políticas y económicas de más calado que las que podemos tener ahora, y surgió para superar la tiranía de los bancos que miraban por encima del hombro a las gentes más humildes de nuestro pueblo (igual que ahora hacen el Banco de España y las grandes entidades financieras con las experiencias de cooperativas de crédito en el medio rural). Pero poniéndonos en el peor de los casos, si algún año se incurriera en pérdidas (algo que no tendría porqué suceder si se actúa con la prudencia y diligencia característica de nuestras entidades), todas ellas cuentan con un capital y unas reservas voluntarias más que suficientes que podrían absorber dichas pérdidas sin ningún tipo de consecuencias para los/as socios/as y clientes de la entidad.

Desgraciadamente, esta manera de proceder de los consejos rectores, ocultando los detalles de la negociación, y trayendo a las Asambleas una propuesta completamente cerrada, no satisface los deseos de transparencia y participación, tanto en la negociación como en la toma de la decisión final, que un grupo de socios/as reiteramos a nuestros consejos rectores en sendas cartas enviadas con fecha de enero de 2011 y enero de 2012. La mayor parte de los socios/as de nuestras cajas rurales locales se han enterado por la prensa que GLOBALCAJA estaba teniendo conversaciones de integración con las 3 cajas rurales locales de la región, pero nunca supieron del contenido de las mismas. Igualmente, la agencia Europa Press (http://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-caja-rural-lm-paso-integrarse-cajas-rurales-villamalea-casas-ibanez-mota-cuervo-20120515110257.html), el pasado 15 de mayo se hacía eco de que “La Caja Rural de Castilla-La Mancha abordará en su Asamblea General Ordinaria del próximo 15 de junio su integración con las cajas rurales de Villamalea, Casas Ibáñez y Mota del Cuervo, según figura en el orden del día de dicha Asamblea”

Creemos que el Consejo Rector debería haber garantizado más eficazmente el derecho de información de los socios recogido en el artículo 12 de nuestros estatutos, y lo podría haber hecho simplemente convocando con carácter previo a la Asamblea Ordinaria una Asamblea Extraordinaria Informativa (algo que sólo ha hecho el Consejo Rector de la Caja Rural de Villamalea).

(Continuará)

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