lunes, 12 de abril de 2010

MÁS OBRAS PARA EL JÚCAR: MILLONES CONTRA RAZONES Y SOLUCIONES

















La foto de más arriba muestra la teja por donde la Fuente del Abuelo Juan Ramón manaba agua hasta que se secó en 2007. Está situada en el cruce de los términos de El Herrumblar, Villarta e Iniesta. Y hoy, abandonada y tapada por la vegetación, es la metáfora del debate del agua en nuestra tierra: hurtado y silenciado.


Gregorio López Sanz

Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM)

Cipriano Escribano

Ecologistas en Acción-Albacete (EeA-AB)



El pasado jueves 8 de abril, se reunieron en Toledo el Secretario de Estado de Medio Rural y Agua y el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. La noticia fue recogida en la web del Gobierno Regional con el siguiente titular: “Barreda arranca al Ministerio más de 250 millones de euros…”.

100 millones de euros se destinarán a la 2ª fase de la sustitución de bombeos en el acuífero de La Mancha Oriental. 30 millones de euros para la depuradora de la ciudad de Albacete. 77 millones de euros para el abastecimiento a La Manchuela de Albacete y Cuenca desde El Picazo. 8 millones de euros para una planta de ósmosis en la ciudad de Albacete. 35 millones de euros aún no ha transcendido dónde serán aplicados. Hoy nos centraremos en las dos últimas obras mencionadas.

77 millones de euros irán para licitar durante 2010 la primera fase del “Proyecto del abastecimiento desde el embalse de El Picazo (Cuenca) a distintos municipios del Sur de la provincia de Cuenca y Norte de la de Albacete”. Y ello a pesar de que la Confederación Hidrográfica del Júcar aún no ha contestado a las 6 hojas de alegaciones presentadas en febrero de 2009 por ACEM y EeA-AB, razonadas y documentadas (ver aquí texto íntegro), donde entre otras cosas nos preguntábamos:

- ¿Por qué no se resuelven los problemas de sobreexplotación de acuíferos, antes que traer agua superficial canalizada de lugares alejados a la zona que supuestamente tiene problemas de abastecimiento?.

- Con unos recursos renovables del acuífero de La Mancha Oriental que rondan los 250 hm3 en régimen natural, ¿no podría reservarse una pequeña parte de los mismos para el abastecimiento urbano y así resolver el problema de una manera menos costosa y más sencilla?. Una persona que desconociera esta tierra y viera el macroproyecto que se quiere construir para ella, pensaría que se trata de un desierto total. Nada más lejos de la realidad. El abastecimiento desde el Embalse de El Picazo es un método dilatorio para encubrir la escasez social de agua y hacer dependientes a 150.000 personas de recursos de agua ajenos a su entorno inmediato.

- El Proyecto adolece de un estudio detallado del régimen económico de la explotación, de la normativa legal, y lo que es más importante, la repercusión del coste a los usuarios (amortización de la obra, tarifas, energía de elevación, tratamiento del agua, distribución, depuración, gestión, etc). ¿A cuánto se va a tener que pagar el metro cúbico de agua que llegue a las viviendas e industrias?. Convendría que los usuarios conociesen de antemano los costes que van a soportar, así como que tuviesen garantía sobre los mismos, y de esa manera evitar desagradables sorpresas como las derivadas para la ciudad de Albacete del Convenio del Embalse de Alarcón.

No se puede admitir el simplismo de que con dinero e infraestructuras se pueden resolver problemas que son de otra naturaleza. Las infraestructuras y las inversiones deben seguir a la identificación de los problemas y a las propuestas razonables, no precederlas. No ha habido ningún debate público, ni se quiere que lo haya, sobre los verdaderos problemas del agua en La Manchuela, sus causas y sus posibles soluciones, y cuando desde los grupos ecologistas hemos puesto argumentos por escrito, hemos recibido la callada por respuesta. A todas las administraciones implicadas en este asunto (nacional, regional, locales, comarcales) se les llena la boca de procesos de participación ciudadana, pero a la hora de la verdad hacen lo que quieren sin contar con nadie.

Pero la alternativa de gestionar mejor lo propio, aun siendo la más barata y la mejor para el territorio y para la mayoría de sus habitantes, no es la más rentable para los potentes grupos de presión interesados en manejar grandes presupuestos de obras y proyectos de gestión centralizada de servicios públicos a través de multinacionales privadas.

8 millones de euros financiarán una planta de ósmosis para tratar el agua de la ciudad de Albacete. Y aquí merece la pena hacer un poco de memoria para tirar del hilo de la sinrazón. Al empeorar la calidad del agua de sus pozos de abastecimiento, debido fundamentalmente a la contaminación agraria derivada de las explotaciones de regadío intensivo de su entorno, se promovió una conducción de agua superficial desde el embalse de Alarcón, derivando las aguas por el acueducto Tajo-Segura hacia una gran balsa de regulación en las cercanías de la ciudad. Una vez realizada la obra, que costó 30 millones de euros, se vio que el agua trasvasada no cumplía los requerimientos exigidos por la legislación para las aguas potables por su alto contenido en sulfatos (se pasó hacer el pertinente análisis previo), motivo por el que se está construyendo una planta de nanofiltración que cuesta 12 millones de euros más para potabilizar el agua. Y antes de culminar dicha planta, ya se anuncia otra más de ósmosis. 32+12+8 = 50 millones de euros cuestan unas obras innecesarias para garantizar el suministro de agua a la ciudad de Albacete. Hubieran bastado los 8millones de euros que ahora se anuncian para la planta de ósmosis con el fin de garantizar agua en cantidad y calidad a partir de sus muy abundantes aguas subterráneas. Y los 42 millones de euros que ya se han gastado “demás”, seguro que hubieran venido muy bien para acometer otras necesidades sociales “reales”. Y por si fuera poco, a los mencionados costes de inversión de la traída de aguas de Alarcón, habría que añadir el mantenimiento de la infraestructura y el peaje que hay que abonar por la utilización del acueducto Tajo-Segura y la reciente “sorpresa” del pago de más de 1 millón de euros a los regantes de la cuenca baja del Júcar que han cedido “su” agua para que beba Albacete. ¡Un verdadero despropósito!

Como conclusión final, tanto de las obras ya realizadas para abastecer la ciudad de Albacete con aguas superficiales del Júcar, como las que se pretenden realizar para hacer lo mismo con La Manchuela, decir que en nada ayudan a atajar las causas del deterioro, además de no ser las más eficientes ni en la inversión inicial ni en el posterior mantenimiento de las instalaciones, por lo que no deberían llevarse a cabo. Estos proyectos adolecen de cuatro deficiencias fundamentales:

1ª) Problemas de cantidad: la cuenca del Júcar tiene unos recursos superficiales muy irregulares, por lo que malamente permitirían asegurar todos los años el abastecimiento de la ciudad de Albacete (ya conectada) y todos los municipios que ahora se pretenden conectar.

2ª) Problemas de calidad: el agua superficial del río Júcar es de una calidad similar a la de las aguas subterráneas de la zona, utilizadas hoy mayoritariamente para riego.

3ª) Es antieconómico: el megaproyecto propuesto resultaría más caro que otras alternativas de abastecimiento basadas en el aprovechamiento de los puntos de captación de aguas subterráneas actualmente existentes y su posible tratamiento potabilizador en los casos en que ello fuera preciso.

4ª) No ayuda a corregir la mala gestión reinante: los problemas de abastecimiento de los municipios que se pretenden abastecer con aguas superficiales del Júcar no son fruto de la escasez física de agua, sino de su mala gestión, puesto que están asentados sobre el mayor acuífero de Castilla-La Mancha.

Y otro día hablaremos de los 165 millones de euros restantes que se “arrancaron” al Ministerio.

sábado, 10 de abril de 2010

OTRA VEZ CON EL ABASTECIMIENTO DE AGUA A LA MANCHUELA DESDE EL EMBALSE DEL PICAZO



















El pasado jueves 8 de abril, se reunieron en Toledo el Secretario de Estado de Medio Rural y Agua y el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. La noticia fue recogida en la web del Gobierno Regional con el siguiente titular: “Barreda arranca al Ministerio más de 250 millones de euros…”.

De esos 250 millones de euros, 77 se destinarán al abastecimiento a La Manchuela de Albacete y Cuenca desde el Embalse de El Picazo. Un proyecto que desde la Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM) y Ecologistas en Acción de Albacete (EeA-AB) entendemos absolutamente innecesario y desenfocado.

El contenido de las alegaciones presentadas por ACEM y EeA-AB en febrero de 2009 al este Proyecto es el siguiente (por cierto, más de un año después aún no hemos recibido respuesta a las mismas).

DOCUMENTO ADENDA AL PROYECTO DE ABASTECIMIENTO DESDE EL EMBALSE DE EL PICAZO (CUENCA) A DISTINTOS MUNICIPIOS DEL SUR DE LA PROVINCIA DE CUENCA Y NORTE DE LA DE ALBACETE TOMO I. MEMORIA, ANEJOS Y PLANOS

En la página 3 de dicho Documento se afirma: “Sobre la región se asientan unos 70 núcleos poblacionales (145.000 habitantes) que dependen, en cuanto a recursos hídricos y en gran medida, de sus acuíferos, fundamentalmente de la unidad hidrogeológica denominada La Mancha Oriental. La situación actual de sobreexplotación de los acuíferos, el descenso paulatino de los mismos unido a la escasez pluviométrica propia de la zona, junto con la degradación de la calidad de las aguas por uso de abonos, pesticidas y vertidos industriales, hacen que sea urgente y perentorio atender, en una primera fase, mediante recursos externos los abastecimientos de la región”.

En la página 5 de dicho Documento se afirma: “El objeto del proyecto es abastecer de agua en cantidad y calidad suficiente a distintos municipios de las provincias de Albacete y Cuenca situados en la cuenca media del Júcar. El proyecto comprende las obras necesarias para el abastecimiento a 20 municipios. Además de abastecer a estos municipios las obras proyectadas sirven de infraestructura básica, que una vez completada con otras a proyectar en una segunda fase, permiten abastecer a otros 49 municipios.
Los 20 municipios que quedarían abastecidos con las obras proyectadas en el presente proyecto son:
Provincia de Albacete
Alborea, Barrax, Casas de Ves, Casas-Ibáñez, Fuentealbilla, Golosalvo, Madrigueras, Mahora, Roda (La), Tarazona de la Mancha, Villamalea
Provincia de Cuenca
Herrumblar (El), Iniesta, Picazo (El), Pozoamargo, Pozorrubielos de la Mancha, Quintanar del Rey, Sisante, Villanueva de la Jara, Villarta

En las páginas 7, 8, 9 y 10 de dicho Documento se afirma:

3.- DESCRIPCIÓN DE LAS OBRAS
El Proyecto comprende la realización de las siguientes obras:
Captación en el azud de Henchideros
Estación de bombeo
Conducción de Impulsión
Depósito de agua bruta
Estación de Tratamiento de Agua Potable
Depósito de agua tratada
Red de conducciones

Captación en el azud de Henchideros
Se realizará mediante tubería de acero de ø 1.000 mm y longitud 50 m que unirá el cuerpo de presa del Azud de Henchideros (existente) con la estación de bombeo proyectada.

Estación de bombeo
Se plantea la construcción de una estación de bombeo en hormigón armado capaz de albergar la instalación de grupos de bombeo para impulsar un caudal máximo de 720 l/s a una altura de 135 m. Esto equivale a una potencia total de bombeo de aproximadamente 1.50 MW. La equipación electromecánica consiste en la instalación de 2+1 bombas de 640 m³/h dejando un emplazamiento adecuado para la ubicación del resto de las bombas en fases posteriores. La estación de bombeo se completa con las correspondientes instalaciones eléctricas en media y baja tensión.

Impulsión
Parte de la estación de bombeo y tiene su llegada en el depósito de agua bruta a construir en el entorno de la E.T.A.P. Tiene una longitud aproximada de 2.637 m y se proyecta mediante tubería de fundición de 800 mm de diámetro.

Depósito de Agua Bruta
Se proyecta de hormigón armado in situ con una capacidad de 10.000 m³. Su misión es establecer una regulación entre el caudal que llega desde la impulsión y el abastecimiento a la Estación de Tratamiento de Agua Potable

Estación de Tratamiento de Agua Potable
Se diseña mediante dos líneas de mezcla, decantación y filtración capaces de tratar un caudal total de 600 l/s. Se proyecta la obra civil e instalaciones eléctricas para ambas líneas equipándose solamente una de ellas dejando la equipación de la restante para una fase posterior. Los tratamientos planteados en la ETAP son:
Preozonización del agua bruta .
Oxidación del agua bruta con cloro.
Mezcla rápida del agua con los siguientes reactivos:
o Sulfato de alúmina.
o Hidróxido sódico.
o Polielectrolito.
Floculación.
Decantación-clarifloculación mediante decantadores lamelares.
Ozonización intermedia.
Filtración mediante lechos de arena.
Esterilización del agua tratada con cloro.
Recuperación del agua procedente del lavado de los filtros.
Espesamiento y secado de los fangos producidos por el tratamiento.

Depósito de Agua Tratada
Se proyecta de hormigón armado in situ con una capacidad de 40.000 m³. Este depósito establece la regulación entre el caudal suministrado por la E.T.A.P. y el caudal a demandar por la red de conducciones de gravedad. De él parte la red de conducciones de gravedad.

Red de conducciones de gravedad
Proyectada toda ella mediante tubería de fundición se plantea con un doble objetivo:
1.- Conectar el caudal tratado en la ETAP con 20 municipios de las provincias de Cuenca y Albacete
2.- Servir de arterias conductoras para que en el futuro y mediante la conexión de otras redes puedan suministrarse a otros 49 municipios de ambas provincias.
La longitud total de la red es 216 km.

ALEGACIONES:

Entendemos que los tres extractos del Proyecto señalados más arriba concentran las consecuencias del deterioro de los recursos de agua y sus espacios naturales asociados, señalan una solución basada en grandes obras pero olvidan las causas de dicho deterioro. Echamos en falta en el Proyecto que se conteste a las siguientes preguntas:

1. ¿Por qué no se resuelven los problemas de sobreexplotación de acuíferos, antes que traer agua canalizada de lugares más o menos lejanos a la zona en cuestión?. Es mucho más sencillo técnica, económica y ambientalmente el abastecimiento urbano mediante aguas subterráneas. La cantidad de agua necesaria para el uso urbano es tan pequeña que no agravaría la situación de sobreexplotación que pueda estar alcanzando el acuífero de La Mancha Oriental, fundamentalmente por un uso para regadío excesivo. Las grandes obras de infraestructura para abastecimiento con aguas superficiales siempre son sustituibles por una adecuada conservación y gestión de los recursos hídricos subterráneos.

2. ¿Por qué no se plantea la posibilidad de conseguir mejoras en la eficiencia tales como reducir las pérdidas de las redes, aplicar tarifas disuasorias para consumos urbanos excesivos, campañas de concienciación en pos de un menor uso no sólo en épocas de sequía?. Las sociedades desarrolladas confían cada vez más en mejorar la eficiencia en el uso que en continuar incrementando la oferta.

3. ¿Acaso la calidad natural de las aguas subterráneas de la zona de estudio es inferior a la de las aguas superficiales del Júcar que se pretenden derivar para el abastecimiento a los municipios?. Si bien esto puede ser cierto en algunos casos concretos, en otros, la calidad deficiente de las aguas subterráneas tiene mucho que ver con una contaminación de carácter antrópico que no se ha procurado evitar en lo más mínimo, y que ahora sirve de justificación a los nuevos abastecimientos que se plantean.

4. Si se reconoce que la sobreexplotación con fines de regadío del acuífero de La Mancha Oriental es la causa de esta situación alarmante en la medida que la mayoría de las poblaciones de la zona se abastecen de agua subterránea, ¿por qué se deja al acuíferos a su suerte y se renuncia a la posibilidad más sencilla, barata y segura de garantizar el futuro de la zona -recuperar los acuíferos-, optando por un gigantesco plan de infraestructuras a la vieja usanza?.

5. Con unos recursos renovables del acuífero de La Mancha Oriental que supera los 300 hm3 en régimen natural, ¿no podría reservarse una pequeña parte de los mismos para el abastecimiento urbano y así resolver el problema de una manera menos costosa y más sencilla?. Una persona que desconociera esta tierra y viera el macroproyecto que se quiere construir para ella, pensaría que se trata de un desierto total. Nada más lejos de la realidad. El abastecimiento desde el Embalse de El Picazo es un método dilatorio para encubrir la escasez social de agua y hacer dependientes a 150.000 personas de recursos de agua ajenos a su entorno inmediato.

6. El Proyecto adolece de un estudio detallado del régimen económico de la explotación, de la normativa legal, y lo que es más importante, la repercusión del coste a los usuarios -amortización de la obra, tarifas, energía de elevación, tratamiento del agua, distribución, depuración, gestión, etc. ¿A cuánto va a salir el metro cúbico de agua que llegue a las viviendas e industrias?. Convendría que los usuarios conociesen de antemano los costes que van a soportar, así como que tuviesen garantía sobre los mismos.

7. Se trata de plantear soluciones utilizando el sentido común, con el menor coste monetario, social y ambiental:
a) Antes de nada hay que identificar las verdaderas necesidades de abastecimiento de las poblaciones, caso a caso.
b) Hay que proponer las soluciones más fáciles e inmediatas. En unos casos se trata de aprovechar los recursos locales mediante una protección adecuada. En otros destinar al abastecimiento recursos aprovechados en riegos mediante adecuadas compensaciones. En otros, cuando las aguas tengan calidad inadecuada podrían ser de interés emplear pequeñas plantas de tratamiento por microfiltración. Todas estas acciones son blandas respecto al medio ambiente, rápidas y baratas.
c) Es inadmisible que se siga utilizando la "creciente contaminación" como coartada para desaforadas infraestructuras. Debe evitarse y corregirse, no tomarse como algo irreversible.

No se puede admitir el simplismo de que con dinero e infraestructuras se pueden resolver problemas que son de otra naturaleza. Las infraestructuras y las inversiones deben seguir a la identificación de los problemas y a las propuestas razonables, no precederlas. Y los principales problemas son los relacionados con el medio natural y el agua, no con inversiones e infraestructuras. Hay que adaptarse a las condiciones naturales y buscar al máximo soluciones locales adaptadas a ellas.

8. La situación actual de la zona objetivo del Proyecto pide a gritos actuaciones coordinadas en un doble sentido. Un programa a medio y largo plazo de reconversión de los regadíos y de gestión de los acuíferos, los humedales, los cauces, las fuentes y los manantiales, en suma, de los ecosistemas y paisajes del agua, y otro programa a corto plazo de gestión de la calidad del agua y de los abastecimientos de la cuenca. En relación con este último, hay que recordar que el abastecimiento de la población exige una fracción muy pequeña de los recursos de la zona. Asegurar los abastecimientos requiere reservar o “blindar” esa pequeña fracción para que no sea dilapidada en riegos. Los casos de Alcázar de San Juan y de Albacete pueden ilustrar formas diferentes de asegurar los abastecimientos .

El empeño de abastecer a todos los municipios mediante aguas superficiales (las más de las veces con calidades deficientes y trasladadas desde grandes distancias) alcanza límites surrealistas, cuando muchos de estos municipios se abastecen o podrían abastecerse sin problemas con aguas subterráneas próximas de calidades comparables a las que se les pretenden traer. La gran irracionalidad económica del Proyecto comentado estriba en que hace filigranas para abastecer a los municipios a partir de las escasas aguas superficiales, a la vez que se ignoran las aguas subterráneas, que es lo que más abunda en ese territorio. Recordemos que la ciudad de Albacete, que desde hace unos años cuenta con un sistema de abastecimiento con aguas superficiales del Júcar, y que pretendía abandonar su fuente tradicional de abastecimiento a partir de aguas subterráneas, se ha visto obligada ya en varias ocasiones a hacer uso de los pozos tradicionales debido a las recurrentes sequías que reducen a la mínima expresión las aguas superficiales que circulan por el cauce del Júcar.

Respecto a la presencia de sulfatos o de nitratos en las aguas subterráneas, hay que decir que sería rectificable mediante tratamientos potabilizadores, no requiriendo por fuerza traer aguas de otras cuencas que, por lo general, reclaman también dichos tratamientos. El agua superficial del río Júcar no aporta una calidad sustancialmente mejor que la media de las aguas subterráneas disponibles en la zona, que deberían reservarse para el abastecimiento en vez malversarse en riegos.

9. Todas estas alegaciones exigen pensar, rectificar e invertir en hacer una gestión integrada del agua superficial y subterránea, de los abastecimientos y del territorio, de los paisajes y de los ecosistemas asociados a ellos, y no pura y simplemente en traer un agua superficial por más 200 kilómetros de tuberías que también requiere tratamientos. Pero esta alternativa de gestionar mejor lo propio, aun siendo la más barata y la mejor para el territorio y para la mayoría de sus habitantes, no es la más rentable para los potentes grupos de presión interesados en manejar grandes presupuestos y proyectos centralizados.


CONCLUSIÓN FINAL:
El Proyecto en nada ayuda a atajar las causas del deterioro, además de no ser el más eficiente ni en la inversión inicial ni en el posterior mantenimiento de las instalaciones y, por lo tanto, no debería llevarse a cabo. Como proyecto de abastecimiento, adolece de cuatro deficiencias fundamentales:

1ª) Problemas de cantidad: la cuenca del Júcar es deficitaria y sus recursos superficiales muy irregulares, por lo que malamente permitirían asegurar todos los años el abastecimiento de la ciudad de Albacete (ya conectada) y todos los municipios que ahora se pretenden conectar.

2ª) Problemas de calidad: el agua superficial del río Júcar es de una calidad similar a la de las aguas subterráneas de la zona, utilizadas hoy mayoritariamente para riego.

3ª) Es antieconómico: el megaproyecto propuesto resultaría más caro que otras alternativas de abastecimiento basadas en el aprovechamiento de los puntos de captación de aguas subterráneas actualmente existentes y su posible tratamiento potabilizador.

4ª) No ayuda a corregir la mala gestión reinante: los problemas de abastecimiento de los municipios que se pretenden abastecer con el Proyecto no son fruto de la escasez de agua, sino de su mala gestión, puesto que están asentados sobre abundantísimos aguas subterráneas.


Fdo: Isabel Sanz Soriano
ACEM
Fdo: Cipriano Escribano Pardo
EeA-AB

domingo, 21 de marzo de 2010

RED POR UNA NUEVA CULTURA DEL AGUA EN EL JÚCAR



















MANIFIESTO FUNDACIONAL
A finales de 2000 entró en vigor en la Unión Europea la Directiva Marco del Agua, que marcó un punto de inflexión para reconducir la política del agua hacia la protección de los ecosistemas, una vez constatado el gravísimo deterioro de nuestros espacios del agua.
La Directiva contempla un proceso de planificación hidrológico abierto a la participación de toda la sociedad -no sólo de los usuarios económicos-, con un calendario de trabajo que finalizaba en 2009, cuyo objetivo es el de alcanzar el buen estado de todas las masas de agua en 2015.
En la actualidad, febrero de 2010, la Demarcación Hidrográfica del Júcar acumula ya más de dos años de retraso en la elaboración del Plan Hidrológico de Cuenca y, el proceso de planificación se encuentra paralizado de facto, a la vez que el deterioro ambiental avanza a marchas forzadas:
- Continúan sin establecerse regímenes ecológicos de caudales en ríos, lagos y zonas húmedas, lo que ha ocasionado un importante deterioro de la biodiversidad, llegando, incluso, en los últimos años, a secarse tramos de ríos en Cuenca, Albacete o Valencia. Persisten igualmente graves problemas de contaminación de las aguas y los sedimentos en los ecosistemas acuáticos.
- Los principales acuíferos vienen experimentando un deterioro continuado, tanto por la caída libre de sus niveles piezométricos como por el deterioro persistente de su estado cualitativo. En paralelo, los espacios del agua dependientes del drenaje natural de estas masas de agua subterráneas a través de cauces, fuentes, manantiales y humedales están desapareciendo inexorablemente. Los espacios fluviales y bosques de ribera han desaparecido o se encuentran sumamente deteriorados en muchos tramos de nuestros ríos.
- Cada vez más el abastecimiento de agua a la población corre peligro de no poder llevarse a cabo a partir de las fuentes de suministro tradicionales, y se ejecutan y proyectan grandes obras para llevar y traer el agua a grandes distancias dentro de las propias cuencas o incluso seguir trasvasando agua fuera de las cuencas hidrográficas naturales. Por otro lado, el urbanismo desmesurado está provocando un aumento de las demandas que amenaza el futuro de nuestros recursos hídricos.
- La opinión ciudadana corre serio peligro de no ser tenida en cuenta, de manera que el nuevo Plan Hidrológico de Cuenca, como ya ocurrió con el del año 1998, sea fruto de acuerdos políticos entre las comunidades autónomas afectadas, sin consideración alguna hacia la conservación del medio ambiente.

Por todo ello, los colectivos y entidades que luchamos por unos espacios del agua vivos, constituimos la Red por una Nueva Cultura del Agua en el Júcar/Xúquer, para aunar esfuerzos en la consecución del objetivo común que compartimos: frenar el deterioro y recuperar los espacios del agua de nuestra tierra.

Y desde ya, encaminamos nuestra acción a:

- Urgir la aprobación de un nuevo Plan de Cuenca del Júcar de acuerdo con los principios, objetivos y exigencias de la Directiva Marco del Agua, paralizando mientras tanto todas las actuaciones que, enmarcadas o no en el Plan de Cuenca del Júcar de 1998, puedan suponer un deterioro adicional de nuestros ecosistemas.
- El establecimiento de restricciones ambientales a los diferentes usos y un régimen de caudales ecológicos, con el fin de alcanzar el buen estado cuantitativo y cualitativo tanto de las masas de agua superficiales y subterráneas como de los ecosistemas asociados a ellas.
- Instar la declaración de sobreexplotación de los acuíferos de La Mancha Oriental, del Vinalopó y de otros con deterioro persistente, así como poner en marcha medidas efectivas para recuperar sus niveles piezométricos hasta los propios de su régimen natural, para poder volver a tener ríos, fuentes y manantiales vivos.
- La adecuación y garantía del suministro de agua de boca teniendo en cuenta las necesidades reales de la población frente a la expansión urbanística desmesurada que se ha producido estos últimos años, garantizando el funcionamiento eficiente de las redes de distribución, de manera que los ahorros generados reviertan en la mejora del medio ambiente.
- Revisar los derechos concesionales de los diferentes usuarios privativos del agua, ajustando las dotaciones a la disponibilidad real de recursos hídricos tras cubrir con carácter prioritario las necesidades de agua de los ecosistemas. No permitir la cesión o compra-venta de derechos de agua para usos distintos a los otorgados en la concesión original.
- Una participación pública real, efectiva y transparente, para que el nuevo plan de cuenca no nazca viciado por la opacidad y la arbitrariedad, impropias de una democracia moderna. Ello implica prestar especial atención a los usuarios ciudadanos o usuarios comunes, que hasta el momento han sido los más marginados del proceso de planificación.
- Abogar por una gestión pública del agua que incluya el ciclo integral del agua, para acabar con la privatización y mercantilización creciente que ha tenido lugar en los últimos años.
-Reconocer y fomentar los usos comunes, ciudadanos y no consuntivos, del dominio público hidráulico, como forma de acercar, implicar y hacer partícipe a la sociedad en su conjunto en la gestión de la cuenca hidrográfica.

Albacete, Cuenca y Valencia, 22 de marzo de 2010

Colectivos y entidades adheridas

ACCIÓ ECOLOGISTA-AGRÓ
ASOCIACIÓN BARBOS DEL JÚCAR (MANCHUELA CONQUENSE)
ASOCIACIÓN PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA MANCHUELA CONQUENSE (ADIMAN)
ASOCIACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS DE LA MANCHUELA (ACEM)
COMISIONES OBRERAS-PAÍS VALENCIÀ
COORDINADORA ECOLOGISTA DE LA VALL DE ALBAIDA
COORDINADORA EN DEFENSA DE LOS BOSQUES DEL TURIA
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN-ALBACETE
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN-CUENCA
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN-OTUS (TERUEL)
ECOLOGISTES EN ACCIÓ-PAÍS VALENCIÀ
FEDERACIÓN DE PIRAGÜISMO DE CASTILLA-LA MANCHA
FUNDACIÓN LIMNE
FUNDACIÓN NUEVA CULTURA DEL AGUA
GRUPO BIODIVERSIDAD (G-BD)-ALBACETE
INTERSINDICAL VALENCIANA
SOCIEDAD ALBACETENSE DE ORNITOLOGÍA (SAO/BirdLife)
SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ORNITOLOGÍA (SEO/BirdLife)
WWF/ADENA
WWF/ADENA-VALENCIA
XÚQUER VIU

jueves, 25 de febrero de 2010

NUCLEARES, NO GRACIAS. CEMENTERIOS NUCLEARES, TAMPOCO


Como seguro habréis oído, en las últimas semanas ha comenzado un proceso de selección macabro para elegir el emplazamiento de un cementerio centralizado de residuos nucleares.

Curiosamente, la mayor parte de la ciudadanía se opone a construir esta infraestructura en las inmediaciones de su lugar de residencia (igual que a la generación de electricidad a través de centrales nucleares), no obstante, el proceso sigue adelante.

La provincia de Albacete está rodeada de municipios candidatos: Villar de Cañas (Cuenca) por el Norte y Zarra (Valencia) por el Este.

Este próximo domingo día 28 de febrero, la Plataforma contra la instalación del cementerio nuclear en Zarra ha convocado una manifestación en Ayora a las 13 horas, en la Plaza del Ayuntamiento.

Las gentes de La Manchuela, del entorno de Almansa y más allá deberíamos hacernos presentes en las calles junto a los/as amigos/as del Valle de Ayora por dos motivos: por solidaridad con nuestros vecinos y por defender nuestra propia tierra (Zarra se encuentra a menos de 15 km de Almansa, 30 km del centro de La Manchuela y a unos 70 km de la ciudad de Albacete).

Por eso, desde Ecologistas en Acción-Albacete y la Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela os invitamos a participar.


NOTA: La foto del encabezamiento es del entorno del nacimiento del Regajo, en Carcelén, paraje muy cercano a Zarra. No dejemos que la contaminación invisible pero letal de los residuos nucleares se establezca en nuestra tierra ni en ninguna otra.





martes, 2 de febrero de 2010

LA PROVINCIA DE ALBACETE CONTRIBUYE A AGRAVAR EL CAMBIO CLIMÁTICO












El actual estilo de vida de buena parte de la población y las políticas públicas que se implementan en la provincia de Albacete, contribuyen de manera decisiva a agravar los efectos del cambio climático.

A continuación se señalan, sin pretensiones de exhaustividad, algunas líneas de reflexión en determinados ámbitos que se consideran especialmente relevantes para apoyar esta afirmación.

En cuanto a la movilidad de personas y mercancías, desde las administraciones públicas se considera que está resuelta correctamente por el hecho de que existen infraestructuras de comunicación masiva entre las principales ciudades de la región con ciudades de comunidades autónomas limítrofes o del resto del mundo (autovías, líneas de tren de alta velocidad, aeropuertos). Pero eso no es así. Tal proliferación de infraestructuras de elevado impacto ambiental (tanto en la fase de construcción como en la de utilización posterior) contrasta con una raquítica red de transporte público intraprovincial e intracomarcal, que en los últimos años se encuentra en franco retroceso, con servicios de viajeros (por carretera y por ferrocarril) que cada vez cubren menos rutas y con menor frecuencia.


El modelo de ferrocarril y transporte público que supone el AVE (que anuncia su llegada a la ciudad de Albacete en este mismo año) es caro, elitista, energéticamente ineficiente y socialmente inadmisible, porque abandona a su suerte todos los pueblos que hasta ahora conectaba el tren convencional. Un ahorro de tiempo de 1 hora en el trayecto Albacete-Madrid implicará un desembolso adicional en el precio del billete de 25 euros, cantidad superior al salario mínimo interprofesional diario para 2010 (21 euros) y 7 veces mayor que el salario mínimo interprofesional por hora para 2010 (3,5 euros). La gran mayoría de la población no querría “comprar” horas a 25 euros la unidad, y en cambio, disfrutaría leyendo un libro o relajada en su asiento el tiempo adicional de duración del trayecto, a la vez que dispondría de más dinero para llegar mejor a fin de mes.

Para determinadas personas que carecen de transporte privado por cuestión de edad (jóvenes, mayores), por convicciones (desean evitar contaminación y riesgos) o por motivos económicos (sus rentas no les permiten adquirir y mantener vehículos privados), vivir en los pueblos se hace cada vez más difícil al exigir grandes sacrificios, impedir o encarecer el acceso a servicios esenciales como la sanidad, el comercio, la cultura, las gestiones administrativas,… que se encuentran localizados en la capital de la provincia o en las cabeceras comarcales. ¿Nos hemos parado a pensar, los que habitualmente utilizamos el transporte privado o quienes disponen de coche oficial, las penurias que deben pasar en invierno (y en verano) quienes desde los pueblos más alejados de las principales vías de comunicación deben viajar a la capital de la provincia? Y es que, no hay nada peor en los procesos de decisión que las políticas sobre servicios públicos las decidan quienes no utilizan ni utilizarán dichos servicios.

Que la provincia de Albacete haya apostado por un aeropuerto civil en la capital, cuando ya existen aeropuertos muy cercanos en Valencia, Murcia y Alicante, es un ejemplo más de políticas públicas que van en sentido contrario a la necesaria reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Desde las Administraciones Públicas (estatal, autonómica y local) se sigue promocionando y subvencionando el transporte aéreo desde el Aeropuerto de Albacete, a pesar de ser el medio de transporte más contaminante (el avión produce 693 gramos de emisiones de CO2 por viajero y kilómetro recorrido frente a los 136 gramos del transporte por carretera o frente a los 26 gramos del ferrocarril).

Es preciso considerar el servicio público de viajeros de calidad (urbano, interurbano e intracomarcal) como un derecho básico de la ciudadanía, de manera que las administraciones públicas lo tomen como una prioridad, de la misma manera que hacen con la sanidad, la educación o los servicios sociales básicos. Pero tan importante o más que un servicio radial entre los pueblos de la provincia de Albacete con la capital, serían los servicios públicos de viajeros intracomarcales, que permitirían reforzar los vínculos entre los núcleos de población más cercanos, rompiendo así con la dependencia extrema que ahora se produce respecto de la ciudad de Albacete. Las competencias en transporte público interurbano son de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y esta administración no las ejerce para vincular más y mejor a los pueblos de una misma comarca. Por su parte, ni los municipios ni los diferentes grupos de acción local que llevan a cabo programas de desarrollo rural en las diferentes comarcas de Albacete, asumen responsabilidades en este sentido ante la dejación de la administración competente.

En el último medio siglo se ha definido una distribución de la población en el territorio de Castilla-La Mancha y la provincia de Albacete que en nada favorece un desarrollo equilibrado y respetuoso con el medio. La ciudad de Albacete y no más de 10 municipios (entre ellos las cabeceras de comarca) han ganado población, especialmente Albacete, a la vez que la mayor parte de pueblos han perdido habitantes (los más pequeños a marchas forzadas). Esta tendencia es negativa para el cambio climático por dos motivos. Por un lado, por los mayores requerimientos energéticos y de materiales que exige la población que vive en grandes núcleos urbanos. Por otro lado, por el abandono del medio rural y de sus actividades económicas y medios de vida tradicionales, lo que implica un empobrecimiento patrimonial de casi imposible recuperación. Ahora que por todas partes se habla de sostenibilidad, de avanzar hacia estilos de vida menos depredadores de recursos naturales, ninguneamos experiencias reales y efectivas, de gran interés en este sentido que hasta hace poco se han dado en sociedades campesinas de nuestro entorno.

Malamente será viable un desarrollo que se basa en amontonar a la gente en las ciudades y dejar los pueblos vacíos. Es una locura pretender meter en la ciudad de Albacete 100.000 personas más en los próximos 10 años, sabiendo que eso será a costa de crear un desierto demográfico en el resto de la provincia, especialmente en pueblos ya de por sí despoblados de la Sierra de Alcaraz y el Campo de Montiel, la Sierra de Segura y La Manchuela. El actual Plan de Ordenación Territorial (POT) de Albacete y su área metropolitana (14 municipios del entorno) plantea pasar de los 200.000 habitantes en 2005 a los 300.000 en 2020. Y esto cuenta con la bendición de todas las administraciones públicas con competencias en la materia (local, provincial y autonómica).

Por ello, habría que pensar seriamente en no construir más viviendas ni de promoción privada ni de promoción pública en la ciudad de Albacete ni en las cabeceras de comarca. En su lugar, activar el mercado de compra-venta o alquiler del ingente parque de viviendas que permanece desocupadas, y en el caso de que se precisarán nuevas viviendas, que éstas se construyeran mediante iniciativa pública en los pueblos más pequeños, ayudando así (junto a otros servicios públicos) a recuperar la población que ha tenido que desplazarse desde el campo a la ciudad tanto por motivos laborales como para poder acceder a las viviendas de promoción pública que en su mayor parte se construían en la capital.

La ciudad de Albacete avanza a buen ritmo hacia su progresiva militarización. Desde la histórica Base Aérea de los Llanos, a la reciente implantación de Eurocopter (construcción de helicópteros civiles y militares) y la Escuela de Pilotos de la OTAN (TLP. Tactical Lidership Program). Lo que de por sí ya era una industria indeseable por motivos éticos, por su contribución al dolor humano a través de las guerras (las operaciones de la OTAN ocasionan la muerte de cientos y cientos de civiles en las incursiones que hace en los diferentes frentes de guerra, hasta el punto que en Afganistán 7 de cada 10 muertos son mujeres y niños), también lo es atendiendo a su perjuicio sobre el cambio climático. Cada vez más aeronaves militares utilizan nuestra provincia para llevar a cabo sus entrenamientos y más gases de efecto invernadero van a parar a la atmósfera desde sus motores a reacción. Y menos mal que en 1984 el pueblo español votó en referéndum la no incorporación de España a la estructura militar integrada de la OTAN. El Gobierno de España predica la Alianza de Civilizaciones y actúa a través de la Alianza Atlántica bombardeando e invadiendo a todos aquellos pueblos contrarios a los intereses de Occidente.

Las actuales infraestructuras militares con que cuenta la provincia, especialmente el Campo de Maniobras de Chinchilla, ocupan terrenos forestales que al tener prohibida la entrada, usurpan el disfrute de los mismos por parte de la ciudadanía. Y lo que es peor, la explosión controlada o no de la munición y las bombas utilizadas en las tareas de adiestramiento, provocan incendios forestales que periódicamente arrasan miles de hectáreas de arbolado. En fin, que cuando se prepara la guerra en la provincia de Albacete, no sólo colaboramos en infligir dolor, destrucción y muerte de personas inocentes, sino que además destruimos nuestra Naturaleza más cercana, esa que tanto nos hace falta para frenar el cambio climático. El final de las armas es siempre generar destrucción, voluntaria o involuntariamente.

Si realmente queremos tomar medidas a favor del clima, habría que desmantelar progresivamente la industria militar que cada vez tiene mayor presencia en la provincia. Los recursos económicos liberados así, reorientarlos para potenciar sectores como la prestación de servicios básicos a la población (sociales, ambientales), que permitan mantener/aumentar el empleo total y de paso ampliar el patrimonio forestal de nuestra provincia como una contribución real contra el cambio climático, al aumentar los sumideros de CO2 que constituyen los árboles.

La agricultura y la ganadería de la provincia de Albacete asumen a pies juntillas las directrices que vienen de la Política Agraria Común (PAC) de la UE y de la Organización Mundial de Comercio, cuyos ejes prioritarios giran alrededor de la liberalización de los mercados a favor de las grandes multinacionales del agronegocio. A pesar de que la agricultura es una disciplina mucho más compleja que la de plantar aquellos cultivos que se subvencionan o que tienen precios atractivos en los mercados mundiales. Es preciso analizar las características agronómicas, hidrológicas, climáticas, culturales y sociales antes de lanzarse en brazos de la rentabilidad monetaria. El futuro ya se llama soberanía alimentaria, derecho de los pueblos a producir ellos mismos sus propios alimentos, comercializarlos en cercanía, y no depender de un mercado inestable e incluso especulativo para garantizar un derecho básico de la ciudadanía. Actualmente el balance energético de la agricultura que denominamos “moderna” es negativo, es decir, la energía contenida en la producción final agraria es inferior a los costes energéticos que ha requerido dicha producción (fundamentalmente de energía no renovable). Por eso, no es exagerado decir, que la agricultura moderna consiste en “producir alimentos de escasa calidad por medio de petróleo”, y así contribuir aún más al cambio climático.

Cambiar el panorama de nuestro campo requiere apostar decididamente (no de manera testimonial, como ocurre ahora) por la agricultura ecológica y sus efectos benéficos sobre el ciclo del carbono, que permite cerrar los ciclos de nutrientes por autoabastecimiento de recursos, incluyendo la ganadería en sistemas agrícolas y utilizando recursos locales renovables. Además de mejorar la eficiencia energética a través de un mayor uso de fuentes de energía renovables y un menor consumo directo de combustibles fósiles, así como indirecto al evitar los productos de síntesis de alto coste energético en su fabricación como fertilizantes, herbicidas, fitosanitarios, alimento para el ganado, etc.

Desde hace casi cuatro décadas se viene produciendo un gravísimo y rápido deterioro de los espacios del agua en Castilla-La Mancha, especialmente en Ciudad Real y Albacete. La causa ha sido la acelerada transformación en regadío mediante aguas subterráneas de grandes superficies de cultivo. En la provincia de Albacete dicho deterioro ha tenido lugar en las tres cuencas hidrográficas que alberga: Júcar, Guadiana y Segura. Tanto en los cauces principales de sus ríos como en toda la red de regueros, fuentes, manantiales, arroyos y humedales que nacían en el entorno de los primeros y a donde vertían en última instancia, así como la desaparición de actividades humanas y modos de vida ligados al uso del agua en estos espacios, tales como huertas, infraestructuras de riego tradicionales, semillas y técnicas autóctonas, abrevaderos y otras actividades tradicionales.

Es preciso dar un giro de 180 grados en la actual política “de obras hidráulicas”, basada en grandes infraestructuras de almacenamiento, trasvases, potabilización y bombeos, que en todo caso llevan aparejados importantes costes energéticos que contribuyen a agravar el cambio climático. En su lugar, avanzar en la dirección de “la gestión del agua respetando los ecosistemas y la calidad del propio recurso”, aprovechando al máximo todas las alternativas de abastecimiento basadas en principios como el mínimo consumo energético, la cercanía a los puntos de utilización y la conservación de los ecosistemas asociados.

En la provincia de Albacete se han ejecutado o se pretenden ejecutar grandes tuberías para abastecer a sus municipios, que en todo caso entrañan elevados costes energéticos en su construcción y posterior mantenimiento:

- En la cuenca del Guadiana, municipios como Villarrobledo o Minaya se van a abastecer con aguas de la tubería manchega, la misma que hace unas semanas sirvió para inundar las Tablas de Daimiel con agua trasvasada desde la cuenca del Tajo. En vez de ello debería apostarse por recuperar los niveles del acuífero de La Mancha Occidental que tradicionalmente ha abastecido a una amplia zona de La Mancha, y que desde que está siendo sobreexplotado por una agricultura de regadío intensiva, lleva tras de sí un colapso ambiental de grandes proporciones.

- En la cuenca del Júcar, la ciudad de Albacete utiliza las infraestructuras del acueducto Tajo-Segura para beber aguas del pantano de Alarcón, previamente potabilizadas. Y todo porque las abundantes aguas de su subsuelo han sido sobreexplotadas y contaminadas por regadíos de altísimo impacto ambiental. Lo mismo, y por los mismos motivos, pretende hacerse en los próximos años para abastecer los pueblos de La Manchuela de Albacete y Cuenca mediante tuberías a partir del embalse de El Picazo. Obras y más obras, consumo y más consumo de energía. Cualquier cosa menos atacar de raíz los verdaderos problemas de la escasez, y resolverlos respetando las leyes de la Naturaleza y al menor coste monetario.

- En la cuenca del Segura, la zona más castigada de la provincia por haber sido colonizada de grandes embalses en la cabecera de los ríos Segura y Mundo, la administración hidráulica, con el beneplácito de las administraciones autonómicas implicadas, no para de conectar unos embalses con otros y de abrir pozos de “sequía” (aunque mejor habría que llamarlos de “codicia”), para forzar la extracción de las entrañas de la tierra del agua que al final afloraría de manera natural por fuentes y manantiales de la Sierra del Segura. Eso sí, consumiendo ingentes cantidades de combustibles fósiles directa o indirectamente (vía generación eléctrica) para proceder al bombeo, aportando así otro granito de arena a la larga lista de despropósitos climáticos “Made in Albacete”.

En definitiva, los intereses particulares de grandes grupos de presión como la construcción residencial, la construcción de obra civil, la industria militar, el agronegocio, las multinacionales energéticas, las compañías de gestión de servicios públicos, etc. consiguen que las políticas públicas desarrolladas en la provincia de Albacete les beneficien en perjuicio del clima y de las zonas rurales.

NOTA: La comunicación (13 páginas) que con el título “Cambio climático y medio rural en la provincia de Albacete” ha servido de base para este artículo, y que se presentará el próximo viernes en la Mesa Redonda “Medio rural” de la II Convención sobre Cambio Climático de Albacete, puede dercargarse de
http://www.uclm.es/profesorado/glopez/pdf/cv/XVII.3.30.2.pdf

La presentación Power Point que utilizaré para exponerla se encuentra en el siguiente enlace
http://www.uclm.es/profesorado/glopez/pdf/cv/XVII.3.30.3.pdf

domingo, 13 de diciembre de 2009

LA APUESTA POR EL DECRECIMIENTO




















Sabemos que el motivo del despiadado deterioro al que hemos abocado al planeta Tierra, tanto en lo que toca a la justicia social como ecológica, es la prioridad absoluta que concedemos al crecimiento económico ilimitado,... pero no hacemos nada para cambiar esto.

El sábado pasado realicé dos presentaciones en Madrid.

Una llevaba por título "La crisis sistémica del capitalismo: una apuesta por el decrecimiento". La compartí con mis amigas del IMS y suscitó interesantes debates y reflexiones. Puede descargarse en el enlace siguiente.
Dicha presentación está basada en un resumen extenso del libro "La apuesta por el decrecimiento" de SERGE LATOUCHE, realizado en el mes de octubre de 2009 por mi amigo Malaquías Jiménez Ramírez. La inserción de viñetas y las notas en color azul son obra mía.
La segunda presentación la llamé "Cambio climático, energía y medio rural" y la expuse dentro de la XXIII Semana de Estudios del Campo organizada por el Movimiento Rural Cristiano. Puede accederse a la misma a través del enlace que viene a continuación.
http://www.uclm.es/profesorado/glopez/pdf/cv/XVII.4.33.1.pdf

miércoles, 18 de noviembre de 2009

PIRATERÍA 2.0











Mi compañero y amigo de ATTAC Andalucía, Osvaldo Midore, al calor del secuestro del Alakrana, acaba de publicar el siguiente artículo. Esclarecedor de cómo los medios de comunicación, sin ningún miramiento, nos ocultan el mundo.


Osvaldo Midore – ATTAC Andalucía
Tras la feliz resolución del secuestro del atunero Alakrana, se acaba una odisea que podría catalogarse de vodevil, de no ser por la situación de angustia que, sin duda, habrán vivido los familiares y amigos de los marineros durante estos 47 días.
En nuestro país, hemos asistido a un nuevo pim pam pum jurídico, político y mediático donde, una vez más, hay quien ha visto la oportunidad perfecta para sacar rédito electoral a toda costa, aunque esa costa se encuentre a miles de millas y se juegue con la suerte de los pescadores. Pero dejando a un lado las consideraciones nacionales, el caso Alakrana esconde un complejo tinglado internacional cuyo escenario no sólo se encuentra en las aguas del Índico.
Somalia es el perfecto ejemplo de lo que se denominan “estados fallidos”: sin un sistema político o jurídico efectivo ni sobre sus nacionales, ni mucho menos sobre su territorio, el país se encuentra fragmentado en pequeñas regiones controladas por señores de la guerra. Creado casi con tiralíneas a partir de distintos territorios coloniales italianos y británicos en 1960, Somalia lleva prácticamente 20 años en situación de guerra civil y luchas tribales, además de mantener un enquistado conflicto armado con su vecino, Etiopía, que ha llevado a la hambruna y la muerte a millones de personas. Los intentos de pacificación realizados por la ONU y EE.UU. fueron un sonoro fracaso (todos recordaremos en 1993 el episodio del derribo del Black Hawk). Es, además, el país con el mayor índice de mortandad infantil y de analfabetismo de toda África.
A primera vista, un territorio con semejante situación política y económica no parece el mejor lugar para que barcos de distinta nacionalidad faenen en sus costas. A no ser que eso sea precisamente lo que se busque: la ausencia de legalidad, con el fin de poder esquilmar los recursos pesqueros con toda impunidad. Somalia conserva en sus costas el mayor caladero de atún rojo del mundo, una especie muy cotizada y prácticamente extinguida en otras áreas como el Mediterráneo. Evidentemente, las técnicas de explotación pesquera que desarrollan los buques enviados a esta zona del Índico (incluidos los españoles), a buen seguro serían perseguidas por parte de las autoridades en cualquier otro país que contase con un gobierno y leyes efectivas.
Además, la situación geoestratégica de Somalia, en la encrucijada de las rutas marítimas de Oriente Medio y Asia, se convierte en un lugar perfecto -al no existir control medioambiental alguno-, para que cargueros, portacontenedores, y petroleros realicen tareas de limpieza de sus sentinas, contaminando las aguas territoriales somalíes con residuos de todo tipo, incluidos los radiactivos. Tras el tsunami de 2004, dichos residuos llegaron hasta la costa, emponzoñando las playas y los acuíferos, y provocando miles de afectados por intoxicaciones por sustancias químicas y radiactivas.
Así pues, en un país arrasado por la guerra, el hambre, y con sus recursos naturales expoliados o contaminados, parece comprensible que una forma “viable” de vida para la juventud somalí sea la piratería. Y, como ya sucediera meses atrás con el Playa de Baquio, la resolución del secuestro del Alakrana ha concluido con el pago de un rescate de 2,5 millones de euros, según las informaciones oficiales. Pero dicho pago no se ha abonado mediante una maleta repleta de billetes entregada directamente a los somalíes que se encuentran a bordo del buque, ni tampoco a sus cómplices en la costa. El pago del rescate se ha efectuado mediante una transferencia por internet a una cuenta en alguna exótica isla caribeña.
Resulta difícil imaginar a uno de estos piratas, que difícilmente habrán visto un ordenador en su vida, accediendo a los sistemas de banca electrónica y retirando dichos fondos para cobrar su botín. Por tanto, ¿dónde se encuentran realmente los piratas? ¿dentro o fuera del barco?
Según las informaciones publicadas, tan sólo el 50% del rescate quedaría como botín “en efectivo” en manos de los piratas. El otro 50% se destinará a financiar futuras acciones, y al pago de sobornos. ¿Qué clase de negocio lucrativo es este en el que tan sólo se cobra la mitad de los beneficios?. La respuesta es simple: los piratas no serían capaces de desarrollar su labor filibustera de no contar con una intrincada red cuyo núcleo no se encuentra en una chabola de Mogadiscio, sino en lujosos despachos de la City londinense.
Un informe de la inteligencia militar europea hecho público en mayo desvelaba que los piratas somalíes reciben información desde el Reino Unido, a través de teléfonos satelitales y sistemas GPS, sobre los barcos que pueden secuestrarse, sus nombres, sus rutas, sus cargas, y sus nacionalidades. Así sucedió, por ejemplo, con el intento de secuestro en marzo del atunero vasco Felipe Ruano. De no ser por esta sustanciosa información, resultaría imposible abordar cualquier embarcación en un área tan extensa como es el llamado “cuerno de África”; y menos con las embarcaciones que emplean los piratas, muchas de ellas simples cayucos.
Una vez se ha producido el secuestro, entran en juego bufetes de abogados y consultoras ubicadas en Londres (los mismos que previamente informaron a los piratas), que actúan como “negociadores” entre las empresas propietarias de los buques apresados, y sus captores. Evidentemente, esta negociación queda fuera del ámbito diplomático y no tiene carácter humanitario (salvar las vidas de los secuestrados), sino financiero (obtener una “comisión” según la cuantía del rescate).
Una vez llegado a un acuerdo, el pago se realiza en sucursales de bancos ingleses radicadas en paraísos fiscales de territorios británicos de ultramar y de la Commonwealth, como las Islas Caimán o la Isla de Jersey. Los “mediadores”, junto con las entidades bancarias, son los encargados de hacer llegar finalmente el dinero a los piratas. La ausencia de normativa legal respecto a las transacciones realizadas hacia estos territorios, el avance de las comunicaciones, y la connivencia entre la City británica y sus ex-colonias, hacen por tanto de la piratería del siglo XXI un negocio más que rentable.
¿Se habrá equivocado la Audiencia Nacional a la hora de encarcelar a los dos piratas somalíes? Si realmente se quiere erradicar la piratería sería más efectivo que, en vez de enviar fragatas al Índico a escoltar nuestros barcos (por cierto, ¿desde cuándo se emplea al ejército -que pagamos todos- para asegurar una actividad privada?), la Operación Atalanta se reconvirtiese en una redada a desarrollar en la capital londinense. Pues a la vista de los datos, parece lógico pensar que el 50% del botín del Alakrana que no han cobrado los piratas vaya a parar a estos “negociadores”, en concepto de información y blanqueo de capitales.
Son por tanto súbditos británicos los que, sin que ninguna autoridad inglesa -ni europea- tome cartas en el asunto, están empleando a jóvenes somalíes como brazo armado low cost, emulando así las mejores hazañas de Sir Francis Drake, o Edward Teach Barbanegra. Pero en estos tiempos modernos, para llenarse los bolsillos los piratas no necesitan del beneplácito de su graciosa majestad: Les basta una conexión de ordenador, y la opacidad que les proporcionan los mercados financieros. Es la piratería versión 2.0.